Subasta de relojes récord en EE.UU.: Phillips logra 75,8 millones de dólares; un F.P. Journe bate el récord con 13,92 millones

La XIV edición de la New York Watch Auction logró 75,8 millones de dólares, el mayor registro jamás alcanzado en Estados Unidos. El fabricante independiente F.P. Journe concentró la mitad de los lotes principales y estableció un récord histórico para cualquier reloj del siglo XXI

Phillips acaba de reescribir las reglas del coleccionismo relojero con una cifra que nadie esperaba en el mercado estadounidense. La XIV edición de la New York Watch Auction, celebrada junto a Bacs & Russo, alcanzó los 75,8 millones de dólares en ventas, pulverizando el récord previo que la propia Phillips había fijado apenas seis meses antes con 43,5 millones. Nada menos que dieciséis piezas superaron el millón de dólares cada una, pero la sesión será recordada por un nombre propio: F.P. Journe.

Phillips bate su propio récord en una subasta de dos días

La venta de junio de 2026 concentró más de 75 millones de dólares en apenas dos jornadas, un hito que la casa de subastas califica de punto de inflexión para el mercado relojero. “Volver a romper el récord de la subasta más valiosa jamás celebrada en Estados Unidos, tan solo seis meses después de establecer el anterior, habla de la confianza y la profundidad en la cima del coleccionismo”, declararon Paul Boutros e Isabella Proia en una nota. El hammer price refleja un apetito que no se había visto ni en los años de liquidez abundante pospandemia.

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La estrella absoluta fue el Chronomètre à Résonance “Souscription, No. 007” de François-Paul Journe. Después de casi nueve minutos de pujas, el reloj se adjudicó por 13,92 millones de dólares, estableciendo tres marcas históricas: el reloj más caro jamás vendido por un fabricante independiente, el más valioso de un maestro relojero vivo y el récord absoluto para cualquier pieza del siglo XXI ofrecida en subasta comercial. Cuatro F.P. Journe adicionales se vendieron entre 1,9 y 5 millones, confirmando que el fabricante acaparó la mitad de los diez lotes principales.

Los independientes entran en la liga de los activos de inversión

Más allá de Journe, la sesión dejó señales inequívocas de que la relojería independiente ya no es un nicho para conocedores. Un Kari Voutilainen Masterpiece Chronograph, estimado en un mínimo de 120.000 dólares, se disparó hasta 1,8 millones, y un Roger Smith Ref. Series 3 “Unique Piece” alcanzó los 1,2 millones, récord para el artesano británico. La jornada demostró que las primas de escasez de los creadores independent compiten ya con las grandes maisons del lujo suizo.

Patek Philippe y Rolex mantuvieron su espacio en el podio. La referencia 5004G-020, un cronógrafo con calendario perpetuo fabricado para Eric Clapton, multiplicó por siete su estimación más baja al venderse por 5,2 millones de dólares. Otro Patek, el Ref. 1518, se fue justo por debajo de los 4 millones, mientras que un Rolex Daytona 6241 “John Player Special” de 1969 cerró en 1,8 millones. Pero el protagonismo de los independientes en la lista de los diez mejores lotes es el verdadero titular de mercado.

F.P. Journe ha pasado de ser un secreto de coleccionistas a representar la categoría con mayor rendimiento en la cima del mercado secundario.

Una lectura desde la óptica del capital patrimonial

Llevo años analizando cómo los activos alternativos reaccionan en ciclos de inflación moderada y capital caro como el actual, y esta subasta confirma una tendencia que ya vi emerger en 2023: la bifurcación del mercado relojero. Mientras las referencias deportivas de acero sufrieron correcciones superiores al 30% desde los máximos de 2022, las piezas de altísima complicación y las firmas independientes con producción limitada no solo resistieron, sino que consolidaron primas de entre el 80% y el 400% sobre sus estimaciones de salida. El Chronomètre à Résonance “Souscription” es un caso extremo, pero coherente: se produjeron contadas unidades bajo un sistema de suscripción que garantiza una historia de propiedad impecable y una profundidad de mercado muy reducida, justo el tipo de activo que busca un family office cuando persigue descorrelación con los índices bursátiles.

El riesgo no está en la valoración actual de un récord como el de Journe, sino en la liquidez cuando se quiere realizar el valor. Subastas de este calibre crean precios de referencia que no siempre pueden replicarse en el mercado secundario inmediato, donde el número de compradores capaces de movilizar trece millones de dólares por un reloj es contado. Para el inversor patrimonial, la recomendación es tratar estas piezas como compromisos de capital a siete u ocho años vista y vigilar muy de cerca la frecuencia con la que aparecen en subasta: si pasamos de ver un Souscription cada lustro a que salgan dos en el mismo ejercicio, la escasez que hoy justifica la prima comenzará a diluirse. La próxima cita significativa será la temporada de subastas de otoño en Ginebra; si algún independiente vuelve a batir su propio récord, habremos confirmado un cambio estructural y no un fenómeno aislado.

💎 Veredicto Wealth

F.P. Journe y sus contemporáneos ofrecen ahora mismo las rentabilidades más altas del sector, pero su liquidez es limitada. Para perfiles que admitan inmovilizar capital durante un mínimo de cinco años y acepten que la mejor salida es la venta privada, representan una herramienta de diversificación real frente a la volatilidad de los mercados tradicionales.


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