Ya es oficial: Repsol no solo vuelve a controlar lo que produce en Venezuela, sino que además ha pactado aumentar su producción.
Esta información la recoge la petrolera en nota de prensa, donde afirma que ha llegado a un acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y con la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que le permitirá retomar el control de las operaciones e incrementar la producción de petróleo en Petroquiriquire. Además de garantizar los mecanismos de pago y fortalecer el marco operativo de sus actividades en el país.
Repsol quiere aumentar en 12 meses la producción en un 50% de crudo venezolano
De esta forma la producción de petróleo de la compañía dentro del país caribeño en a unos 45.000 barriles brutos al día, principalmente en Petroquiriquire. De hecho, según ha apuntado el Consejero Delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, la compañía está preparada para aumentar la producción de crudo en Venezuela en hasta un 50% la producción bruta de petróleo en un plazo de 12 meses y triplicarla en los próximos tres años, si se siguen dando las circunstancias necesarias y utilizando los ingresos que se obtengan en el país.
Unas circunstancias que se amparan dentro del Acuerdo Marco firmado en 2023 entre Repsol y PDVSA, que estableció las bases para reactivar la actividad de la empresa mixta Petroquiriquire y reorganizar su funcionamiento. Un acuerdo que a pesar de no suponer un cambio en la estructura de la propiedad (un 60% el estado venezolano a través de PDVSA y 40% Repsol), pero sí introducía un modelo de gestión más flexible orientado a mejorar la eficiencia operativa y aumentar la producción.

En este sentido, el acuerdo marco fijaba las condiciones para que Repsol pudiera asumir un mayor peso en la gestión técnica y operativa de los activos, algo que en la práctica se traduce ahora en la recuperación del control de la producción. Es decir, no se trata de un nuevo marco jurídico, sino de la materialización efectiva de lo acordado en 2023, que ya contemplaba la reactivación de operaciones, la mejora de la gestión y el impulso de la producción en los campos petroleros.
Por ello, esta noticia no supone un cambio en la relación entre Repsol y Venezuela, sino un resultado de un acuerdo firmado hace 3 años, que permite a Repsol operar con mayor autonomía dentro del país caribeño, que se traduce en una mejora en la producción de Repsol, además del potencial de afectar a su refino ya que es de las pocas energéticas europeas que puede procesar el refino ultrapesado venezolano, una materia prima que suele cotizar a la baja en comparación con el crudo ligero, debido a que cuenta con una mayor cantidad de impurezas, además de ser más difícil de procesar.

Al contar con unos activos capaces de procesar este tipo de crudo más barato permitiría aumentar también sus márgenes de refino, según analistas de JP Morgan.
El negocio del gas: la otra pata de la compañía en el país caribeño
Tampoco hay que olvidar que la compañía no solo opera petróleo en Venezuela, también tienen un negocio clave de gas con Cardón IV, que gestiona junto con la petrolera italiana Eni. De hecho, en marzo ambas compañías firmaron otro acuerdo estratégico con las autoridades venezolanas y PDVSA en marzo para garantizar la sostenibilidad de la producción de gas natural durante todo 2026 de Cardón IV.
Por lo que, en definitiva, Repsol ha iniciado todo un proceso de normalización de sus operaciones en Venezuela tanto en sus activos de petróleo como de gas, que probablemente empiecen a repercutir en los resultados posteriores de la empresa.





