VanEck advierte: mineros de Bitcoin necesitan 50.000 millones de dólares en financiación para su giro a IA

Solo uno de cada cuatro megavatios contratados por las mineras está realmente operativo, según la gestora. Las empresas que no entreguen a tiempo sus centros de datos afrontan una devaluación estructural.

La gestora de inversiones VanEck ha lanzado una advertencia que puede cambiar la forma de mirar a las mineras de Bitcoin: necesitarán cerca de 50.000 millones de dólares en los próximos años para transformarse en proveedores de infraestructura para inteligencia artificial (IA). Y, de momento, la realidad está muy lejos de las promesas.

En una nota de investigación firmada por Griffin MacMaster y Matthew Sigel, VanEck presenta el primer marco de valoración estructurado para un grupo de empresas que ya no son solo mineras de criptoactivos, sino que se mueven en un terreno híbrido con los centros de datos de IA. La métrica clave, según los analistas, es la potencia bruta energizada: cuántos megavatios tiene una compañía realmente encendidos, no solo anunciados.

Publicidad

El informe deja claro que los inversores ya están distinguiendo. Empresas que tienen contratos de arrendamiento físico en mano —como Cipher Mining, Hut 8 y TeraWulf— se valoran a más de 10 veces su potencia energizada. En cambio, nombres como Marathon Digital o CleanSpark, más atados a la minería de Bitcoin pura y con poca capacidad contratada para IA, cotizan a entre 2 y 6 veces ese mismo indicador. “El mercado paga por la capacidad contratada y operativa, y descuenta todo lo que aún está en fase de proyecto”, escriben MacMaster y Sigel.

El verdadero problema no es firmar contratos, sino ejecutarlos. En todo el grupo de mineras, solo el 25% de la capacidad arrendada está operativa. VanEck espera que ese porcentaje caiga aún más antes de mejorar, porque los grandes proyectos de construcción no arrancarán hasta 2027 y 2028. Cumplir los hitos de construcción será, según la gestora, el principal motor de valoración a partir de ahora.

Las empresas que se retrasen en las obras se enfrentan a lo que VanEck llama “descalificaciones estructurales” (de-ratings). Muy pocas tienen experiencia previa construyendo el tipo de infraestructura que exige la IA, por lo que la capacidad de gestión de proyectos importa tanto como el número de megavatios prometidos.

El mercado ya no paga por promesas; paga por megavatios encendidos y contratos firmados.

Por qué el giro a la inteligencia artificial cambia las reglas del juego

VanEck mineros Bitcoin

Las necesidades de capital de esta reconversión son colosales. VanEck calcula que el sector necesitará unos 221.000 millones de dólares en inversiones a largo plazo. A corto plazo, el déficit de financiación colectivo ronda los 50.000 millones de dólares por encima de la tesorería actual.

La dispersión dentro del grupo es enorme. HIVE Digital afronta la mayor presión en relación con su capitalización bursátil, impulsada por su Gigafactoría de IA que aspira a superar los 100.000 procesadores gráficos (GPU). IREN y KEEL llevan las siguientes cargas más pesadas. En el lado más cómodo, TeraWulf y Cipher Mining parten con ventaja porque ya tienen contratos-ancla que reducen el riesgo de sus futuras ampliaciones de capital.

Las opciones para financiarse varían. Compañías con tesorería en bitcoin, como Marathon (35.303 BTC), CleanSpark (13.561 BTC) o Hut 8 (13.696 BTC), pueden monetizar parte de sus reservas para pagar las obras. Otras, como REN, sin reservas de bitcoin y con una necesidad de fondos importante a la vista, tienen pocas alternativas: emitir nuevas acciones con efecto dilutivo o acumular más deuda.

Análisis: la minería ya no es solo un reflejo del precio de bitcoin

Hasta hace poco, invertir en mineras de Bitcoin era casi como comprar el propio activo pero con más volatilidad. Sin embargo, VanEck cuestiona esa idea. La correlación diaria media con el bitcoin ronda el 0,55 este año, y la beta media a un año se sitúa en torno a 1,05, pero esos números ocultan una divergencia cada vez mayor.

Solo Marathon (con un valor sensible al bitcoin equivalente al 98% de su capitalización bursátil), CleanSpark (~53%) y Riot Platforms (~23%) arrastran una exposición significativa a las oscilaciones del precio. En el otro extremo, Core Scientific, TeraWulf, APLD e IREN se han desacoplado prácticamente por completo. Si el bitcoin cayera a 50.000 dólares, Marathon perdería cerca del 45% de su valor en bolsa y HIVE casi el 50%, mientras que a Hut 8 apenas le afectaría un 4%.

Este cambio de paradigma es profundo. Las mineras que acierten en la ejecución se parecerán cada vez más a REITs de centros de datos (sociedades patrimonialistas de infraestructuras) que a productores de criptoactivos. VanEck incluso anticipa que muchas acabarán vendiéndose o convirtiéndose en REITs a medida que maduren sus ingresos por IA. Las empresas que manejen bien el calendario de entregas y los contratos con clientes de IA podrían revalorizarse de forma notable, pero el riesgo de tropezar en el camino es igual de grande. La pregunta no es si la inteligencia artificial necesita más centros de datos, sino quiénes serán los mineros que consigan construirlos a tiempo.


Publicidad