Si vas en busca de la calma y el sol toma nota de los pueblos más bonitos de la costa del mediterráneo en los que desconectar en tu próxima escapada. En plena naturaleza con paisajes idílicos podrás encontrar la tranquilidad llenándote de energía.
Calella de Palafrugell
En la comarca del Bajo Ampurdán, dentro de la provincia de Gerona, se encuentra este bonito y pequeño pueblo de pescadores sobre una costa rocosa. El municipio está rodeado de calitas de aguas cristalinas del mediterráneo. Conserva un estilo arquitectónico antiguo con calles estrechas y casitas blancas que impregnan de encanto del entorno. Contiene zonas rurales en las que perderse y desconectar en medio de la naturaleza. Reconocidos artistas como Joan Manuel Serrat se han inspirado en este pueblo para dar rienda suelta a sus creaciones. El cantante compuso su conocido tema Mediterráneo en este lugar de la Costa Brava. Si haces una escapada a Calella de Palafrugell no dejes de recorrer el Camí de Ronda hasta Llafranc. En esta ruta que bordea las rocas disfrutaras de unas vistas al mar espectaculares viviendo una experiencia única.

Cadaqués
En la Costa Brava, dentro de la comarca del Alto Ampurdán de la provincia de Gerona, se ubica uno de los pueblos más mágicos de España. Mantiene su esencia de pequeño pueblo de pescadores con casas blancas y sus calles del casco antiguo, en las que perderse, son de ensueño. Uno de los lugares que más te gustarán en el pueblo bohemio es la casa de Salvador Dalí en Portlligat convertida en museo. El reconocido pintor catalán pasó muchos años de su vida en Cadaqués dejando huella de su trayectoria artística en el pueblo.

Begur
En la comarca del Bajo Ampurdán, dentro de la provincia de Gerona, se sitúa este pueblo turístico de la Costa Brava. El municipio destaca por sus preciosas playas, su castillo y la tradicional fiesta de los indianos. Encontrarás la tranquilidad de la Costa Brava en sus calas y playas Illa Roja, Aiguafreda, Sa Riera, Sa Tuna o Aiguablava. En Begur merece la pena perderse paseando por su casco antiguo para ver el encanto tanto de la arquitectura como de sus casas señoriales. Verás un montón de casas majestuosas de estilo colonial ya que muchos bergurenses que emigraron a Cuba las construyeron en su regreso. En septiembre el pueblo adopta un ambiente aun mas especial ya que se celebra la Fira d’Indians en la que se adornan las calles del municipio siguiendo un estilo cubano impregnando el ambiente caribeño en Begur.

Tamariu
En la comarca del Bajo Ampurdán, dentro de la provincia de Gerona, se encuentra uno de los pueblos más bonitos de la costa palafrugellense. Tamariu destaca por su paseo marítimo plagado de restaurantes locales en los que tomar pescado de roca y marisco con espectaculares vistas al mar mediterráneo. Además durante podrás ir a la playa más conocida para disfrutar de actividades acuáticas como el paddle surf, los kayaks, los patinetes o incluso realizar clases de submarinismo. Si prefieres relajarte en búsqueda de la tranquilidad en la Cala d’Aigua Dolça o en la playa Aigua Xelida encontrarás tu lugar de la costa del mediterráneo. Estarás entre paisajes naturales poco conocidos que te renovarán.

Peñíscola
En la zona levante de la península, dentro la la Comunidad Valenciana, se sitúa en la Costa del Azahar uno de los pueblos más bonitos de España. Al norte de la provincia de Castellón sobre el mar se despliega un itsmo rocoso que sostiene el casco antiguo. Peñíscola es un destino de vacaciones ideal para visitar en verano ya que podrás disfrutar tanto de sus kilómetros de playa como del turismo. El castillo del Papa Luna es el monumento más emblemático de la localidad rodeada de paisajes naturales. Ha sido escenario de conocidas series como Juego de Tronos, El Barco, El chiringuito de Pepe o El ministerio del tiempo. Si te planteas ir a pasar unos días aprovecha también para hacer una excursión a las islas Columbretes.

Alboraya
En la comarca de la Huerta Norte, dentro de la provincia de Valencia, se ubica uno de los pueblos con mas encanto de la zona. Port Saplaya acoge en la zona del puerto interior, situada junto a la playa, «la pequeña Venecia». La estética que desprende a través de las casas de colores y la red de canales que la rodean le dan este parecido similar a la ciudad Italiana. Desde el paseo podrás ver los barquitos parados sobre el mar mediterráneo en un paisaje espectacular. Además la huerta de la Alboraya todavía mantiene las antiguas casas de labor, las alquerías y las barracas, tan típicas de estas tierras.

Jávea
En la costa de Levante, dentro de la provincia de Alicante, se encuentra este pueblo lleno de encanto. Entre los cabos de la Nao y de San Antonio, enclavada a los pies del macizo del Montgó, acoge en medio de la naturaleza la Ruta de los Miradores de Xàbia con un total de 15 puntos, repartidos a lo largo de 30 kilómetros, con vistas espectaculares al mediterráneo. Además durante tu estancia podrás disfrutar de sus preciosas calas, como La Granadella en la que hacer esnórquel, y de su gastronomía, con un arroz al senyoret típico de la zona.

Altea
En la costa alicantina, a tan solo 35 kilómetros de Jávea, en una bahía de la Costa Blanca se encuentra uno de los pueblos más bonitos de la provincia. Su entorno, tan pintoresco como bohemio, con calles emprendas y casas encaladas te atrapará guiándote hasta la plaza en la que se encuentra la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, con espectaculares cúpulas de azulejos. Paseando por su casco antiguo encontraras tiendas artesanas con productos únicos. Además cuenta con 8 kilómetros de costa sobre los que relajarse en las calas de la Solsida o de la Barreta y en las playas del Mascarat, de Cap negret o de la Olla.






































































