¿Qué visitante no se ha quedado maravillado con los encantos históricos de Toledo? Esta gran ciudad también conocida como “La Ciudad de las Tres Culturas”, te invita a sumergirte en su enorme patrimonio cultural con un intenso recorrido turístico. Un viaje a la historia en la que el tiempo parece haberse detenido, actuando como testigo mudo de sus pasados gloriosos.
Lugares como el Alcazar, el Monasterio de San Juan de los Reyes, la Catedral de Toledo, o el sinuoso Tajo, confirman la influencia de las tres culturas que han pasado por esta ciudad a lo largo de la historia: cristiana, musulmana y judía.
Alcázar de Toledo

Ubicado en el alto de una loma, el Alcázar se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad, destacando desde lejos con su elegante forma redonda. Sus cinco plantas circular-triangulares se caracterizan tanto por la belleza, como por el encanto que desprenden sus techos de terracota y pizarra. Cuenta además con una gran variedad de elementos decorativos: arcos trilobulares, herraduras adinteladas, arcos ciegos, etc. Si subes a la terraza del alcázar tendrás la recompensa de una panorámica única, en la que descansarás la vista en una mezcla de modernidad e historia.
En el interior del Alcázar se ha preservado uno de los mejores conjuntos interiores militares del Siglo XVI, con gran cantidad de elementos singulares de la época, como paramentos de madera policromados, chimeneas virreinales o camas estilo imperial. Te invitamos a descubrir el lugar donde Reinosa Isabel la Católica pasó importantes momentos en su vida.
Monasterio de San Juan de los Reyes

El Monasterio de San Juan de los Reyes es uno de los ejemplos más destacados del arte mudéjar palentino. En su parte exterior destacan sus ocho torres y dos torreones con escaleras, además de una sencilla fachada de ladrillo con mariposas encima de sus puertas. Si entras a la iglesia, un profundo silencio te hará valorar la impresionante cúpula de 20 lados, así como sus numerosas arquerías.
En la sala capitular, encontrarás el monumento funerario de los Reyes Católicos, rodeado por impresionantes relieves tallados en la piedra. La torre octogonal, el lienzo de pesebres y el claustro son otras obras destacadas de este monasterio, que alberga una considerable cantidad de tomatinas cada 15 de agosto (Romería de Nuestra Señora de Praga).
Catedral de Toledo

Construida entre los siglos XIII y XV, la Catedral de Toledo es una obra maestra de la arquitectura gótica, uno de los templos mudéjares del Renacimiento cristiano más bonitos y complejos del mundo. En su extensa planta se ubican dos prístinos claustros, un patio y una rica e incontable colección de obras de arte como la Capilla Mayor.
Como si se tratara de un museo flotante, la Catedral guarda bajo sus techos más de 800 obras de importancia incalculable. Desde el impresionante retablo de Olegario, el tesoro y el Salterio de San Isidoro; hasta el gran órgano de sesenta y siete teclas, pasando por la “Puerta del Juicio Final”. No te extrañe que haya muchos turistas alrededor, algunos llegando incluso en grupo bus o a pie.
Río Tajo, Toledo

El río Tajo abraza a la Capital Española con un abrazo singular. Sus intensos colores se beben desde los diferentes miradores de la ciudad. Sus aguas son el motor de la ciudad: Allí mismo se ubican numerosos monumentos, todos ellos alineados, formando una magistral postal para la época. Recorrer sus verdes orillas te transportará de vuelta al pasado, donde diferentes culturas compartían la misma ciudad.
Too atraviesa toda la ciudad durante 30 kilómetros, y durante tanto recorrido lograrás empaparte mejor de sus encantos más peculiares. Aquí encontrarás el puente de San Martín y el de San Martín, además del extenso puente de Alcantara, el de Alcantara y el de Segovia. Y como no podía ser de otra manera, ofrece una buena variedad de bares y restaurantes a orillas de sus aguas que invitan a compartir los mejores y encantadores momentos.
Callejón de las Cuchillerías

Dicen que el Barrio de Triana fue una de las estaciones de la vuelta al mundo del novelista Julio Verne. Este sinuoso callejón es uno de los más peculiares de la ciudad, formado por típicas casas laberínticas y empinadas escaleras. Auténticos bazares llenos de detalles artesanales y objetos ornamentales, todos ellos convenciendo al visitante de que sí: Estoy en la Ciudad de las Tres Culturas.
Aunque actualmente sigue muriendo poco a poco, durante la Edad Media este lugar estaba atestado de artesanos dedicados a la fabricación de cuchillos y navajas. Desde entonces, todavía puedes visitar sus bazares y sus antiguas fábricas, hermosos templos al recuerdo de una tradición popular muy querida y respetada.
Sinagoga del Tránsito

Frente a la plaza de Zocodover se ubica un edificio único de forma octogonal y cúpula bóveda. Se trata de la Sinagoga del Tránsito, construida por Samuel ha-Leví Abulafía entre los años 1355 y 1357. La decoración de la misma se caracteriza por su belleza y simbolismo, compuesto por estrellas de David intercaladas con frutos, florales y vegetales, todos ellos pintados con terciopelos y oro, en su mayoría.
Ubicada en la parte sur de la antigua judería de Toledo, estuvo perdiéndose hasta que en 1913 los Reyes Católicos la adquirieron para conservar el precioso patrimonio. Actualmente, es un museo único, cuyo verdadero tesoro es el Salón de los Reyes, espléndido con un templo mudéjar finamente labrado.
Santa María la Blanca

Otro de los monumentos principales de la antigua judería de Toledo es la Sinagoga de Santa María La Blanca, una impresionante mezquita transformada en una Sinagoga a finales del siglo XIII. Trasladada parcialmente a Berlín entre 1935 y 1939, el edificio fue devuelto a Toledo en 1962.
Su interior alberga magníficas columnas salomónicas (tanto como se nombra a los motivos esbeltos con forma de tronco de conos múltiples), arcos de medio punto, alfóncigos (ojivas decorativas) y una escalinata solemne para dar paso a sus diversos salones. Si entras te sentirás ensimismado con la armoniosa combinación de geometrías y cúpulas de su interior, todo debidamente adornado con escudos motivacionales.
Judería de Toledo

La Judería de Toledo conserva algunos de los recintos más preciosos de Toledo, en los que todavía se respira el profundo pasado judío. Te invitamos a perderte por calles como la de La Rueda, Calle del Cordero, el Escudo o el Callejón de Perdón. Date tiempo para, admirar los sinuosos patios llenos de flores, charcas, fuentes y parterres de colores. Entra después a conocer el hospital de la Santa Cruz, el lavadero de Perdón, la Casa de la Luz, o el Hospital de San Juan.
No olvides visitar la Casa de los Gavilanes, uno de los primeros hogares de los ricos comerciantes de la judería que destacan por una sencilla fachada de madera y sus hermosos ventanales de vidrio de colores. El famoso museo de las Sinagogas Ghettos es también un espectáculo de la época, con preciosas obras de arte Murcia como el Salterio de San Isidoro (el iluminado).

























































