Inspector de ITV alerta: la prueba no está preparada para los coches eléctricos, no se pueden revisar bien

El inspector Pedro Bastida denuncia que las estaciones no pueden examinar la batería ni su estado eléctrico. La revisión se limita a lo visual y deja fuera un punto crítico del vehículo.

Tres de cada diez vehículos que deberían pasar la ITV se saltan la cita cada año. Pero ahora hay un problema adicional, y no es de absentismo: la inspección no está preparada para los coches eléctricos. Así lo ha denunciado el inspector Pedro Bastida, que ha mostrado desde el foso de la estación las limitaciones que sufren los examinadores al enfrentarse a un vehículo sin motor de combustión.

La batería eléctrica, el punto ciego de la inspección

Bastida ha sido tajante. Mientras revisaba un Tesla, ha explicado que los neumáticos, los amortiguadores o los frenos se pueden inspeccionar «con total tranquilidad». Sin embargo, el núcleo del coche eléctrico queda fuera de la comprobación. «No podemos conectarnos a ella ni ver la conexión», afirma sobre la batería.

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La consecuencia es clara. La inspección se limita a una simple revisión visual, sin posibilidad de analizar el estado interno de los módulos, detectar un posible cortocircuito o verificar el aislamiento de la instalación de alta tensión. «Y creo que la batería es un punto crítico del vehículo eléctrico», ha subrayado el inspector.

Este vacío en la ITV no es nuevo, pero la alerta de Bastida pone el foco en una realidad que crece al mismo ritmo que las ventas de eléctricos. Hoy, lo que el conductor percibe como un chequeo completo de su coche es en realidad un examen que omite el componente más caro y determinante para la seguridad pasiva del vehículo.

La batería es un punto crítico del vehículo eléctrico y, sin embargo, la ITV no puede examinarla más allá de una simple comprobación visual.

Cada cuánto pasan la ITV los eléctricos y qué se revisa realmente

La normativa actual iguala a los coches eléctricos con los de combustión en cuanto a plazos: primera inspección a los cuatro años, luego cada dos años hasta los diez, y finalmente anual cuando se supera esa edad. La diferencia práctica está en lo que se examina.

En un eléctrico no se miden emisiones contaminantes ni se revisa el sistema de escape, por razones obvias. A cambio, se presta atención al estado de la batería y al sistema eléctrico, pero solo de forma visual. Esto significa que, al margen de los componentes comunes (frenos, neumáticos, luces, dirección), la ITV no puede diagnosticar el envejecimiento real de la batería ni su capacidad de retener carga.

Las tarifas son más económicas en los eléctricos: entre 30 y 50 euros, aunque el precio definitivo depende de la comunidad autónoma y de la estación concreta. Es un ahorro para el conductor, pero la contrapartida es que la prueba se queda corta en el elemento más delicado del vehículo.

El aviso de Pedro Bastida: por qué urge modernizar la prueba

La denuncia del inspector no es solo una queja gremial. Toca un punto que la propia DGT y los organismos de seguridad vial deberían abordar con urgencia: los protocolos de la ITV no han evolucionado al mismo ritmo que la tecnología del automóvil. Hace una década, la presencia de modelos eléctricos era testimonial; hoy miles de ellos circulan sin que la inspección pueda garantizar que sus baterías están en buen estado.

Esa laguna tiene implicaciones de seguridad. Una batería con un defecto no detectado puede sobrecalentarse, provocar un incendio o dejar el vehículo sin energía de forma repentina. No se trata de una hipótesis: los bomberos ya manejan protocolos específicos para incendios de eléctricos por la dificultad de extinguirlos y la toxicidad de los gases. Exigir a la ITV herramientas de conexión y diagnóstico de la batería parece una necesidad razonable, y la voz de Bastida es la de quien conoce de primera mano la falta de medios.

Mientras tanto, el conductor de un eléctrico debe ser consciente de que la pegatina de la ITV favorable no certifica el estado de la batería. Ese control sigue recayendo en el mantenimiento del vehículo que haga el propietario, o simplemente en la suerte. Y la suerte no es un buen compañero de viaje cuando hablamos de kilómetros de cables de alta tensión debajo del asiento.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Alerta de un inspector de ITV sobre la falta de preparación de las estaciones para revisar la batería de los coches eléctricos.
  • Sanción económica: No aplica (no hay multa asociada; es una advertencia técnica).
  • Puntos del carnet: No aplica.
  • Entrada en vigor: Ya vigente (la advertencia se refiere a la situación actual de la inspección).

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