Estamos en la época perfecta para ir a bañarnos a la playa. Nos da el sol en la cara, nos han dado las vacaciones y queremos pasar un rato agradable en familia. Eso sí, ir a bañarnos a las playas puede convertirse en un infierno, especialmente si no se tienen en cuenta algunas recomendaciones básicas.
Por eso, vamos a ver más a fondo las recomendaciones que deberíamos tener en cuenta para ir a la playa. Si sigues estos consejos, lo pasarás en grande, protegiéndote del sol, bañándote con seguridad, evitando robos, golpes e incluso multitudes, entre otras cosas.
[nextpage title= «1»]
Para ir a la playa, protégete del sol

Parece una obviedad, pero muchas personas aún van a bañarse sin protegerse adecuadamente de la radiación solar. El problema es que la exposición a la radiación UV aumenta el riesgo de cáncer de piel, además de provocar envejecimiento prematuro, sequedad e irritación, entre otras cosas.
Por ello, deberías protegerte del sol este verano. Para ello, échate crema solar, utiliza gafas de sol y protégete la cabeza con gorras y sombreros. Además, evita exponerte al mismo durante las horas de mayor radiación, es decir, entre el mediodía y las 5 de la tarde aproximadamente. En esas horas es mejor ponerte a la sombra y dejarlo para después.
[nextpage title= «2»]
La bandera roja es una prohibición, no una advertencia

En una playa aparecen diferentes banderas que indican el estado del agua. Las más comunes son la bandera verde, la amarilla y la roja. En el caso de que esté verde, te puedes bañar sin problemas, teniendo precaución con la bandera amarilla. Si aparece una roja, el baño está prohibido terminantemente.
Es importante recalcar que está prohibido, ya que muchos confunden la bandera roja con la amarilla, pensando que es una advertencia. Si te bañas, serás expulsado de la playa y podrías ser sancionado. Lo mismo ocurre con la bandera negra (playa cerrada por daños ambientales) y la bandera a cuadros, que representa que está prohibido bañarse por ser área de surf. Si aparece una bandera azul, significa que tiene el certificado UE de calidad.
[nextpage title= «3»]
Ojo con la comida antes de bañarse en la playa

De pequeños nos decían que esperásemos dos horas después de bañarnos, ya que podría darnos un corte de digestión. Con los años, nos hemos dado cuenta de que podíamos saltarnos la prohibición, ya que nos dimos cuenta de que el corte de digestión no existe como tal. Eso sí, eso no significa que podamos bañarnos sin más.
Si se realizan comidas copiosas y se hace actividad física, podrías marearte, además de que un cambio brusco de temperatura podría provocar una hidrocución. De este modo, puedes bañarte después de comer, pero sin hacer muchos esfuerzos y evitando las comidas copiosas. Además, entra en el agua poco a poco, sobre todo si está muy fría.
[nextpage title= «4»]
Cuidado con tus pertenencias

En verano, los ladrones no descansan. Si te vas a bañar a la playa y lo haces dejando las pertenencias solas, corres el riesgo de que un ladrón te las robe. Por ello, si nadie se queda vigilando en la toalla, es mejor ir al mar solamente con la toalla, la crema solar, la comida y poco más, es decir, sin nada de valor.
Lo mejor en estos casos es dejar las cosas de valor en el coche, llevándonos solamente la llave del mismo. Como no podemos bañarnos con las llaves al ser eléctricas, compra cajas estancas, las cuales se pueden esconder bajo la arena y engancharse a la sombrilla. Si eres muy desconfiado, puedes llevar una bolsa hermética e impermeable a la playa y bañarte con ella, aunque corres el riesgo de que no funcione bien.
Otro truco poco conocido es llevar la llave secundaria, la que solo es manual. De este modo, si te la roban no van a poder saber tan fácilmente cual es tu coche. Es más, estas llaves muchas veces no son electrónicas y se pueden mojar.
[nextpage title= «5»]
Cuidado con las multas que te pueden poner en la playa

La regulación de las sanciones en las playas depende del ayuntamiento en el cual esté localizada. Por ello, deberías leerte la normativa de la que vayas a visitar, ya que puede haber distinciones entre las mismas. Por ejemplo, en Vigo te multarán con 750 euros por orinar en el agua del mar y en Chipiona te pondrán 700 euros por escuchar música.
En algunos sitios, las prohibiciones van más allá e incluso se limitan los juegos típicos, como jugar a las palas o hacer castillos de arena. Por otro lado, hay otras multas que se ponen en todas, como ducharse con jabón o champú con 750 euros de multa, acampar en la playa o estacionar en la misma.
[nextpage title= «6»]
Cuidado con las rocas, las medusas y las corrientes

En la playa siempre suele haber un socorrista, el cual está para prevenir y para salvar vidas. Eso sí, el socorrista no tiene ojos en todas partes, así que deberías tener cuidado. Por ejemplo, ten cuidado con las corrientes fuertes, especialmente si están cerca de las rocas, ya que podrías golpearte contra ellas. Además, cuidado con pisar erizos.
Por otro lado, están las temidas medusas, que apenas se ven, pero podrían picarte y provocar problemas. Generalmente, se suele avisar de su presencia con una bandera con un dibujo suyo, así que mejor no te bañes si se han detectado.
[nextpage title= «7»]
Si no te gustan las multitudes, busca una playa oculta y calas escondidas

Las playas españolas suelen ser bastante ruidosas por las aglomeraciones, especialmente en las zonas del sur. Por suerte, siempre hay algunos sitios ocultos y calas secretas y escondidas de difícil acceso. En ellas podrás pasar un rato tranquilo tú solo, aunque muchas de ellas no tienen bandera ni socorrista, así que ten cuidado.
Para acceder a estas playas, generalmente tienes que ir con otros medios, como caminar o incluso ir en barco desde otras playas. Al final, si nadie va es por algo, aunque merece la pena. Si no sabes cuáles son, aquí te dejaré un artículo que explica las calas secretas de Andalucía para una excusión especial.