Poner a prueba tu fuerza y tu resistencia sin más material que un banco y espacio para correr es el reto que plantea el ex-Royal Marine Tom Holloway. Su circuito de peso corporal funde dos millas de carrera intensa con 600 repeticiones de ejercicios clave, ofreciendo un test de rendimiento puro que se adapta a cualquier entorno.
El circuito de Holloway: 2 millas de carrera y 600 repeticiones
La rutina es simple en estructura pero demoledora en ejecución: primero, una milla de carrera (unos 1,6 kilómetros) nada más empezar. Después, seis rondas del bloque de calistenia, que se deben completar a la máxima velocidad posible sin descanso programado. Y para cerrar, otra milla de carrera que pondrá a prueba tu resistencia bajo fatiga.
- 1 milla de carrera
- Circuito (6 rondas):
- Sentadillas: 40 repeticiones por ronda (240 totales)
- Flexiones: 30 repeticiones por ronda (180 totales)
- Fondos de tríceps en banco: 20 repeticiones por ronda (120 totales)
- Burpees: 10 repeticiones por ronda (60 totales)
- 1 milla de carrera final
En total, 2 millas de carrera y 600 repeticiones de ejercicios de fuerza. El objetivo no es solo acabar, sino hacerlo en el menor tiempo posible. Holloway establece tres niveles de referencia para medir el rendimiento.
Cómo ejecutar cada movimiento con la técnica adecuada
La densidad de repeticiones obliga a cuidar cada gesto técnico para mantener la eficiencia y evitar que la mala mecánica te reste velocidad. Estos son los puntos clave de cada ejercicio.
Sentadilla: De pie, con el pecho elevado, lleva las caderas hacia atrás y desciende hasta que la articulación de la cadera quede por debajo de las rodillas. Impúlsate hacia arriba de forma explosiva y mantén un ritmo controlado, aunque elevado, que dispare la frecuencia cardiaca.
Flexión: Colócate en plancha firme, con las manos justo debajo de los hombros y el abdomen activo. Baja el pecho hacia el suelo flexionando los codos, manteniéndolos cerca del cuerpo, y empuja hacia arriba con potencia. Evita que la cadera se hunda.
Fondo de tríceps en banco: Sitúate de espaldas a un banco, apoya las manos a la anchura de los hombros y extiende las piernas al frente. Flexiona los codos hasta alcanzar un ángulo de 90 grados y luego presiona con las palmas para volver a la posición inicial.
Burpee: Comienza de pie, con los pies al ancho de los hombros. Baja a cuclillas, coloca las manos en el suelo y salta con los pies hacia atrás hasta quedar en plancha alta. Realiza una flexión, lleva los pies adelante de un salto y finaliza con un salto vertical o simplemente poniéndote de pie.

Las referencias de rendimiento: ¿cuánto tardas?
Holloway no se limita a proponer el circuito; también da tres tiempos de referencia para que cualquier deportista pueda medir su nivel:
- En el buen camino: menos de 40 minutos
- Fuerte: menos de 35 minutos
- Otro nivel: menos de 30 minutos
Estas marcas sirven como benchmark para monitorizar el progreso. El circuito combina capacidad aeróbica, fuerza resistencia y fortaleza mental, tres pilares que determinan la tolerancia al esfuerzo prolongado.
📊 La pauta en cifras
- Esquema de trabajo: 6 rondas de 40 sentadillas, 30 flexiones, 20 fondos y 10 burpees, entre dos carreras de 1 milla.
- Objetivo de tiempo: Completar todo el reto en menos de 40 minutos; los atletas más avanzados apuntan a bajar de 30 minutos.
- Calidad de movimiento: Prioriza la técnica explosiva pero controlada; no sacrifiques la profundidad en sentadillas ni la amplitud en flexiones por ganar segundos.
- A tener en cuenta: Este test mide capacidad de trabajo y fatiga acumulada, no fuerza máxima. Si tu prioridad es la hipertrofia o la potencia absoluta, utilízalo como complemento ocasional.
La mayoría abandona a medio camino. Si quieres demostrar tu nivel, aquí tienes la vara de medir.
¿Tiene sentido este test para ti? El análisis de rendimiento
El circuito de Holloway pertenece a una familia de retos físicos que mezclan resistencia cardiovascular con sobrecarga de repeticiones –un enfoque habitual en el entrenamiento militar y en ciertas ramas del fitness funcional. Este tipo de protocolos no buscan mejorar una capacidad aislada, sino elevar el techo de trabajo que soportas antes de que aparezca la fatiga. Dicho de otro modo, miden lo que los fisiólogos denominan capacidad de trabajo o work capacity.
Para un atleta con experiencia en calistenia y carrera, el reto es un excelente indicador de la forma global. Sin embargo, saltar directamente a 600 repeticiones sin una adaptación previa es arriesgado: las articulaciones de hombros, codos y rodillas reciben un volumen de impacto muy alto. Si no dominas la técnica de flexiones profundas o sentadillas completas, tienes molestias articulares o vienes de un periodo sedentario, lo inteligente es escalar. Puedes reducir las rondas a tres, bajar las repeticiones o sustituir las millas de carrera por series de 800 metros mientras construyes base.
La buena noticia es que este tipo de entrenamiento de peso corporal, bien dosificado, mejora la densidad mitocondrial y la eficiencia neuromuscular al reclutar grandes grupos musculares bajo estrés cardiovascular. Pero el verdadero valor del test de Holloway no está en hacerlo cada semana: es un examen que conviene programar una vez al mes como medidor de progreso, combinándolo con sesiones de fuerza más pausadas y rodajes de baja intensidad el resto del mes.
⚡ Rutina de Optimización Diaria
- Escala el reto a tu nivel actual: Si nunca has hecho algo similar, empieza con 3 rondas del circuito y 800 metros de carrera al inicio y al final. Suma una ronda cada dos semanas hasta dominar las seis.
- Úsalo como examen mensual: Reserva un día al mes para completar la rutina a tope y anota tu tiempo. Así tendrás una métrica objetiva de tu evolución en fuerza resistencia y capacidad aeróbica.
- Combínalo con fuerza pura: Los otros días de la semana, trabaja ejercicios de fuerza con cargas (sentadillas lastradas, presses) y rodajes suaves para potenciar los mismos patrones sin acumular fatiga extrema.




