Accionistas de Iberdrola rechazan el plan de incentivos récord de la cúpula directiva

El 25,4% de los votantes rechazó el programa de incentivos, valorado en 400 millones de euros, por considerarlo excesivo. La eléctrica defiende que las métricas están alineadas con los intereses del accionista y contó con el respaldo de Qatar.

Un 25,4% de los accionistas de Iberdrola votó en contra del plan de incentivos ‘LTIP Transformador 2026-2028’ en la pasada junta general, el mayor rechazo a un programa de remuneración extraordinaria en la historia de la eléctrica. La propuesta fue finalmente aprobada con un 74,6% de los votos, pero el significativo voto en contra, impulsado por el asesor de voto Institutional Shareholder Services (ISS), ha encendido las alarmas sobre el gobierno corporativo de la compañía.

El plan de incentivos ‘LTIP Transformador 2026-2028’, bajo la lupa

El plan plurianual prevé entregar hasta 20 millones de acciones de Iberdrola a 400 altos directivos si se alcanzan los objetivos estratégicos fijados para 2028. A los precios actuales de cotización, el bono asciende a casi 400 millones de euros, lo que lo convierte en el mayor programa de este tipo en la historia del grupo. La cifra supera ampliamente al anterior plan (2023-2025), que repartió 14 millones de títulos entre 300 beneficiarios por un valor de unos 277 millones.

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ProgramaAcciones (mill.)BeneficiariosValor aprox. (mill. €)
LTIP 2023-202514300277
LTIP 2026-202820400~400

Iberdrola defendió que el nuevo plan es proporcional al incorporar a directivos de filiales clave —Avangrid (EE.UU.), Neoenergia (Brasil) y Electricity North West Limited (Reino Unido)— que antes contaban con sus propios bonus separados. Sin embargo, el salto en número de acciones y de beneficiarios no convenció a todos los inversores.

El rechazo histórico: ISS aconsejó el ‘no’ y el 25,4% votó en contra

La oposición fue liderada por Institutional Shareholder Services (ISS), el mayor asesor de voto del mundo. En su informe, ISS advirtió de que «los elevados niveles de bonus generan el riesgo de remuneraciones potencialmente excesivas» y que los requisitos de desempeño más estrictos «no son suficientes para compensar el considerable aumento en el potencial de pago». Este dictamen llevó a varios fondos de inversión y de pensiones a sumarse al voto negativo.

remuneración consejo Iberdrola

Como resultado, el 25,4% de los asistentes —representantes de 1.200 millones de acciones— se opuso al punto 12 del orden del día. Es el porcentaje de rechazo más alto jamás registrado en un plan de incentivos de Iberdrola, según los registros públicos. La compañía, que intentó convencer a ISS hasta el último minuto, vio cómo la propuesta salía adelante gracias al apoyo del accionista Qatar Investment Authority (casi el 10% del capital) y del otro gran proxy advisor, Glass Lewis, que sí recomendó el voto a favor.

El rechazo del 25,4% no tumba el plan, pero enciende una señal de alerta para el gobierno corporativo de Iberdrola.

La defensa de Ignacio Galán y el escudo de Qatar

El presidente ejecutivo, Ignacio Galán, justificó los incentivos como un mecanismo para «incentivar la velocidad en la consecución de los objetivos estratégicos» y alinear los intereses de los directivos con los de los accionistas. Argumentó que en un entorno de volatilidad y tensiones geopolíticas, la eléctrica necesita «motivar, retener y fidelizar perfiles de alto impacto estratégico». El respaldo de Qatar resultó decisivo: su voto a favor contrapesó la rebelión de los fondos asesorados por ISS.

Desde la llegada de Galán, Iberdrola ha multiplicado por cinco su capitalización bursátil, superando los 130.000 millones de euros. El nuevo objetivo de beneficio neto para 2028 se sitúa en más de 7.600 millones, tras alcanzar 6.285 millones en 2025, un 21% más que el año anterior. Con todo, el amplio voto en contra evidencia que una parte relevante del accionariado considera que el plan de incentivos ha ido demasiado lejos.

La plantilla en España, descontenta con una nueva huelga el 19 de junio

El conflicto retributivo no se limita a la cúpula. La plantilla en España ha convocado una segunda jornada de huelga para el 19 de junio de 2026, coincidiendo con el 125 aniversario del grupo. Los sindicatos denuncian que los sueldos no han crecido al ritmo de la inflación y que han perdido cerca de un 20% de poder adquisitivo, mientras la alta dirección recibe paquetes multimillonarios. La protesta añade presión a la imagen de la compañía en plena celebración corporativa.

Un precedente incómodo para el gobierno corporativo

El voto de protesta de Iberdrola se suma a otros episodios recientes en el Ibex 35 en los que los asesores de voto han marcado la pauta. Telefónica, por ejemplo, recibió en 2025 un toque de atención similar cuando ISS y Glass Lewis recomendaron votar en contra de su política de remuneración, aunque con porcentajes de rechazo inferiores. La diferencia ahora es que el plan de Iberdrola supera con creces cualquier otro programa de incentivos del sector eléctrico europeo. El precedente puede animar a otros grandes fondos a exigir mayor transparencia y métricas más exigentes en las juntas de 2027. Para Iberdrola, el riesgo es que una nueva escalada de los bonus sin una mejora proporcional en el retorno total al accionista erosione el apoyo que históricamente ha disfrutado su presidente.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La próxima junta de accionistas de Iberdrola y la evolución de los proxy advisors ante el plan en vigor. El descontento de casi un 26% de los accionistas es un aviso para el consejo.
  • Reacción del valor: Aunque el mercado no reaccionó negativamente, el conflicto retributivo y la huelga podrían pesar sobre la acción si los inversores institucionales revisan sus criterios ESG y de gobierno corporativo.
  • Precedente sectorial: Otros grandes valores del Ibex, como Telefónica, ya han vivido revueltas similares en sus políticas retributivas; el caso de Iberdrola marca un nuevo listón de tensión entre ejecutivos y accionistas.

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