El puré de patas es una guarnición muy popular que se utiliza en una amplia variedad de recetas y en cualquier, desde reuniones familiares hasta celebraciones especiales, o en el día a día. Es una apuesta segura, porque está delicioso y le gusta a todo el mundo. Aunque parece ser una preparación sencilla, conseguir una textura suave y cremosa con un buen sabor requiere de una técnica adecuada y algunos trucos especiales.
Si tienes dificultades para conseguir la consistencia perfecta en tu puré de patata, no te preocupes. En este artículo, te proporcionaremos las 10 reglas esenciales para perfeccionar tu técnica.
ELEGIR LA VARIEDAD DE PATATA MÁS ADECUADA

Para los cocineros y chefs, la patata ideal para hacer un buen puré es la Yukon Gold. Esta variedad de patata es cultivada en América del Norte y del Sur y se caracteriza por su textura rica y cremosa. Si bien puede ser difícil de encontrar en España, en su lugar se pueden utilizar patatas de ciclo de cultivo tardío que generalmente se cosechan entre octubre y enero y se reconocen por su piel un poco más rugosa que otras variedades.
Las patatas de ciclo de cultivo tardío son jugosas y, si se almacenan durante un período prolongado, pueden empezar a germinar. Además de ser excelentes para hacer puré, estas patatas son ideales para asados y guisos debido a su textura ligeramente harinosa.
CORTARLAS EN TROZOS DE TAMAÑO SIMILAR

Es importante tener en cuenta que las patatas de diferentes tamaños tienen diferentes tiempos de cocción. Las piezas más grandes tardarán más en cocinarse, mientras que las piezas más pequeñas requerirán menos tiempo.
Si se utilizan patatas de diferentes tamaños para hacer puré, el resultado puede no ser tan bueno. Por lo tanto, se recomienda cortar las patatas en trozos de tamaño parecido para que todas se cocinen de manera uniforme y el puré tenga una consistencia excelente.
QUITAR EL EXCESO DE HUMEDAD

Existen diferentes técnicas para asegurarse de que el puré de patatas tenga una textura suave y esponjosa. Una de estas técnicas consiste en escurrir bien las patatas y luego devolverlas a la olla vacía de agua. Volvemos a poner la cacerola o la olla al fuego y se cocinan durante un par de minutos más para que se evapore todo el exceso de humedad. Si no seguimos este paso, el puré puede quedar acuoso y poco consistente. Al evaporar toda la humedad adicional, nos aseguramos de que el puré tenga la textura adecuada.
APLASTAR SIN PROCESADORES ELÉCTRICOS

Es importante utilizar las herramientas adecuadas al preparar el puré de patatas, si queremos que tenga la textura perfecta. Los chefs prefieren evitar el uso de licuadoras, batidoras o procesadores eléctricos, ya que pueden romper el almidón de la hortaliza y hacer que el puré se vuelva pegajoso. En su lugar, se recomienda utilizar el clásico pasapuré de manivela o un prensador manual. Da un poco más de trabajo, pero la diferencia se nota mucho.
LECHE CALIENTE

Al momento de preparar el puré, es importante agregar la leche previamente calienta para evitar que se corte con el cambio de temperatura. Además, una buena opción para aportar cremosidad es utilizar nata o leche evaporada, ya que contienen una mayor cantidad de grasa que la leche normal, y esto ayuda a lograr una textura más suave y cremosa. Al agregar la nata o la leche evaporada, se debe hacer con cuidado y de manera gradual para asegurarse de que se mezcle bien con las patatas, hasta conseguir la consistencia deseada.
MANTEQUILLA A TEMPERATURA AMBIENTE

La mantequilla es un ingrediente importante en la elaboración del puré de patatas, ya que le da ese toque final tan delicioso. Es recomendable que la mantequilla esté a temperatura ambiente antes de incorporarla al puré para que se mezcle de manera uniforme. Si la mantequilla está demasiado fría, puede ser difícil de mezclar y puede dejar grumos en el puré.
UN POCO DE QUESO

Por otro lado, añadir un poco de queso rallado a la mezcla es una excelente idea para darle un punto extra de cremosidad y sabor. El queso parmesano es una opción deliciosa, pero también se pueden usar otros quesos como el cheddar o el gouda, dependiendo del gusto personal. Es importante agregar el queso gradualmente y mezclar bien para asegurarse de que se incorpore de manera uniforme en el puré.
LA SAL Y LAS ESPECIAS

Para asegurarte de que tu puré de patatas quede deliciosamente sazonado, no olvides añadir sal al agua en la que las vas a cocinar, tal y como lo harías al cocinar pasta. De esta manera, las patatas absorberán la sal y quedarán bien sazonadas antes de ser trituradas. Lo que sí añadiremos al final son las especias, que son un paso opcional pero muy recomendable. Las especias juegan un papel clave en el sabor y aroma del puré de patatas. Algunas opciones populares son el comino, la nuez moscada y la pimienta negra recién molida, siempre añadidas con moderación.


















































