Repsol presentará resultados de su primer trimestre del año el 30 de abril, una fecha señalada por los analistas que han empezado a lanzar sus previsiones de cómo habrá quedado la compañía en el primer tramo del año. En este sentido, desde Renta 4 apuntan a que debido a la coyuntura iraní, Repsol podría elevar su guía de 2026 debido al aumento de márgenes de refino. De hecho y a pesar de que su negocio de upstream no haya capturado los altos precios del Brent vividos durante el trimestre, las previsiones de los analistas apuntan a que durante este primer trimestre Repsol reporte un EBITDA de 1.312 millones de euros.
Teniendo en cuenta, que estos datos fueron en parte adelantados por la compañía en su trading statement, celebrado a principios de abril, Renta 4 no espera sorpresas y recomiendan Mantener con un precio objetivo de 23,70 euros la acción.
Irán ha influenciado en Repsol
El informe firmado por el analista Pablo Fernández de Mosteyrín apunta a que la situación en Irán se ha traducido en que durante el primer trimestre del año el Brent se haya situado con un valor de 81 dólares por barril, un creciendo tanto en términos interanuales (+7,1%), como intertrimestrales (+27,3%). Además de que la guerra también ha repercutido en los precios del gas, con un Herny Hub que ha llegado a tener un precio del 5,1 $/MBtu, superando también valores anteriores; incrementos que también se han notado en el margen de refino que se ha posicionado en los 10,9 dólares el barril, debido al cierre del estrecho de Ormuz.
Bajo este contexto, se espera que Repsol tenga buen rendimiento en sus negocios, especialmente en todo aquel que esté relacionado con el refino. Según datos de Renta 4, se espera que su negocio industrial supere en un 244% a los datos reportados en el año pasado, pasando de 133 millones de euros en el primer trimestre de 2025 hasta los 456 millones durante este periodo.

Las razones a las que apunta el banco de inversión vienen de la mano de la coyuntura iraní que ha fortalecido su negocio de trading y refino. Todo ello sin contar que el primer trimestre de Repsol de 2025 fue peor de lo esperado por el efecto extraordinario del apagón que se tradujo en un incremento inesperado de los costes para la compañía.
La producción no ha acompañado
No obstante, este crecimiento no se traduciría de la misma forma para su negocio de upstream, el cual refleja una producción prácticamente plana y un rendimiento operativo deficiente. Rescatando los datos facilitados por el banco, se espera que la producción de la petrolera para este primer trimestre del año llegue a los 539.000 barriles de petróleo diarios, un -0,2 % interanuales y un -0,9% respecto al trimestre pasado.
Esto se traduce en que el área de exploración y producción no está siendo capaz de trasladar el entorno favorable de precios elevados por la coyuntura iraní precios a sus resultados. De hecho, desde Renta 4 estiman que el resultado operativo del upstream caerá en torno a un 12% interanual, esto se debe por un lado a que la gran escalda de los precios se dieron a finales del trimestre, sumado a factores operativos como el incidente en un gaseoducto en Perú, la desinversión en Indonesia o las condiciones climatológicas adversas en Norteamérica, que dificultaron la actividad en determinados yacimientos.

A pesar de ello, el impacto final en resultados sería algo más moderado gracias a otros elementos que compensan parcialmente este deterioro. En concreto, el informe apunta a que los mayores dividendos procedentes de JVs (joint ventures) permitirán que la caída del resultado neto ajustado del área sea de alrededor del 8% interanual.
Aún así este problema en la producción a ojos de los analistas es temporal, ya que prevén una recuperación progresiva de la producción, que podría situarse en el entorno de los 570.000 barriles equivalentes de petróleo diarios para el total de 2026. Un proceso que será posible si entran en producción los nuevos proyectos petroleros como Pikka en Alaska o Lapa South-West en Brasil, que deberían empezar a contribuir a lo largo del año.
Por otro lado, el negocio comercial continuará siendo otro de los pilares de estabilidad del grupo, ya que desde Renta 4 prevén que la compañía siga destacando en movilidad, GLP y lubricantes, así como el crecimiento en la comercialización de gas y electricidad, con una evolución que apuntaría a incrementos de doble dígito durante el trimestre.
Con todo, el balance del trimestre sería positivo en términos agregados. El banco de inversión prevé que el resultado operativo del grupo alcance los 1.312 millones de euros, un 47% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el beneficio neto ajustado se situaría en torno a los 883 millones de euros, lo que supone un incremento del 58% interanual, impulsado principalmente por el fuerte desempeño del negocio industrial.
En paralelo, la evolución de la caja vendrá marcada por un ligero incremento del endeudamiento. Renta 4 estima que la deuda neta se situará en torno a los 4.850 millones de euros, afectada por el pago de 550 millones en dividendos, el programa de recompra de acciones. Una serie de factores que se verán parcialmente compensados por ingresos derivados de desinversiones como la venta del proyecto solar Outpost (Texas) al fondo Stonepeak, valorada en aproximadamente 200 millones de euros.
En definitiva, el primer trimestre de Repsol estará marcado por el conflicto que se está dando en Oriente Próximo y con previsiones de que durante los sucesivos ejercicios trimestrales de la compañía este siga influyendo incluso más, como es en el caso de la producción. Con todo, Renta 4 es claro: recomienda Mantener, con un precio objetivo de 23,70 euros la acción.




