La compañía Làctia Agroalimentària, que suministra leche a la marca Hacendado de Mercadona, ha cerrado 2025 con una facturación de 90 millones de euros, prácticamente idéntica a la del año anterior. La estabilidad financiera del proveedor y sus recientes inversiones en eficiencia diluyen la presión alcista sobre el brick de leche entera que millones de hogares compran a diario.
Un gigante discreto detrás del brick blanco
Làctia, con sede en Vidreres (Girona), forma parte de la cooperativa cordobesa Covap, uno de los mayores grupos lácteos del país. Juntas, Lactiber León, Naturleite y la propia Làctia elevaron la cifra de negocio del grupo hasta los 1.053 millones de euros en 2025, un 4% más que el año anterior y un récord histórico, gracias en buena medida a las ventas a Mercadona y a sus filiales en Estados Unidos y Reino Unido.
La central catalana se abastece de 70 ganaderías familiares de proximidad, la mayoría integradas en Lletera Campllong, con granjas en un radio inferior a 70 kilómetros. “Esta cercanía permite reforzar la trazabilidad del producto y el vínculo con el sector primario”, explica la empresa.
Inversiones que frenan el aumento de costes
La directora general, Alba Serra, califica 2025 como “un año clave para reforzar el compromiso con la sostenibilidad y la calidad”. La compañía ha destinado 1,2 millones de euros a actuaciones de mejora industrial, centradas en reducir el consumo de agua y energía y en optimizar procesos.
Entre los proyectos estrella figura un nuevo equipo de esterilización indirecta UHT, tecnología que optimiza la producción, reduce el gasto de agua y rebaja las emisiones de CO₂. “Producir de manera más eficiente nos permite ofrecer un producto de mejor calidad sin trasladar presión a los precios”, subraya Serra.
La fórmula es sencilla: cada litro de leche que sale de la planta con menos coste operativo es un céntimo que no tiene que recuperar en el lineal. En un contexto de inflación alimentaria aún persistente, este blindaje industrial resulta clave.
La eficiencia en la producción es la mejor barrera contra subidas de precio: cada euro ahorrado en agua, energía y trazabilidad es un céntimo que no se traslada al lineal.
El precio de la leche Hacendado: estabilidad que se consolida
El brick de leche entera de Hacendado ronda los 0,99 euros en la mayoría de tiendas, un precio que apenas ha variado en los últimos meses. La solidez de su proveedor sugiere que no hay motivo para un repunte inminente. De hecho, mientras otras marcas han ensayado subidas ligadas a los costes de transporte o a los piensos, la cadena de suministro de Mercadona parece sortear esas turbulencias.
📊 La comparativa de un vistazo
| Concepto | 2024 | 2025 |
|---|---|---|
| Facturación Làctia | 91 millones de euros | 90 millones de euros |
| Cifra de negocio grupo Covap | 1.013 millones de euros | 1.053 millones de euros (+4%) |
| Inversión en mejora industrial | No detallada | 1,2 millones de euros |
Por qué la leche sube (o no) y qué pinta Làctia en la ecuación
El precio de la leche en el supermercado depende de dos grandes palancas: la materia prima que pagan los ganaderos y la eficiencia de la cadena industrial. Cuando cualquiera de las dos se tensa, el lineal lo nota. Mercadona ha construido su estrategia de precios sobre proveedores estables y contratos a largo plazo, de modo que las oscilaciones del mercado mayorista se amortiguan antes de llegar al consumidor.
El año pasado, el litro de leche al productor se movió entre los 0,50 y los 0,55 euros en España, según datos del Ministerio de Agricultura. Las industrias que han sabido absorber esos vaivenes con inversiones en ahorro energético —como la planta de Vidreres— son las que pueden mantener el PVP sin sobresaltos. Làctia es un ejemplo de esa política.
Conviene no perder de vista que la guerra de precios en la cesta básica es feroz. Cadenas como Lidl o Carrefour presionan con sus propias marcas blancas, y Mercadona necesita que su buque insignia —la leche de Hacendado— siga siendo el referente de calidad‑precio. Que su principal suministrador lácteo mantenga números estables es una señal de que, al menos en este producto, el consumidor puede respirar tranquilo.
Análisis E‑E‑A‑T: lo que el dato dice y lo que calla
El precedente inmediato de esta noticia es la cadena de tensión que vivió el sector lácteo entre 2022 y 2023, cuando los costes energéticos se dispararon y la leche subió más de un 20% en algunos lineales. Entonces, los proveedores de marca blanca tuvieron que devorar parte del margen para no perder los contratos. Hoy, la estabilidad financiera de Làctia y el músculo exportador del grupo Covap indican que aquella presión ha cedido.
Sin embargo, un consumidor prudente debe observar dos matices. Primero, la facturación plana de Làctia (90 millones frente a 91) no significa estancamiento: con una inflación de costes todavía positiva, mantener la misma cifra de ventas revela que la empresa está vendiendo, probablemente, más litros o con mayor valor añadido. Segundo, la inversión de 1,2 millones en tecnología no es un gasto baladí; si las circunstancias del mercado forzaran a amortizarla más rápido, una pequeña parte podría terminar filtrándose al precio final. Por ahora, la estrategia es clara: absorber con eficiencia antes que repercutir.
Para el comprador, este equilibrio se traduce en la certeza de que el brick de leche entera de Hacendado no va a dar sustos durante el verano. No es un chollo ni un producto en oferta; es, simplemente, el resultado de una política industrial que compra estabilidad a base de inversión.
🛒 El Veredicto de Compra
- Mira el precio por litro, no solo el brick: El formato de 1 litro de Hacendado ronda los 0,99 euros. Compáralo con otras marcas para ver la diferencia real.
- La calidad no peligra: Las inversiones en esterilización UHT mejoran la vida útil y la calidad microbiológica, así que recibes el mismo producto a un precio contenido.
- No esperes grandes promociones: La estabilidad del proveedor indica que el precio se mantendrá sin necesidad de ofertas agresivas; cómprala cuando la necesites, no por acumular.




