La N-234 es la carretera de Soria con más multas por velocidad: casi 12.000 denuncias en un solo año. Los datos de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), elaborados con cifras de la Dirección General de Tráfico (DGT), sitúan a esta vía como el principal foco de sanciones por exceso de velocidad en la provincia. En concreto, entre los kilómetros 334 y 337 se registraron 11.962 denuncias durante 2024, una cifra que equivale a más de treinta multas al día.
El patrón de conducción rápida es tan acusado que dos puntos kilométricos concentran casi la mitad de todas esas sanciones. La DGT tiene instalados radares fijos en la N-234, una carretera que une Sagunto con Burgos y que en su tramo soriano se ha convertido en un auténtico filtro económico para los conductores que no respetan los límites.
Los radares más activos de la N-234
Los puntos kilométricos 334 y 337 son los que más denuncias generan. El radar del kilómetro 334 acumuló 4.986 multas en 2024, mientras que el del 337 registró 4.953. La diferencia entre ambos es de apenas 33 sanciones, lo que indica que la velocidad excesiva se mantiene a lo largo de todo el tramo y no es un hecho puntual.
La N-234 discurre por Soria como una vía convencional con largas rectas y escaso tráfico en algunos momentos, lo que invita a pisar el acelerador. Sin embargo, la vigilancia automatizada de la DGT hace que ese exceso salga caro. Las sanciones por superar los límites de velocidad pueden oscilar entre los 100 y los 600 euros, con una pérdida de dos a seis puntos del carnet en función del exceso cometido.
Otras carreteras sorianas con alta siniestralidad
La N-234 no es la única vía con historial delicado en la provincia. En informes sobre siniestralidad, la N-122 y la N-111 también aparecen de de forma recurrente entre las carreteras con más accidentes o mayor peligrosidad. La N-122 destaca por varios tramos convencionales de riesgo alto, mientras que la N-111 suma puntos conflictivos en la salida de Soria y en otros enlaces provinciales.
El mapa de riesgo vial elaborado para la DGT también menciona otras carreteras como la SO-100, la SO-382 o la SO-P-4132, que figuran en estudios de peligrosidad. Soria aparece una y otra vez en los informes de tráfico no solo por la vigilancia, sino porque su red de carreteras es larga, convencional y está muy expuesta al exceso de velocidad.
La recaudación por velocidad confirma el patrón
Los datos de recaudación refuerzan la idea de que la velocidad es el gran foco de control en la red soriana. Según cifras oficiales de 2025, la provincia superó los 38.000 procesos sancionadores relacionados con el tráfico, y la mitad de la recaudación total procedió de infracciones detectadas por radares. Es decir, uno de cada dos euros ingresados por multas de tráfico en Soria tiene su origen en un radar de velocidad.
Esta proporción es notablemente alta y sugiere que, aunque existan otros tipos de infracciones, el exceso de velocidad es el principal generador de sanciones. La N-234, con sus casi 12.000 denuncias, se lleva la palma y evidencia que los conductores que circulan por ella asumen un riesgo económico real cada vez que superan el límite establecido.
Los radares del kilómetro 334 y 337 suman más de 9.900 multas en un año; circular por la N-234 sin vigilar el velocímetro es casi una lotería a la baja.
Análisis: ¿disuasión o afán recaudatorio?
Desde el punto de vista de la seguridad vial, la presencia intensiva de radares en un tramo concreto suele justificarse por un historial de accidentes. Sin embargo, cuando una vía acumula casi 12.000 denuncias en un año sin que se comuniquen medidas adicionales —como mejoras en la señalización, límites variables o campañas informativas— es inevitable preguntarse si el objetivo es disuadir o simplemente recaudar.
La N-234 es una carretera convencional, con tramos donde el límite genérico es de 90 km/h. Que dos radares generen un volumen tan alto de sanciones indica que muchos conductores circulan sistemáticamente por encima de ese límite. Si la DGT no acompaña estos datos con un plan de concienciación y con un análisis de la siniestralidad real en esos puntos, el mensaje que llega al ciudadano es el de un peaje encubierto.
Lo cierto es que, mientras los radares sigan activos y sin cambios en la vía, la mejor defensa del conductor es la prevención. Conocer los puntos exactos donde están instalados y, sobre todo, respetar los límites de velocidad, es la única forma de evitar que el bolsillo y el carnet sufran las consecuencias de un despiste al volante.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Exceso de velocidad detectado por radar fijo en la N-234 (km 334 y 337).
- Sanción económica: Desde 100 hasta 600 euros, en función del exceso de velocidad registrado.
- Puntos del carnet: De 2 a 6 puntos, según la gravedad de la infracción.
- Entrada en vigor: Ya vigente. Los radares fijos sancionan sin periodo de adaptación.




