Aunque el mundo del transporte y del delivery ha estado atento a los movimientos de Uber en su interés por hacerse con el control de Delivery Hero, la empresa alemana matriz de Glovo, la compañía ha estado moviendo otras fichas en el tablero. El anuncio sobre Lime, la conocida marca de alquiler de patinetes eléctricos que funcionaba en Madrid hasta el año pasado, cuando fueron prohibidos por Almeida, ha venido de la mano de que su principal inversor será la plataforma de transporte.
Así lo ha hecho saber la directiva de la propia Lime, según reporta el medio británico The Information. No es un movimiento secundario, pues vuelve a mostrar al gigante del transporte de particulares apostando por las opciones de micromovilidad. Incluso si en algunas ciudades el alquiler de las bicicletas y patinetes de Lime no ha sido fácil de compaginar con el resto del transporte, siguen siendo una apuesta interesante.
Al mismo tiempo, habrá que seguir de cerca la reacción del mercado ante la entrada de Lime en la bolsa norteamericana. Según el diario, Uber habría prometido no solo una inversión significativa en la empresa de micro movilidad, sino también un préstamo de 115 millones de dólares a favor de Lime con vencimiento en septiembre, de acuerdo con la citada información.

Por otra parte, Lime planea iniciar esta semana las reuniones con inversores en una gira de presentación para captar unos 200 millones de dólares, lo que situaría su valoración en cerca de 1.800 millones de dólares.
El crecimiento de la micromovilidad de Lime
No debería ser una sorpresa. La empresa de micromovilidad puede haber tenido problemas en Madrid, pero sus datos globales siguen siendo positivos. El pasado mes de mayo, cuando inició su proceso de salida en bolsa, mostró unos 188,3 millones de euros en ingresos y un crecimiento en los beneficios por acción por encima del 8%, suficiente para justificar su salida a la bolsa norteamericana, según su directiva.
Es cierto que el mercado del transporte y la micromovilidad en Estados Unidos está suficientemente saturado como para que sea complicada la competencia con sus rivales. En este panorama, es complicado competir con los proyectos de empresas como Lyft, que opera de la mano de Bird. Pero el espaldarazo de Uber, que además la ha integrado en su aplicación, es una buena señal, al menos en las ciudades donde las calles se han adaptado a estos vehículos.
Uber y la otra «nueva movilidad»
Por otro lado, el esfuerzo de Uber para que opciones como Lime sigan creciendo no debería ser una gran sorpresa. La empresa de transporte ha entendido siempre que parte de su oferta, no solo a los usuarios, sino a las ciudades donde quieren operar, es facilitar el movimiento y evitar los problemas de embotellamientos. Por tanto, en medio de los esfuerzos globales para peatonalizar algunas de las grandes metrópolis, las bicicletas y los patinetes están ganando importancia.

A esto se suman sus esfuerzos por hacer de su app un hub del transporte en los teléfonos móviles. Ya en España, por ejemplo, se puede reservar no solo una VTC desde su aplicación, sino también el tren, y en otros territorios se han sumado a la apuesta por taxis acuáticos o para facilitar el acceso al transporte público. En este panorama, la apuesta por la buena salud de su socio en la micromovilidad es más que lógica, y seguramente espera que sus bicicletas se hagan más comunes en algunas de las grandes ciudades tanto de Norteamérica como de Europa.
Los problemas de Lime en Madrid
Pero, aunque Uber la considere una opción lucrativa, no todo el mundo ha recibido los patinetes y las bicicletas de Lime con los brazos abiertos. En la capital española son muchos los recuerdos de accidentes y desorden relacionados con las bicicletas eléctricas y los patinetes de alquiler. Hasta el punto de que el Ayuntamiento acabó por expulsarlas de la ciudad al mismo tiempo que apostaba por su servicio público, el BiciMad, incluso si este tiene sus propios problemas.
De momento, no ha aparecido un reemplazo desde el sector privado a estos servicios ni ha habido nuevos intentos internos de conciliar posiciones con el Ayuntamiento. Es un reto permanente para estas plataformas conciliar sus servicios con el sistema de transporte de los territorios donde operan, y es un aviso que Uber debe tener en cuenta si quiere ser su socio principal.




