Urbas logra el apoyo de Attijariwafa Bank a su plan de viabilidad con plazo que vence hoy

El mayor acreedor financiero cambia su voto y permite alcanzar más del 52% de adhesiones necesarias para evitar la liquidación. Las claves del plan mejorado: pago sin quita en tres años y la reciente absolución del presidente Juan Antonio Acedo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Urbas ha logrado el apoyo de Attijariwafa Bank, su mayor acreedor financiero, a su plan de viabilidad, cuyo plazo de adhesión vence hoy 17 de junio. Con este voto, la constructora supera el 52% de la masa acreedora necesaria para evitar la liquidación.
  • ¿Quién está detrás? Urbas, promotora suspendida de cotización desde abril de 2025, presidida por Juan Antonio Acedo, y Attijariwafa Bank, entidad marroquí titular de 25,3 millones de euros en créditos.
  • ¿Qué impacto tiene? Si el juez aprueba el convenio, Urbas continuará su actividad y pagará la deuda sin quita en tres años, preservando una de las mayores carteras de suelo de España.

Urbas ha logrado in extremis el apoyo de Attijariwafa Bank a su plan de viabilidad, cuyo plazo de adhesiones finaliza este 17 de junio. Con este respaldo, la constructora española alcanza el 52,43% de la masa acreedora, el umbral necesario para que el convenio prospere y se evite la liquidación propuesta por la administración concursal.

El movimiento es clave porque Attijariwafa Bank, con un crédito de 25,3 millones de euros, era el mayor acreedor financiero y había votado en contra inicialmente. Su reconsideración, comunicada el lunes al Juzgado de lo Mercantil de Madrid, abre la puerta a que otros acreedores sigan su ejemplo y se incline la balanza definitivamente hacia la viabilidad de Urbas.

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Attijariwafa Bank reconsidera su voto: los detalles del plan mejorado

La carta enviada por el presidente de Urbas, Juan Antonio Acedo, el pasado 4 de mayo resultó decisiva. En ella se planteaba un plan de pagos sin quita, con un calendario progresivo: el 10% de la deuda ordinaria se abonará al final del primer año desde la aprobación del convenio, el 15% al cierre del segundo, y el 75% restante al término del tercer año. Esta propuesta mejorada, acompañada por el informe favorable de la firma Crowe, convenció al banco marroquí para modificar su postura.

En el escrito de adhesión, Attijariwafa Bank insta al juez a tener «por modificado y reconsiderado el sentido del voto» y a sumarse «con sentido favorable» al convenio mejorado respecto de la totalidad de su crédito. Con este giro, Urbas contabiliza ya apoyos que superan el 52,43% de la masa acreedora, cifra suficiente para evitar la fase de liquidación que defendían las administraciones concursales (Auren y Kepler Karst).

El factor judicial: suspensión de la administración concursal y absolución del presidente

A la mejora de la propuesta se han unido dos espaldarazos judiciales recientes. Por un lado, el juez del concurso ha suspendido la administración concursal, decisión que refleja una creciente confianza en que el convenio no solo recibirá los apoyos necesarios, sino que tiene visos de ejecutarse con éxito. Por otro, la Audiencia Nacional ha absuelto a Juan Antonio Acedo en una causa paralela, lo que despeja buena parte de las incertidumbres reputacionales que pesaban sobre la compañía.

Fuentes próximas a Urbas confirmaron a EXPANSIÓN que, con estos avales, se confía en que el juzgado mercantil apruebe el convenio en las próximas semanas y levante la suspensión de cotización que arrastra desde abril de 2025. La supervivencia de la promotora, con una cartera de suelo que abarca miles de viviendas en varias comunidades, está ahora más cerca.

El cambio de voto del banco marroquí es la llave que abre la puerta a la continuidad de Urbas y a la preservación de una de las mayores carteras de suelo de España.

La Ficha del Inversor

Desde una óptica de inversión, la adhesión de Attijariwafa Bank consolida un apoyo que venía cocinándose en los despachos. La métrica clave no es tanto el porcentaje alcanzado —52,43%— como el efecto arrastre que puede generar sobre otros acreedores. Con el mayor acreedor financiero alineado, es probable que acreedores como Asefa (13%), Oakhill (10%) o incluso la Sareb (7%) moderen su posición, aunque ninguno ha hecho público un cambio por ahora. La tendencia a seis meses apunta a una estabilización operativa si el convenio se homologa antes del verano, lo que permitiría a Urbas retomar la actividad comercial y negociar con la banca la refinanciación del pasivo restante. El perfil recomendado en este escenario no es el del inversor minorista —aún no cotiza—, sino el de acreedores y proveedores que necesitan garantías de pago a corto plazo.

No obstante, los riesgos son evidentes. El plan de pagos se sostiene sobre la generación de caja futura de una promotora que lleva dos ejercicios con la actividad prácticamente congelada. Si las ventas no se reactivan con la rapidez prevista, los plazos de amortización se tensarán y podrían llevar a una nueva fase de impagos. Además, la cartera de suelo —aunque extensa— está sujeta a valoraciones que podrían deteriorse en un mercado inmobiliario aún incierto. Como precedente, el concurso de acreedores de Martinsa-Fadesa en 2008 mostró que incluso con convenio aprobado, la viabilidad depende de la capacidad real de ingresar flujos comerciales, no solo del acuerdo entre acreedores.

La próxima cita clave será la resolución del Juzgado de lo Mercantil de Madrid, que deberá pronunciarse en las próximas semanas. Mientras tanto, Urbas sigue suspendida de cotización y sin calendario oficial para su retorno al parqué.


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