Presentándose como uno de los iconos de la ciudad de Barcelona, el Parque Güell es un verdadero museo al aire libre, el cual simboliza el modernismo en el que el genio de Gaudí puso la arquitectura al servicio de la naturaleza y de la ciudad catalana. Y es que, ahí donde la vemos, fue concebida como una urbanización para las clases más acomodadas de la Barcelona industrial de principios del siglo XX.
Sin duda es un lugar para ir en más de una ocasión, ya que es protagonista como la obra por excelencia de Gaudí, en la que en el paseo que querramos darnos, encontraremos un estilo arquitectónico propio de una creación sumamente importante. Por ello, y como muestra, desde nuestro portal de Merca2.es nos adentramos por los rincones y jardines de este impresionante parque.
Un recorrido por el Parque Güell de Barcelona, la obra más exclusiva de Gaudí

Con una extensión de más de 17 hectáreas, el Parque Güell de Barcelona es uno de los que más resaltan, ya no solo en la propia ciudad catalana, sino también fuera de nuestras fronteras, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984.
Un lugar en la que la mayor parte de sus superficies están decoradas con mosaicos realizados con trocitos de cerámica de colores. Reflejo de la plenitud artística de Gaudí, pertenece a la etapa naturalista del genial arquitecto.
Fue diseñado por él como encargo del empresario Eusebi Güell, por el cual fue construido entre los años 1900 y 1914, inaugurándose como parque público en 1926. Y es que este Parque Güell de Barcelona desplegó en Gaudí todo su genio arquitectónico. Sin duda, es de esas visitas obligatorias para todo aquel que viaje a la ciudad, y desde aquí recorremos sus caminos y jardines.
Parque Güell: zona monumental y zona de libre acceso

Para adentrarnos de una vez en este magnífico Parque Güell de Barcelona, vayamos por donde vayamos o nos dirijamos hacia un lugar u otro, sabemos que vamos a disfrutar en toda su expresión, especialmente si nos llama la arquitectura.
Sobre todo porque no hablamos del típico parque al uso. Para adentrarnos, deberás saber que el Parque Güell se diferencia en dos zonas: la llamada zona monumental, que es la que se requiere con compra de entrada, y la zona de libre acceso.
Para todo aquel que tenga interés en ver de verdad está obra de Gaudí en Barcelona, es aconsejable que adquiera la entrada, o lo que es lo mismo; acceder a la primera zona. Sin embargo, la segunda zona que es la gratuita, es también impresionante y espectacular, por lo que bien entres a una o a otra te va a encantar y valdrá la pena su visita a este Parque Güell.
La magnífica perspectiva desde la entrada al Parque Güell

El Parque Güell es un conjunto de jardines y edificaciones situado en el monte Carmelo, lo que significa que sin salir de la ciudad de Barcelona tendremos vistas inigualables en todas direcciones, mientras recorremos un espacio inigualable.
Es así que entre lo mucho que podemos encontrar nos vamos a dirigir a la entrada principal, que se halla en la calle Olot, y donde ya dentro hallamos una cueva artificial con una columna sustentadora central al modo de algunas criptas medievales.
Al frente podemos se observa una magnífica perspectiva de una escalinata separada simétricamente por tres interesantes figuras que se hallan en su parte central: La cabeza de serpiente con el escudo catalán de las cuatro barras y el dragón. Ésta es una de las partes más importantes y con lo que todo el mundo se lleva una gran primera impresión de este Parque Güell.
Ascenso espiritual al Turó de las 3 creus, una parte representativa de este Parque Güell

Para experimentar una parte importantísima de lo que este Parque Güell de Barcelona podemos dirigirnos al Ascenso espiritual al Turó de las 3 creus, que es la parte más alta del parque y desde donde se puede ver la mayor parte de Barcelona.
Su nombre se debe a que a día de hoy y desde que se inaugurara esta maravillosa obra en 1926, todavía existen sus características tres cruces encima de una colina de piedra, nombrada el calvario, que dirige gran parte de este Parque Güell.
En dos de estas tres cruces se señalan los puntos cardinales de norte, sur, este y oeste, mientras que la otra cruz de este denominado Ascenso apunta hacia el cielo. Sin embargo, la intención de Gaudí era otra: construir aquí la capilla de la ciudad jardín, pero ya que encontraron unos restos prehistóricos, se inspiró en cuevas para construir este monumento.
La Sala Hipóstila y sus 86 columnas estriadas

La gran escalinata de la que hace llegar el Parque Güell conduce a la llamada ‘Sala Hipóstila’, diseñada para acoger el mercado de la urbanización, marcada por sus 86 columnas estriadas que soportan el peso de la plaza de la Naturaleza.
Se encuentra coronada por un cornisamento sobre el que se emplaza el banco ondulado, de la que da pie a una tubería dispuesta en su interior que recoge el agua de la lluvia que se filtra para almacenarla en una gran cisterna subterránea.
En el interior de la sala se crea un espacio sin estas columnas, por lo que su ausencia crea un lugar que simulan tres naves, como en un gran templo, donde las pequeñas cúpulas del techo (se ve en la imagen) están ornamentadas con unos paneles de mosaico cerámico muy originales que incorporan pequeños objetos de la vida cotidiana de Barcelona.
El Teatro Griego o Plaza de la Naturaleza: Gaudí quiso homenajear los espacios de la cultura griega

Conocido por ser uno de los espacios más emblemáticos del parque, se sitúa en medio del Eje Monumental, donde podemos hallar la gran explanada que la documentación del proyecto denominaba Teatro Griego.
Y de la que en estas últimas épocas recientes se le ha llamado como Plaza de la Naturaleza, sin embargo su anterior nombre sigue sonando con fuerza; en ella se respondía a la celebración de espectáculos al aire libre.
Concebida por el genio de Gaudí como homenaje a los espacios de la cultura griega, es también uno de los más privilegiados miradores desde los que se puede contemplar la propia ciudad de Barcelona, rodeados de construcciones a su alrededor. A su vez, una parte está excavada en la roca, mientras que la otra se sostiene sobre la Sala Hipóstila que hemos visto anteriormente.
Descubre los secretos del Dragón

La Escalinata del Dragón es una majestuosa escalera de piedra organizada en tres tramos, por los que discurre el agua recogida en la cisterna bajo la Sala Hipóstila; en el primer rellano hay unas formas singulares.
De la que damos cuenta a media escalera del escudo de Catalunya y, un poco más arriba, se sitúa el dragón que se aprecia en la imagen, el cual está recubierto de trencadís, convirtiéndose en la imagen del Parque Güell.
Quien es, por descontado, uno de los sitios donde más fotografías se hacen los turistas en Barcelona. Tampoco se sabe a cierta si es un dragón como tal o si tiene más que ver con una salamandra. Otros también lo suelen interpretar a partir de las influencias mitológicas en Gaudí a la hora de construir el parque, concretamente del Templo de Apolo en Delfos.
Los Jardines de Austria

Y si la Escalinata del Dragón, el Teatro Griego o la entrada te han gustado y estás deseando visitar este espléndido Parque Güell de Barcelona… espera a conocer el espacio conocido como los Jardines de Austria.
Desde los cuales ofrecen espléndidas vistas. Su nombre proviene de la donación de árboles por parte de este país por la exposición ‘Viena en Barcelona’, celebrada en 1977; desde su centro se pueden apreciar dos casas.
Éstas fueron edificadas en época de Eusebi Güell, la del abogado Martí Trias i Domènech, que proyectó el arquitecto Juli Batllevell, y la casa muestra de la urbanización, obra de Francesc Berenguer, que finalmente adquirió la familia Gaudí para vivir y que ahora es la Casa Museo Gaudí. Al principio, estos jardines eran una de las zonas destinadas a parcelas de la urbanización; cuando el parque se convirtió en parque público, la zona se destinó a vivero municipal.