La información sobre el coronavirus es incesante. No para. El número de infectados por regiones y de fallecidos, la actualización de protocolos y medidas adoptadas, las declaraciones institucionales, las llamadas a la calma…En definitiva, la sobreinformación es un hecho cierto. Sin embargo, si bien es verdad que el coronavirus se contabiliza con facilidad en cifras, la incertidumbre sigue planeando sobre la evolución del virus. ¿Cuánto tiempo durarán los planes de contención? ¿Cómo tomar decisiones a medio y largo plazo? ¿Se cerrarán más fronteras? ¿Los seguros de viaje cubren las cancelaciones? ¿Qué pasa si enfermo fuera de casa?
El director general de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reconocido que el
coronavirus es «una epidemia desigual a nivel mundial», pero
«todos los países deben adoptar una estrategia combinada integral«, basada
en «contención» y «mitigación», para «controlar la
epidemia y hacer retroceder este virus mortal». La OMS considera
«muy real» la amenaza de una pandemia mundial.
El coronavirus no entiende de causas de fuerza mayor, pero las personas con un viaje a la vista sí, y se ven en la necesidad de cancelarlo. Y en circunstancias tan excepcionales como las que determina el coronavirus, los usuarios prestan más atención que nunca a los seguros de viaje.
En algunos medios de comunicación se llega a hablar incluso de las aseguradas, en concreto en el segmento de los seguros de viaje, como uno de los sectores que están ganando dinero con el coronavirus. Y es que mientras el turismo se desploma en todos sus sectores -aerolíneas, hoteles y agencias-, otros relacionados con las farmacéuticas y empresas de productos de higiene disparan sus ventas hasta agotar existencias.
La Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA), que
cuenta entre sus asociados con grandes del sector como Axa, Mapfre, Allianz o
Mutua Madrileña, recuerda que “el seguro de asistencia sufragará las
atenciones médicas que reciban aquellas personas aseguradas que resulten
infectadas por el coronavirus durante un viaje, dentro de los límites fijados
por el contrato”, en todos los casos.
“Los seguros de asistencia suelen contemplar, asimismo, la cobertura de los gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención de, al menos, un acompañante”, tal y como han manifestado a MERCA2 desde UNESPA.
En cuanto al papel de los seguros en territorio nacional,
UNESPA recuerda que “los asegurados que acuden en la actualidad a un centro
sanitario privado de los cuadros médicos de las aseguradoras están siendo
atendidos con total normalidad”, y aclaran que “la llegada del coronavirus a
España es un tema de salud pública nacional y, por eso, los centros
asistenciales tienen la obligación de informar a las autoridades sanitarias de los posibles casos que detecten y, a partir de ahí, seguir las directrices
que marquen en cada momento los poderes públicos”.
CLAÚSULAS DE CANCELACIÓN
Los brotes de enfermedades infecciosas como el coronavirus
generan una inquietud natural en las personas a la hora de viajar a otros
países con o sin casos confirmados. Por eso son frecuentes las suspensiones
de vuelos, tanto privados y turísticos como de negocios. Por otra parte,
existe el temor justificado de que en determinadas ciudades el gobierno pueda
imponer de forma súbita medidas de cuarentena, como ocurrió con Wuhan.
La situación en Italia ha provocado “que se estén
colapsando de llamadas de cancelaciones las agencias de viaje” ha
manifestado Katia Estace, directora de Aon Travel.
¿Qué ocurre con los viajes contratados en fechas previas a la declaración del
virus o a las restricciones de movilidad? “Si el seguro incluía la
devolución por epidemia o por fuerza mayor, el seguro cubre el coste del viaje”,
aclara Estace. “No seamos alarmistas diciendo que ningún seguro de viaje da
esta cobertura” reprocha Estace en clara alusión a las informaciones inexactas
al respecto, puesto que “esta cobertura se ofrece siempre y cuando se haya
contratado antes de que ocurra” la epidemia, en este caso.
La preocupación es evidente en muchos viajeros debido a que
algunas compañías aseguradoras no están cubriendo las devoluciones del importe
de estos vuelos, aunque exista la obligación de hacerlo. La especialista en el
área de seguros del sector turismo insiste en que en el mercado se comercializa
seguros como “el Aon Premium que garantiza el 100% de las devoluciones en todos
los casos”. Esto incluye cancelaciones por desistimientos involuntarios o
fuerza mayor, incluyendo el miedo a viajar a un lugar como China.
EMPRESAS
CON EXPATRIADOS EN PAÍSES AFECTADOS
Desde Aon Travel también explican que es muy habitual en el mundo
empresarial que se cuente con planes de prevención y de respuesta a
contingencias para expatriados. Sin embargo, desde que la OMS declaró la
alerta mundial estas previsiones se han visto desbordadas.
Se trata ahora de un problema colectivo, ya no individual,
por lo que trasciende a las empresas. A esto se añade la cancelación de vuelos,
lo que ocasiona situaciones de personas atrapadas en aeropuertos. Y eso
sin contar a las que quedan retenidas por encontrarse en las zonas de
cuarentena.
Los complicados procesos de expatriación están a cargo de
los organismos oficiales, tanto en los países de destino como en los de origen.
Para el 31 de enero de 2020 llegaron de China a Madrid 20 españoles repatriados
que se encuentran en aislamiento, aunque las pruebas realizadas dieron
resultados negativos en todos ellos.
COBERTURA
SANITARIA EN ESPAÑA
UNESPA incide en que el seguro ha asumido en el pasado
reciente los costes generados por otras situaciones
similares. Fue el caso de brotes como el del síndrome
respiratorio agudo grave (SARS, en inglés), de 2002/2003; la gripe aviar (virus
H5N1), de 2004/2006; o, más recientemente, de la gripe A o gripe porcina (virus
h2N1), de 2009/2010. En esta ocasión el sector asumirá también los costes
que le correspondan derivados de la situación que se genere.
El seguro sanitario da cobertura sanitaria en España a
10,3 millones de personas. De esta cantidad, 8,4 millones de asegurados
contratan su protección con carácter complementario a la asistencia sanitaria
pública. Los restantes 1,8 millones de asegurados provienen de las mutualidades
de funcionarios de la Administración Central del Estado, quienes tienen la
opción de cubrir su atención sanitaria a través de conciertos con aseguradoras
privadas en unas condiciones análogas a las que prestan los servicios públicos
de salud.