La Guàrdia Urbana de Tarragona ha requisado 18 patinetes eléctricos en una sola semana durante la campaña de control de mayo de 2026. Las sanciones a conductores de vehículos de movilidad personal (VMP) se han disparado un 230%, al pasar de 79 multas en 2024 a 261 denuncias en 2025. Circular sin casco concentra más de la mitad de todas las infracciones.
El casco y la acera, el foco de las sanciones en Tarragona
El balance de la policía local es contundente. De las 261 denuncias tramitadas en 2025, 136 fueron por no usar casco, un elemento que la normativa municipal declara obligatorio en todo tipo de vías. En segundo lugar aparecen las circulaciones por espacios peatonales, con 48 sanciones. Invadir una acera o un paseo con el patinete solo está permitido si el usuario se baja y lo lleva a pie. El resto del desglose muestra que se denunciaron 31 casos por transportar pasajeros, 12 por utilizar auriculares durante la conducción y otros 9 por circular siendo menor de 16 años. A esas conductas se suman 25 multas adicionales por distintos incumplimientos.
La campaña de mayo de 2026, coordinada con otros municipios catalanes y con el apoyo del Servei Català de Trànsit, explica en buena medida este vuelco en los números. Durante siete días los agentes vigilaron infracciones habituales como saltarse semáforos, no respetar las preferencias de paso o circular en dirección contraria. La Guàrdia Urbana ha reforzado los controles mediante dispositivos estáticos en de distintos puntos, con agentes uniformados, vehículos logotipados y policías de paisano, además del uso de la Unitat de Drons (UDRON) para detectar conductas antes de que los patinetes lleguen al control.
De la multa al delito: la velocidad y el nuevo radar portátil
Uno de los focos más novedosos es el control de la velocidad. El límite legal para los VMP es de 25 km/h y, además, estos vehículos no pueden circular por vías donde el resto de vehículos tengan un máximo superior a 30 km/h. Para vigilarlo, la policía local ha incorporado un cinemómetro portátil, un radar que mide la velocidad directamente en la calle sin necesidad de trasladar el patinete a dependencias policiales o a la ITV.
Durante 2025 se realizaron 28 pruebas de velocidad. Veinte de ellas terminaron en diligencias judiciales por delito contra la seguridad vial y el resto en denuncias administrativas. La mayoría de estos casos están vinculados a la manipulación del vehículo para aumentar la velocidad o a la adquisición de modelos que no cumplen los requisitos para ser considerados VMP. Es decir, no solo te enfrentas a una multa: puedes acabar sentado en un juzgado.
Los patinetes no pueden superar los 25 km/h ni circular por vías con límite superior a 30 km/h. Manipular el vehículo para ir más rápido no solo supone una multa, puede acabar en un juzgado.
La letra pequeña: registro DGT y seguro obligatorio
Junto a la normativa municipal, el marco estatal también aprieta. La Dirección General de Tráfico (DGT) exige desde este año que los VMP estén inscritos en el registro oficial y cuenten con un seguro obligatorio de responsabilidad civil. Circular sin alguno de estos dos requisitos es sancionable y la Guàrdia Urbana ya está facultada para inmovilizar el patinete. Los 18 vehículos requisados durante la última campaña evidencian que el control ya es una realidad en las calles de Tarragona.
Análisis: qué significa este salto sancionador para el conductor de VMP
El incremento del 230% en las multas no es una simple anécdota estadística. Indica que el uso del patinete eléctrico se ha consolidado como alternativa de movilidad urbana, pero también que una parte importante de los usuarios desconoce —o ignora— las reglas básicas de circulación. Llevar casco no es una recomendación: es una obligación que supone una sanción económica y la posible inmovilización del vehículo.
La aparición del cinemómetro portátil añade una capa de riesgo poco conocida. Muchos conductores asumen que la velocidad solo la controlan las cámaras de tráfico convencionales, pero la policía local ahora puede medirla en cualquier calle. Y si el límite se supera en más de un 50 %, la infracción puede calificarse como delito, con consecuencias penales. Manipular el limitador del patinete, una práctica relativamente extendida, convierte un medio de transporte limpio en un problema judicial.
La normativa estatal sobre registro y seguro añade una exigencia que pocos usuarios han integrado. Tener el patinete dado de alta en la DGT y contratar un seguro no solo evita multas: protege patrimonialmente al conductor en caso de accidente. La pregunta es si los ayuntamientos dispondrán de medios suficientes para verificar el cumplimiento masivo o si la inmovilización se reservará para operativos puntuales como el de mayo. Por ahora, en Tarragona, quien circula sin casco, por la acera o con el patinete trucado ya sabe a qué atenerse.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Circular sin casco, invadir aceras, transportar pasajeros, usar auriculares, ser menor de 16 años, superar 25 km/h o circular por vías con límite superior a 30 km/h. Además, los VMP deben estar inscritos en el registro de la DGT y contar con seguro obligatorio.
- Sanción económica: Las multas por las infracciones anteriores pueden alcanzar los 200 euros (sin perjuicio de la inmovilización). Las sanciones por incumplir el registro o el seguro aún están por concretar, pero acarrean inmovilización inmediata.
- Puntos del carnet: No aplica. Las sanciones a VMP no restan puntos del permiso de conducción.
- Entrada en vigor: La normativa municipal ya está en vigor. La obligación estatal de registro y seguro aplica desde 2026.





