Cada vez es más común compartir décimos de la Lotería de Navidad y del Niño para ahorrar algo de dinero sin renunciar a jugar un número, pero igual que suceden momentos muy ilusionantes, bonitos y números agraciados, cada 22 de diciembre se suceden otras historias que no son todo alegrías, sino que la desilusión también toca por jugar -o no- a la Lotería de Navidad.
Números que no convencen, retiros a última hora, décimos que parecían premiados, pero que finalmente eran juegos equivocados, el familiar que opta por otro, premios de la empresa que por circunstancias no decidieron jugar esa vez…. desde Merca2.es te nombramos algunas situaciones que han ocurrido por compartir Lotería de Navidad.
El tercer premio de la Lotería de Navidad toca en Almuñécar… con 300 décimos devueltos por ser número ‘feo’

Abriendo algunas de las situaciones más extrañas, nos encontramos con que este mismo año el número 750 fue el tercer premio de la Lotería de Navidad, un número llamativo por corto y de esos que a muchos les parecen ‘feos’.
El cual ha quedado repartido por muchos lugares de España, aunque ha tenido una suerte dispar y en algunos lugares ha protagonizado una historia decepcionante. Distribuido en 27 provincias, paró en Mollerussa (Lleida), con 36 series, el equivalente a 18 millones de euros en premios.
Así como otras 33 en el municipio de Ripoll, en Girona, con 16,5 millones. El reverso desafortunado de este número es que igual que tocó en estos lugares, lo hizo también en Almuñécar (Granada), donde se habían puesto a la venta 40 series de este premio, un total de 20 millones, pero solo se vendieron diez series (cinco millones de euros), ya que 300 décimos fueron devueltos al no lograr vender un número que no gustaba.
Empleados de una fábrica no compran el décimo de la Lotería de Navidad de la empresa y resulta ser premiado con 125.000 euros

Por su parte, otros se han tenido que ‘conformar’ con haber visto premiados de la Lotería de Navidad a alguien que no son ellos por la tele, y que por no decidirse, puro convencimiento o el jugar esa vez a otra corazonada, años más tarde aún se lamentan.
Y es que a cuatro de los 19 trabajadores de una fábrica de muelles y resortes de Paiporta, una localidad situada en el área metropolitana de Valencia, en el pasado 2018 les pesó no haber comprado el décimo que desde hacía años encargaba la empresa.
Desde hace años un trabajador de la empresa compra números de este sorteo en Almansa y este año preguntó a sus compañeros cuántos décimos de lotería querían; de ellos, cuatro dijeron que no. El resultado no podía salir con más desilusión: los que poseían un décimo fueron premiados con 125.000 euros y otros lo compraron compartido con empleados de la empresa.
El hilarante caso de la reportera de TVE que creyó haber ganado la Lotería de Navidad

Para desilusión el caso de la reportera de TVE, Natalia Escudero, quien se convirtió en noticia el pasado domingo cuando celebró en vivo que había ganado ‘El Gordo’ de la Lotería de Navidad desde una casa de lotería de Alicante.
Sin embargo, más tarde se daría cuenta que había leído mal. El número de la suerte fue el 26590, vendido en una casa de lotería de la localidad alicantina de San Vicente del Raspeig. Natalia estalló de alegría y anunció que ella era la dueña de una porción de la fortuna que se repartía.
«Ella me vendió el décimo… ha repartido 16 millones de euros, 40 décimos y uno de ellos es mío», decía. «¡Mañana no voy a trabajar!» exclamaba la reportera entre gritos, mientras que desde el estudio no podían salir de su asombro. Sin embargo, minutos después su ilusión recibiría un mazazo cuando se diera cuenta que no tenía el número ganador.
La Lotería del Niño que se vendió en Soria y tocó en Burgos

De la misma forma que hay casos del todo emocionantes y al mismo tiempo chascos de último momento en los sorteos de la Lotería de Navidad, nos hemos dado con otros fiascos en lo que han sido las Loterías del Niño.
En 2012, la suerte de los décimos pasó casi de largo por San Leonardo de Yagüe (Soria), donde en la Administración de Lotería número 1 del pueblo se había vendido íntegramente ‘El Gordo’ del sorteo, pero solo ha repartido cuatro millones de dos series.
Mientras que 78 millones de 39 series se habían ido al bar ‘El Frontón’ de Huerta de Rey, cuyos dueños compraron los billetes para venderlos allí. La responsable de la administración del municipio soriano explicaba que esa no era la primera vez que repartía un gran premio de Lotería del Niño, y que otras veces también se ha ido a Huerta de Rey (Burgos).
Cuando un pueblo entero cantó por error ‘El Gordo’

En 2016, el vídeo de una joven que cree que le ha tocado ‘El Gordo’ del sorteo de Lotería de Navidad se ha vuelto viral en las redes sociales. Las imágenes de la mujer son en el municipio de Pinos Puente, en Granada.
«Ya no lo enseño más», dice la joven al comienzo del vídeo con miedo de perder el supuesto décimo premiado con ‘El Gordo’, que guarda. Mientras, los vecinos de Pinos Puente (Granada), cantan al son de «se lo merece, se lo merece».
Mientras animan y dan la enhorabuena a la joven. Pero unos segundos más tarde llega la decepción. Una persona se da cuenta de que no es el décimo premiado, ya que el número que lleva es el 66.813, mientras que ‘El Gordo’ ha sido 66.513. «¿No ha tocado? ¿No? ¿Cómo?», dice la chica desilusionada al descubrir que no ha sido una de las agraciadas.
La corazonada del sorteo de 1949 que se cumplió pero no pudo comprarlo

Otra de las situaciones más tremendas que hemos encontrado por compartir la Lotería de Navidad y del Niño data de hace más de 70 años. Y es para no olvidar; es más, es un caso que a día de hoy se sigue recordando.
Por el que unos pocos días antes del sorteo de Lotería de Navidad de 1949, un hombre se presentó en las oficinas de la Asociación Benéfica del Cuerpo de Correos solicitando con insistencia alguna participación del número 55666.
Tenía la corazonada de que resultaría premiado con el Gordo y se había desplazado desde Málaga para adquirirlo, pero en la asociación ya no les quedaba ningún décimo. No sabemos si lo soñó, si era su número de la suerte, si tenía algún significado especial para él o si lo vio en otro lugar y la loca idea se grabó a fuego en la cabeza. Pero su presentimiento sabemos que se cumplió.


























