EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Adif ha adjudicado las obras de la nueva estación de Soto Sur, en la línea C-4b de Cercanías Madrid, por un importe de 15,2 millones de euros.
- ¿Quién está detrás? Adif, en el marco del Plan de Cercanías de Madrid, con posible cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
- ¿Qué impacto tiene? Amplía la cobertura hacia el norte de la Comunidad de Madrid, beneficiando a Soto del Real, Miraflores de la Sierra y Guadalix de la Sierra, y recupera un histórico edificio ferroviario de 1955 como estación funcional y accesible.
Adif ha adjudicado la construcción de la nueva estación de Soto Sur, en la línea C-4b de Cercanías Madrid, por un importe de 15,2 millones de euros. Según ha comunicado el administrador ferroviario, la actuación recupera el edificio de la antigua estación de Soto del Real, construido en 1955, para convertirlo en una terminal moderna y funcional que dará servicio a la ampliación de la línea desde Colmenar Viejo.
Un proyecto que amplía la C-4b y rescata historia ferroviaria
La adjudicación de Adif aborda dos frentes. Por un lado, la puesta en valor patrimonial: restaurará el exterior del edificio histórico respetando sus elementos originales y acondicionará sus 412,7 metros cuadrados repartidos en dos plantas. El interior albergará el vestíbulo de viajeros, la zona de venta de billetes y los aseos. Para mejorar la eficiencia energética, el proyecto incorpora sistemas de aprovechamiento solar y ventilación natural.
Por otro lado, la estación contará con dos nuevas vías y andenes de 240 metros, cubiertos por marquesinas en sus primeros 80 metros y conectados mediante un paso inferior dotado de escaleras y ascensores, garantizando la accesibilidad universal.
El impulso del Plan de Cercanías tras estrenar Chamartín
Al norte del edificio histórico se levantará una construcción nueva de 155,8 metros cuadrados destinada a cafetería o local de restauración, acompañada de dos pequeños edículos para equipos técnicos. La intervención se completa con un aparcamiento disuasorio de 513 plazas —16 de ellas para personas con movilidad reducida—, la renovación del acceso viario, la reposición del carril bici y la habilitación de una parada para otros modos de transporte. Además, se ajardinará el entorno con nuevas zonas verdes que integren la terminal en el paisaje serrano.
El contrato se enmarca en una larga lista de actuaciones del Plan de Cercanías de Madrid que han cobrado velocidad en el último año. La más visible fue la puesta en servicio de la renovada playa de vías de Chamartín Clara Campoamor, pero el programa suma otros frentes: la renovación integral de la línea C-5, el refuerzo de la estación de Atocha, la duplicación de vía entre Pinar de Las Rozas y Las Matas, y una batería de estaciones nuevas o remodeladas —Tres Cantos Norte, Fuencarral-Malmea, Imperial, Parla Norte, Pinto La Tenería o Alcalá de Henares— que amplían la red en varios puntos de la región.
Recuperar una estación de 1955 para convertirla en un intercambiador del siglo XXI no es solo una obra: es una declaración de principios sobre cómo debe crecer la movilidad metropolitana en la próxima década.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
La nueva estación de Soto Sur supone mucho más que una parada adicional en la C-4b. Para los municipios del piedemonte de la sierra madrileña —Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Guadalix de la Sierra— representa la primera conexión ferroviaria de alta capacidad que puede competir seriamente con el uso del automóvil en el corredor de la A-1. El dato clave son las 513 plazas de aparcamiento que funcionarán como intercambiador disuasorio: dejar el coche en la estación y tomar el tren hacia Madrid en tiempos competitivos.
Adif acierta al combinar funcionalidad, patrimonio y multimodalidad. La restauración del edificio histórico no es un capricho estético: ancla el proyecto en la memoria ferroviaria de Soto del Real y facilita la aceptación local de una infraestructura que transformará el paisaje urbano. Sin embargo, la eficacia de la inversión dependerá de la calidad del servicio que Renfe preste una vez que la estación esté operativa: frecuencias suficientes, material rodante moderno y puntualidad real en una línea que arrastra incidencias recurrentes.
Fuentes consultadas por MERCA2.ES recuerdan que la ampliación de la C-4b está condicionada por el ritmo de las obras de plataforma, que Adif ejecuta en paralelo desde Colmenar Viejo. Si esos trabajos no se demoran, la estación de Soto Sur podría empezar a operar antes de que termine la década, sumándose a un Plan de Cercanías que, pese a los retrasos acumulados, ha logrado hitos como el estreno de Chamartín. La incógnita es si la combinación de fondos europeos FEDER y voluntad inversora bastará para que el reloj de la sierra madrileña se ponga por fin en hora.
La adjudicación de Soto Sur es una pieza más, pero es la primera en ese extremo norte. Cuando las vías lleguen y los andenes estén operativos, la sierra de Madrid habrá ganado un acceso ferroviario que nunca debió perder.




