Tener una terraza en la vivienda es una auténtica bendición. Es un lugar donde disfrutar del aire libre en la privacidad del hogar y ofrece un montón de posibilidades. Se pueden hacer pícnics, cenas románticas, tomar el sol, una sesión de yoga al fresco, una noche de observación astronómica… Sin duda la calidad de vida puede mejorar con unos pocos metros cuadrados extra. Sin embargo, conviene saber que no todo está permitido en la terraza y que hay cosas que, por inofensivas que te parezcan, te pueden acarrear una sustanciosa multa.
LAS TERRAZAS SON ELEMENTOS PRIVADOS Y COMUNES

Las terrazas, aunque sean de uso privado, generalmente se consideran como un elemento común, sobre todo cuando se trata de azoteas que conforman la cubierta de la vivienda o el local. Esto significa que el propietario o usuario tienen la obligación de mantener este espacio en perfecto estado de conservación. Es decir, tiene una doble condición: es elemento privativo y elemento común, y por lo tanto, no se puede hacer uso abusivo de esa zona.
HACER UNA BARBACOA

Una de las cosas más habituales en verano es hacer una barbacoa en la terraza. ¿Está permitido? En principio, sí que es posible utilizar una barbacoa portátil, excepto que los estatutos de la comunidad lo prohíban específicamente. Pero por norma general, no hay una normativa que restringe esta actividad. Puede que algunas ordenanzas municipales prohíban las barbacoas en verano para prevenir incendios, pero normalmente se admiten las eléctricas o las que funcionan con gas. Así pues, la decisión depende de cada vecino, que por educación debería tener en cuenta si causa molestias a los demás con el humo o los olores.
PONER UNA PISCINA EN LA TERRAZA

En principio no existe ningún impedimento legal a la instalación de una piscina portal en una terraza privada. Si bien es posible que, como en el caso anterior, alguna comunidad de vecinos lo prohíba expresamente en sus estatutos o en las normas de régimen interior. Por otro lado, la normativa urbanística indica que el forjado debe ser capaz de soportar un mínimo de 200 Kg/m2. Si tenemos en cuenta que una piscina de 50 centímetros supone una carga de 500 Kg/m2, esto significa que existe el riesgo de que el forjado no soporte el peso. Por lo tanto, hay que contar antes con un estudio técnico de la estructura del edificio. También hay que pedir permiso a la comunidad.
CUIDADO CON LAS PLANTAS

En la terraza se pueden colocar macetas con platas sin problema, ya que son elementos movibles. La cosa cambia cuando se trata de grandes maceteros con mucho peso, que requieren de varias personas para su traslado. En este caso el problema es el mismo que con la piscina portátil, porque la carga sobre la estructura podría ser superior a la que es capaz de soportar. Tampoco pueden hacerse jardineras de obra, porque se considera como una modificación de un elemento común. Por otro lado, a la hora de limpiar las hojas, la tierra y los restos orgánicos, hay que extremar la precaución para evitar que se puedan atascar los sumideros, porque podría provocar una inundación en los pisos inferiores.
MUEBLES EN LA TERRAZA

En una terraza también se pueden instalar libremente mesas, sillas, tumbonas, tendederos, tumbonas, y mobiliario en general, siempre y cuando sea movible. Si necesitan fijaciones al suelo, como es el caso de algunas pérgolas, no se pueden colocar sin un permiso, porque requiere una altercan de la configuración original del espacio. Generalmente, se requiere el visto bueno de la comunidad, y en algunos casos, un informe experto que garantice que la obra o la instalación es viable.
LUCES

También es posible poner luces en la terraza, pero de nuevo, teniendo en cuenta la convivencia con los demás vecinos. Luces suaves, sí, focos potentes, no. Algunos ayuntamientos tienen ordenanzas municipales que regulan el flujo luminoso de cada vivienda con el objetivo de reducir la contaminación lumínica. Así que, lo mejor es preguntar antes en el ayuntamiento.
NADA DE JUGAR EN LA TERRAZA

Por último, aunque la terraza sea un espacio tentador para dejar que los niños se desfoguen, no se permite jugar al fútbol, patinar o hacer fiestas a cualquier hora. Además de generar ruidos molestos para los vecinos, los juegos con actividad física pueden provocar el deterioro del suelo de la terraza, con los consiguientes problemas de humedades, filtraciones y otros problemas innecesarios a las viviendas de abajo.





































