Las ensaladas son un plato saludable y equilibrado que apetecen todo el año, pero mucho más en verano. Se preparan muy rápidamente, con ingredientes frescos y evitamos el calor de tener que cocinar. Además, pueden ser tan variadas como tu imaginación te lo permita, resultan saciantes, ligeras y son perfectas para comer en casa, en la oficina, en la playa o en la piscina. Una de las claves para mejorar nuestras ensaladas está en el aliño, que además puede ayudar a enriquecer las propiedades nutricionales del plato en cuestión.
¿Eres de los que se limitan al aceite y el vinagre o, de vez en cuando, un poco de mayonesa? Pues la realidad es que hay tantas opciones de aliño como de ensalada, así que, ¿por qué ceñirse siempre a lo mismo? Para que varíes un poco y le des un toque nuevo a tus recetas más frescas, te dejamos aquí varias opciones de aliños que harán que te chupes los dedos.
ALIÑO CON SABOR CÍTRICO PARA TUS ENSALADAS

Si preparas una ensalada que combine hojas verdes con frutas como manzana, piña o mango, un aliño cítrico con un toque dulce le funcionará de maravilla para resaltar los diferentes sabores. Además, es un aliño con mucha vitamina C, así que si se combina con legumbres u otras fuentes de hierro, ayudará a mejorar la absorción.
Ingredientes: zumo de naranja y zumo de limón o lima, sirope de arce, aceite de oliva, sal. También se le puede añadir una pizca de mostaza de Dijon y sustituir la sal por un poco de salsa de soja. El resultado es una vinagreta de mostaza que es una delicia. Enriquece la ensalada con unas nueces picadas y el resultado será espectacular y supernutritivo.
ALIÑO ASIÁTICO

Para darle un toque oriental a tú ensaladas te recomendamos este rico aliño. Necesitas los siguientes ingredientes: cebollino picado, salsa de soja, vinagre de arroz, jengibre y aceite de sésamo. Hay que aligerarla con una pizca de agua para que los sabores no sean tan intensos. Las semillas de sésamo conviene molerlas, porque así el cuerpo puede obtener todos sus beneficios. También se puede disolver una pizca de wasabi (muy poco) o un poco de chile en escamas para darle un toque picante. Otra alternativa al aceite de sésamo es el de lino, que además es muy rico en omega 3.
ALIÑO CON FRUTOS ROJOS

Esta vinagreta es otra delicia que da un toque final exquisito a cualquier ensalada. Se puede utilizar una mezcla de frutos del bosque o bien probar por separado para ir experimentando con diferentes sabores. Todos los frutos rojos son aptos: arándanos, moras, fresas, frambuesas… Eso sí, se recomienda colar el batido de los frutos para eliminar las pepitas y que quede mucho más fino. El procedimiento es así de sencillo:
Trituramos los frutos rojos elegidos y lo pasamos por un calor fino. Después lo mezclamos con el resto de ingredientes de un aliño tradicional: aceite de oliva, vinagre y sal. Añadimos a la ensalada, y listo. Se puede dar un punto cítrico con unas gotas de zumo de lima o de limón, que también le da un toque espectacular.
ALIÑO CON YOGUR

Por supuesto, no podían faltar los aliños con yogur que son toda una delicia. Esta propuesta es utilizar la famosa salsa griega tzatziki como aliño para ensaladas. Queda perfecto para todo tipo de ensaladas, como las de hortalizas y hojas verdes, ensaladas de pasta, etc. Además, se puede hacer con diferentes tipos de yogur, siempre y cuando sea un yogur natural y sin edulcorar. Necesitas lo siguiente: 2 yogures cremosos, pepino, eneldo, zumo de limón, vinagre de manzana, ajo, aceite de oliva virgen extra, pimienta y sal. Solo hay que batir los yogures con los demás ingredientes. Si el resultado es muy cremoso se puede utilizar para tostadas. Podemos tomar una porción y la otra mitad aligerarla con agua y utilizarlo como aliño. Un dos por uno en cuestión de minutos.
ALIÑO DE ANACARDOS

Si te gustan los frutos secos, este aliño te encantará, por su sabor y por su textura cremosa. Los anacardos se suelen utilizar para elaborar quesos y helados veganos precisamente por la cremosidad que aporta y por lo sabroso del resultado. Queda muy bien en las ensaladas de pasta, arroz o legumbres. Necesitas lo siguiente: anacardos crudos y sin sal, levadura nutricional, pimienta negra, orégano, albahaca y sal. Los anacardos hay que molerlos bien, y después simplemente hay que mezclar con el resto de ingredientes y revolver bien.






































































