Desde que Ylenia Padilla apareció por primera vez ante las cámaras, la actual tertuliana ha experimentado un evidente cambio físico. Más allá de los cambios propios de la edad (fue a Gandía Shore con 24 años, y ahora tiene más de 30), se ha sometido a numerosas operaciones estéticas de las que no está especialmente orgullosa. Así lo hizo saber durante su participación en Gran Hermano Dúo, y siempre que tiene ocasión intenta explicar el por qué tomó esas decisiones y su arrepentimiento como modo de enseñar a otras jóvenes como ella a aceptarse como son para no arrepentirse en el futuro.
¿Se ha destrozado Ylenia el físico con tanta operación? ¿Cómo era la Ylenia Padilla que entró en Gandía Shore y cómo la que ahora pisa por los diferentes platós? Los especialistas en cirugía estética aseguran que las operaciones, desde el punto de vista técnico, son perfectas. Eso sí, inciden en que para que el resultado final sea óptimo, la psicología de la paciente debe estar equilibrada. Como la propia Ylenia ha reconocido en reiteradas ocasiones, nunca se ha sentido suficientemente segura de sí mismo.
UNA JOVEN CON UNA BELLEZA SINGULAR
Su participación en Gandía Shore la catapultó al universo Mediaset. Allí conocimos a una guapa alicantina con unas curvas muy naturales y atractivas y un rostro casi perfecto: forma ovalada, no excesivamente delgado, con un estilo propio y unos labios que sabía pintarse para remarcarlos: pequeños pero bonitos. Sin embargo, a raíz de cómo ella misma se vio en su participación de este reality, comenzó a sentirse mal con su aspecto físico y decidió comenzar una carrera contrarreloj contra su propia naturaleza: los labios, los pechos y hasta los glúteos, tras cuya operación participó convaleciente en Sálvame, con un Jorge Javier que no dudó en exponerla a la crítica.

ESTOS LABIOS DE MORCILLA
Con este epíteto calificó durante su paso por Gran Hermano Dúo el resultado que ella misma apreciaba en sus labios. En un momento de grandes confesiones, expresó su lamento por haberse inyectado “kilos de mierda” en los labios. Según ha dado a conocer ella misma, se ha sometido a numerosas inyecciones en sus labios para remarcar la línea de sus labios, que en su primera aparición en Gandía Shore ya cautivaron a la cámara. Sin embargo, el resultado no ha convencido ni mucho menos a Ylenia. “Me tengo que arreglar el labio de morcilla que me he puesto. Con lo guapa que era yo y ahora soy un cardo que flipas”, dijo en la casa de Guadalix.

AUMENTO DE PECHO
Ylenia siempre se ha mostrado muy preocupada por su aspecto físico. Uno de los puntos que primero decidió retocarse fueron los pechos. Aunque muchas mujeres envidiarían la copa que Ylenia gastaba al natural, ella no estaba satisfecha y decisión pasar por el quirófano. De todas las operaciones a las que se ha sometido es quizás una de las pocas que no se arrepiente, dentro de todo el rosario de quejas que ha destapado desde su paso por los realities. «Recomiendo a toda la juventud que estén a gusto consigo mismo. Igual luego, cuando te haces algo, te ves peor», ha llegado a afirmar.

“¿CÓMO TE PONES CULO CUANDO TIENES EL CULO YA PERFECTO? INCOMPRENSIBLE”
La propia Ylenia no ha dudado en confesar abierta y públicamente que hay partes de su cuerpo retocados que en realidad estaban bien como estaban antes de su paso por el quirófano. “¿Cómo te pones culo cuando tienes el culo ya perfecto? Incomprensible”. Así de rotunda y crítica se ha mostrado respecto a su trasero después de la operación. Quizás viendo fotografías de antes del retoque comience a comprender que, en realidad, su cuerpo ya era espectacular. Desde luego, una muestra más de cómo las inseguridades con el físico de uno mismo no se resuelven a golpe de operación.

ADOLESCENCIA Y DROGAS, YLENIA ANTES DE GANDÍA SHORE
Su paso por Gandía Shore y Gran Hermano Dúo la marcó emocionalmente. Al menos eso es lo que ella misma decía antes de hablar abiertamente de su adicción a las drogas y de su adolescencia “difícil”. Según ella, sus padres la sobreprotegieron, lo que derivó irremediablemente en una actitud abiertamente rebelde, en la que probaría drogas. A ello, añade, se sumaba el efecto de ser diagnosticada con enfermedad de Crohn. Para ella, este cóctel es el responsable de su falta de confianza en sí misma, algo que parece que con los años comienza a recuperar, quizás en un síntoma de madurez emocional ahora que afronta ya la treintena.









