Open USD desafía a USDC: ¿cambia el dominio de las stablecoins institucionales en Solana?

El proyecto, respaldado por BlackRock, Coinbase, Mastercard y Visa, propone compartir los ingresos de las reservas con sus participantes, presionando los márgenes de Circle. La liquidez actual de USDC en Solana y su integración en DeFi y exchanges siguen siendo barreras difíciles

Open USD, la stablecoin respaldada por un consorcio de más de 140 empresas —entre ellas BlackRock, Coinbase, Mastercard, Stripe y Visa—, va a por todas. Su propuesta es tan sencilla como disruptiva: compartir los rendimientos de las reservas con sus socios, en lugar de que el emisor se los quede íntegramente.

La noticia ha sacudido el ecosistema de Solana, donde USDC de Circle era hasta ahora el estándar de facto para cualquier movimiento de capital institucional, pago o entrada en finanzas descentralizadas. El informe de CoinShares lo resume con claridad: Open USD es el rival más creíble que ha tenido USDC en años, porque no compite solo por liquidez, sino que cambia la economía política de las stablecoins.

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En un sector donde los emisores tradicionales se han embolsado los intereses de los activos que respaldan sus tokens —desde bonos del Tesoro hasta repos—, Open USD planea distribuir la mayor parte de esa rentabilidad entre los participantes del consorcio, reteniendo únicamente una comisión de administración. El efecto puede ser doble: presionar los márgenes de Circle y, al mismo tiempo, dar a los futuros usuarios institucionales un incentivo financiero directo para adoptar la nueva stablecoin en lugar de USDC.

El respaldo corporativo es impresionante. Más de 140 firmas, con nombres de primer nivel en pagos, gestión de activos y criptoactivos, dan un peso institucional inmediato al proyecto. Coinbase merece un capítulo aparte: el exchange recibe aproximadamente la mitad de los ingresos que genera Circle con las reservas de USDC, y su acuerdo de reparto debe renovarse el 18 de agosto de 2026. Tener una alternativa creíble como Open USD fortalece de forma evidente su posición negociadora ante Circle.

Los inversores ya han reaccionado. Las acciones de Circle cayeron más de un 17% el día del anuncio, y el banco japonés Mizuho rebajó la recomendación de ‘neutral’ a ‘rendimiento inferior’, con un recorte del precio objetivo de 85 a 50 dólares. Aun así, los analistas de CoinShares advierten que el mercado podría estar exagerando el impacto inmediato: Open USD aún no se ha lanzado y quedan incógnitas clave, como la composición exacta de sus reservas o el modelo de tarifas.

Mientras tanto, en Solana la hegemonía de USDC está respaldada por años de integraciones. La stablecoin está presente en los principales exchanges descentralizados —Jupiter y Raydium—, en protocolos de liquid staking como Marinade y Jito, y en plataformas de lending como Kamino. Esa capilaridad no se sustituye solo con intenciones: construir una red de liquidez equivalente requeriría que el respaldo institucional de Open USD se traduzca en actividad real y sostenida en la red.

Open USD no compite por usuarios, sino que reescribe las reglas: compartir rendimientos es construir un bando de aliados con incentivos directos para mover capital hacia Solana.

La oferta circulante de USDC ha caído de unos 80.000 millones de dólares en marzo a cerca de 73.000 millones, mientras el mercado total de stablecoins ronda los 312.000 millones. Esa erosión coincide con la entrada de nuevos emisores regulados y, curiosamente, con la consolidación de Solana como la cadena preferida para pagos con stablecoins institucionales, según datos de DeFiLlama.

Open USD apunta a debutar durante la segunda mitad de 2026. Aun si su modelo de reparto resulta atractivo para las empresas, la verdadera prueba de fuego llegará cuando esas empresas intenten convertir sus títulos respaldados en transacciones, pools de liquidez y aplicaciones DeFi que ya funcionan con USDC. Cualquier desajuste en las integraciones o en la confianza sobre la gestión de las reservas podría frenar la adopción, por muy potente que sea el consorcio.

Circle, por su parte, no se queda de brazos cruzados. La compañía ha explorado en el pasado el lanzamiento de su propio ecosistema de recompensas y la expansión de USDC hacia blockchains de alto rendimiento como Solana. La respuesta competitiva será decisiva: si Circle decide compartir una parte de los rendimientos con los usuarios o socios clave, podría neutralizar la principal ventaja de Open USD sin necesidad de una nueva moneda.

También hay que leer el tablero en su justa medida: la amenaza de Open USD se concentra en los pagos institucionales y el segmento de empresas, no en el dominio de USDT en mercados emergentes. Tether, con una posición profundamente arraigada en regiones donde la liquidez en dólares es escasa, está mejor blindada ante esta nueva dinámica. El verdadero pulso por las stablecoins institucionales se librará, sobre todo, en cadenas como Solana donde USDC ha construido su fortaleza.


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