La diabetes es una enfermedad que puede causarte más problemas de los que piensas. Cada día existen más personas con diabetes tipo 2 por culpa de un exceso de ingesta de azúcar. La hormona de la insulina es la encargada de que las células tengan la glucosa suficiente para funcionar. Sin embargo, si el organismo tiene demasiada no es capaz de administrarla toda y gran parte de ella se queda en tu torrente sanguíneo.
La diabetes tipo 2 se suele dar más en personas con obesidad o sobrepeso y que además tienen un perfil de vida sedentario, o bien por su trabajo o por desidia. Es necesario que te conciencies sobre la importancia de mantener tanto una alimentación como un estilo de vida saludable.
Hay costumbres diarias que hacen que entres en factor de riesgo de sufrir diabetes y no lo sabes. Te diré unas cuantas para que intentes corregirlas.
Refrescos

Hay personas que están acostumbradas a tomar refrescos a la hora de la comida. Realmente esta acción lo único que hace es que la glucosa se ponga por las nubes y corras el riesgo de sufrir diabetes.
El cuerpo necesita hidratarse, pero para eso precisamente está el agua. Debes acostumbrarte a dejar de consumir refrescos, batidos o zumos. Todos ellos tienen una cantidad de azúcar desproporcionada. En su lugar deberías tomar agua.
Si quieres perder algo de peso el agua será un aliado inmejorable. Antes de comer, toma un vaso de agua y engañarás un poco al estómago. También es bueno levantarte y tomar una infusión diurética o un vaso de agua con un limón exprimido, sin añadir azúcar. Esto hará que tu organismo funcione mejor y que tu metabolismo se acelere, con lo que perderás peso, no tomarás azúcar extra y la diabetes estará fuera de tu vista.
Azúcar y diabetes

Tenemos la mala costumbre de añadir azúcar a todo lo que comemos. En el café hay personas que le agregan casi más cucharadas de azúcar que de café. Lo recomendable para evitar que puedas llegar a padecer diabetes es que reduzcas lo máximo posible su ingesta.
No estamos acostumbrados al sabor natural de los alimentos y se tiende a tomar más dulces de la cuenta. Las tartas, los dulces y la bollería industrial hace que, además de que la glucosa se eleve, las grasas y aceites nocivos para el organismo también aumenten.
Cuando tengas ganas de un dulce engaña a tu cerebro y en su lugar bebe un vaso de agua o come algunos frutos secos. No se trata de eliminar por completo la ingesta de azúcares. Sin embargo, sí es necesario que moderes su consumo.
Aditivos y tener diabetes

Los aditivos son algo que forman parte de tu día a día. La fruta no se debería comer con azúcar extra o con la muy golosa leche condensada. Como ocasión especial, alguna vez puedes darte un capricho, pero si se convierte en un diario la diabetes llamará en breve a tu puerta.
Hay otros aditivos que te aumentan los niveles de glucosa como las mermeladas. Las mermeladas se hacen con azúcar y fruta. Sí, llevan fruta, pero una cantidad de azúcar impresionante. Algo parecido pasa con las salsas como el Ketchup, el azúcar por cada cuchara es casi similar a la de los refrescos.
La miel es el mejor sustituto para el azúcar tradicional. Es preferible añadir un poco de miel al café o las infusiones antes que azúcar.
Comida rápida

La falta de tiempo hace que no comamos en condiciones y que podamos sufrir problemas de diabetes, colesterol o sobrepeso. Si padeces alguna de las dolencias anteriores puedes llegar a sufrir desde una enfermedad cardiovascular hasta un ictus o enfermedad cerebrovascular.
El pan blanco lleva azúcar, si te haces un sándwich es preferible que lo tomes con pan integral porque así ayudarás a tu intestino a funcionar mejor con la fibra que te aporta.
La comida rápida de los bares no es recomendable si ya consumes demasiada azúcar en tu día a día porque a eso se le añade también las grasas saturadas y la obstrucción de tus arterías sucederá en cuestión de tiempo.
Nada de frutas y sufrir diabetes

El azúcar se obtiene de los alimentos en su gran parte, pero no toda la azúcar es mala. Si tomas frutas estás aportando a tu cuerpo vitaminas, minerales y fibra. Esta azúcar es positiva para tu organismo.
El cerebro es el mayor consumidor de azúcar que tiene tu cuerpo. La carencia de glucosa en el organismo es igual de nefasta que el exceso de la mismas. Lo que se debería tener es una mayor concienciación sobre lo que es comer con moderación y de forma saludable.
La mejor forma de llevar una dieta alimenticia que te deje fuera de riesgos de sufrir diabetes es una que incluya frutas y verduras. Ambos alimentos hacen que tu organismo se fortalezca y no corras riesgo de enfermedades relacionadas en su mayoría con el exceso de peso, de azúcar o de grasas.
La lista de la compra y la diabetes

Algo que no se suele tener en cuenta a la hora de comer es hacer la lista de la compra elaborada en base a menús semanales. Si no tienes tiempo comes cualquier mezcla extraña que encuentres en el frigorífico.
Sin embargo, cuando haces una lista de menús puedes elaborarlo con cabeza e ir añadiendo correctamente los alimentos diarios a ingerir.
Las listas de la compra sirven para comprar exclusivamente lo que necesitas en cada plato. Al comprar así evitas gastar dinero de más, pero también estás eliminando la zona caprichos de tu carro. Recuerda que el que evita la tentación evita el pecado.
Picar entre horas

Picar entre horas es de las cosas que más engordan. No se suele comer una manzanita cuando tienes hambre y en estas fechas aún menos. Si ya sabes los atracones que te vas a dar en unas semanas, sería buena idea que vayas desintoxicando tu organismo antes.
Intenta comer fruta entre horas o frutos secos, en moderación. Si comes dulces o chucherías lo único que haces es aumentar kilos y factores de riesgo para que puedas padecer diabetes.
Cuando acabes de comer deberías tomar una infusión de manzanilla, té verde, melisa o alguna otra infusión que haga que tu estómago se relaje y no te pida comida y que, además, te sirve como depurador y diurético.
Sedentarismo

El sedentarismo hace que la diabetes aparezca antes de lo que piensas. Es un problema de esta época. No tenemos tiempo o dinero para ir al gimnasio, sin embargo, esa no es excusa para vivir sentado.
Hay algunos trucos que harán que te muevas sin querer. Procura olvidar el coche y desplazarte andando o en bicicleta, tanto tu corazón como tus pulmones agradecerán un poco de ejercicio y refuerzos.
Cuando vayas a subir a casa hazlo por las escaleras y si puedes coger un camino más largo o distinto al habitual, hazlo. Es necesario que tomes aire fresco y que camines al menos diez mil pasos al día para que tu cuerpo esté saludable.














































































































