La venta de Easyjet se encarece: Castlelake ofrece 6.400M y los vendedores piden 7.000M

La negociación entre el fondo Castlelake y los propietarios de la low cost se juega en una brecha de 600 millones que podría cerrarse en las próximas semanas. La operación, si culmina, reconfiguraría el mercado aéreo español y europeo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Castlelake ha presentado una oferta de 6.400 millones de euros por Easyjet, pero los vendedores exigen al menos 7.000 millones para sentarse a negociar, según publica City AM.
  • ¿Quién está detrás? Castlelake es un fondo de inversión estadounidense; los vendedores podrían ser aerolíneas como Air France o IAG, interesadas en controlar la low cost.
  • ¿Qué impacto tiene? La operación se acerca a los 7.000 millones de euros y podría reconfigurar el mercado aéreo europeo, con especial repercusión en España por la fuerte presencia de Easyjet en aeropuertos turísticos.

El fondo Castlelake ha puesto sobre la mesa 6.400 millones de euros por Easyjet, pero los vendedores de la aerolínea de bajo coste han fijado el precio mínimo en 7.000 millones, según ha adelantado el diario económico londinense City AM.

La distancia no es tan grande: apenas 600 millones separan la oferta de las pretensiones, lo que en una transacción de este calado equivale a menos del 10% del precio final. Castlelake ha ido escalando sus propuestas desde principios de año, cuando la capitalización de Easyjet rondaba los 4.000 millones de euros, una cifra que el mercado ya consideraba ridícula para una aerolínea con la cuota de mercado de la low cost británica.

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Los vendedores, entre los que se especula que podrían figurar grandes aerolíneas europeas como Air France o IAG, aprietan porque saben que hay músculo financiero detrás. Un inversor destacado declaró al Financial Times que “yo creo que los propietarios aceptarían hablar a partir de las 7 libras por acción”, un listón que ahora se ha trasladado a los 7.000 millones de euros globales.

Castlelake ya había visto rechazadas tres ofertas anteriores, lo que demuestra la voluntad real de compra. Con cada nuevo acercamiento, el fondo estrecha el margen y los vendedores ceden terreno, haciendo que la ceremonia de regateo parezca encaminada hacia un acuerdo.

El pulso de los 600 millones que separan el acuerdo

La negociación por Easyjet se ha convertido en un pulso de alto voltaje. Los 600 millones de diferencia son lo bastante pequeños como para que cualquier concesión cierre la operación, pero lo bastante grandes para reflejar la tensión entre compradores y vendedores. El mercado descuenta ya que el acuerdo final se situará entre los 6.800 y los 6.900 millones de euros, algo que contentaría a ambas partes.

La pista de que los vendedores podrían ser aerolíneas ya instaladas añade un componente estratégico. Si IAG o Air France consiguieran hacerse con Easyjet, el mapa low cost europeo cambiaría de golpe, con un único operador dominando rutas que hoy compiten ferozmente en precio.

El margen de 600 millones es menos del 10% del precio final. La operación está más cerca de lo que parece.

Por qué la venta de Easyjet importa en España

Easyjet es la segunda aerolínea en número de pasajeros en aeropuertos como Barcelona-El Prat o Palma de Mallorca, y tiene una presencia muy relevante en Málaga, Alicante y Tenerife. Una absorción por parte de IAG (matriz de Iberia y Vueling, entre otras) significaría menos alternativas de bajo coste para las rutas que conectan la península con Baleares, Canarias y los principales destinos turísticos, disparando el riesgo de una subida de tarifas.

La posible compra de Easyjet llega en plena ola de concentración del sector aéreo europeo, justo cuando la Comisión Europea evalúa la adquisición de Air Europa por IAG. Un movimiento corporativo de esta magnitud pondría aún más presión sobre los reguladores y abriría un debate sobre la competencia real en las rutas vacacionales desde España.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

Para el viajero español, lo que está en juego es la diversidad de oferta. Easyjet transportó 16 millones de pasajeros en aeropuertos españoles en 2025, según datos de Aena, y su policy de precios agresivos ha mantenido contenidas las tarifas de otras aerolíneas. Si la operación culmina bajo el paraguas de un gran grupo aéreo, ese contrapeso se diluiría, especialmente en las rutas domésticas de alto tráfico.

El dato que mejor resume la situación son los 600 millones de hueco entre la oferta y la demanda de precio, menos de un 8,6% del valor total que se negocia. En fusiones y adquisiciones de este tamaño, ese margen suele cerrarse en una ronda final de due diligence, que fuentes conocedoras de la operación sitúan en las próximas semanas. El riesgo inmediato es que, de no alcanzarse un acuerdo, la acción de Easyjet sufra una corrección que penalice a los actuales accionistas.

Desde el punto de vista estratégico, el pulso entre Castlelake y los vendedores retrata un sector que tiende a la consolidación. En un plazo de cinco a diez años, las aerolíneas de bajo coste independientes podrían quedar reducidas a un número muy escaso, con los dos o tres grandes grupos controlando el grueso de los slots en aeropuertos clave. Para España, el foco está en si el comprador final será un grupo europeo ajeno a IAG —lo que mantendría cierta presión competitiva— o la propia matriz de Iberia, que sumaría a su red la flota y los derechos de vuelo de Easyjet en el Mediterráneo. El desenlace se leerá no solo en euros, sino en el precio de los billetes de los próximos veranos.


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