Estamos viviendo momentos muy tensos como sociedad. La pandemia generada por el coronavirus, es una muestra clara y evidente que las precauciones que debemos llevar todos los días, juegan un rol trascendental en aras de minimizar los contagios por ese peligroso virus que le ha segado la vida más de 814 mil personas en todo el mundo. Los rebrotes no se han hecho esperar en diversas comunidades españolas, por lo que desde hace mucho el uso de la mascarilla es obligatoria.
Ante este escenario, son muchas las dudas, y a su vez, las preocupaciones que tienen las personas sobre la efectividad de la mascarilla que se están usando, y si realmente protege contra el coronavirus. Lo cierto del caso es que las medidas de prevención debes estar presente en cualquier salida a la calle, pues representa un riesgo directo donde podrías acabar contagiado de Covid-19.
Desde luego que cada día vamos conociendo nuevas implicaciones sobre la mascarilla, que hoy en día la debemos considerar una de las prendas más importantes, que ha llegado para quedarse en nuestras vidas quién sabe hasta cuándo. Descubre todo lo relacionado con el uso de la mascarilla a través del siguiente material, para que conozcas de primera mano los mitos y verdades sobre las mascarillas, con la firme intención que empieces a darle el mejor uso, y nunca quedes expuesto al coronavirus.
Tienes que usar tu mascarilla: Lo que dicen los profesionales

Las dificultades se hacen evidente en tiempos de pandemia, y aún más con los cuidados que debemos tener cuando salimos a la calle. España ha visto aumentar en las últimas semanas los casos, y la situación con los rebrotes obliga a que las personas no se descuiden en ningún momento. La mascarilla es tu acompañante directo cuando tengas la necesidad de salir a hacer una labor importante. Pero, ¿te has preguntado si la que usas es efectiva? Pues bien, los científicos y profesionales de la salud sostienen que la transmisión del “El SARS-CoV-2, se da cuando las partículas viajan a unos 100 nanómetros por el aire.
Vale señalar que estas partículas las emite el ser humano a la hora de respirar, toser o estornudar. De allí la importancia que la mascarilla que tienes sea efectiva, porque de lo contrario, no estarías del todo protegido. Si bien es cierto que estas partículas cuando viajan por el aire se hacen más pequeñas, sucede también que se vapora con el agua que contiene, y es más difícil que se deposite en la mascarilla. Por otro lado, hay partículas gruesas que son más rápidas y permanecen durante horas, incluso días.
La mascarilla facial entra en juego porque lo recomendable es que la misma sea resistente. Un ejemplo son las de tela. Permite que esos agentes inusuales no se trasmitan a tu organismo, a diferencia de otras marcas donde el material suele ser fino. De hecho, puedes hacer un ejercicio de poner tu mascarilla a una luz, y mientras menos luz puedas ver reflejada en tu mascarilla, mejor es la protección de cara a no acabar contagiado por coronavirus.
Las mascarillas más efectivas

Cuando comenzó el brote mundial de coronavirus, eran pocos los detalles que teníamos a la mano para cuidar la salud. La misma Organización Mundial de la Salud (OMS), daba ciertas orientaciones sobre el uso de la mascarilla facial, así como los guantes y el conocido gel hidroalcohólico. Con el paso de los meses, las investigaciones sobre la eficiencia de estos productos de protección que debe llevar el ser humano se han hecho evidentes, para bajar los índices de contagios y muertes tan lamentables que se han presentado en todo el planeta.
Para saber que la mascarilla que tenemos puesta es efectiva, y si cumple con las recomendaciones de Sanidad, es de gran importancia tomar en consideración varios factores. El primero de ellos es la filtración del material; en este punto es necesario que la mascarilla sea lo más resistente. Sin embargo, tienes que descartar el uso de la doble mascarilla, esto no servirá de ayuda. De igual manera el ajuste al rostro, se trata de proteger la nariz y la boca, de esos fluidos que puedas expulsar o en dado caso recibir de otras personas que puedan tener coronavirus.
El objetivo es que la misma no deje espacio para que entren esas partículas, y que tampoco tu respiración se vea en apuros. Además de eso, la mascarilla no debe tener ningún tipo de filtración. En el caso de las mascarillas que son elaboradas en casa, tienes que asegurarte que la tela sea resistente y no tenga ningún orificio, ya que por allí se pueden filtrar las partículas de otra persona que pueda estar infectada, o que tú mismo la trasmitas al ambiente. El coronavirus es un desafío que nos compete a todos, y el hecho de ser responsables con nuestra salud, implica que también lo estamos haciendo con los demás.
Material de protección para prevenir el coronavirus

La emergencia mundial por el coronavirus nos ha cambiado la vida a todos. Pese a que el panorama es desalentador, sobre todo por la cantidad de pérdidas humanas, cada acción que vayamos incluyendo en el día a día, representa un aporte para bajar los contagios no sólo en España, sino también en todo el mundo. El mensaje para todos los ciudadanos sin distinción alguna, es el cuidado y protección de la salud para lograr a corto plazo una vuelta a la normalidad.
Si bien es cierto que estamos cerca de una vacuna, mientras ese momento llega, tenemos que protegernos tomando en consideración las recomendaciones de los profesionales de la salud. La normativa exige el uso obligatorio de la mascarilla, pero no te quedes allí, utiliza gel antibacterial, si tienes guantes desechables úsalos, para que al estar en la calle evites tocar objetos donde puedan haber partículas de coronavirus.
- Mascarillas quirúrgicas: Este tipo de mascarilla están elaboradas para evitar que la persona que la utilice propague o emita patógenos a otros. La norma EN 14683 describe, entre otros, el test de filtración bacteriana, con el que determina la capacidad de filtración del material del cual está hecha la mascarilla.
- Equipos de protección individual (medias máscaras FFP2, FFP3): Están diseñados para proteger a la persona que la lleva de las partículas que hay en el ambiente, independientemente de su naturaleza y su tamaño. Estas medias máscaras pueden o no llevar válvula de exhalación de aire. Si no la llevan, protegen tanto a quien la lleva del resto como a la inversa (al resto frente a la persona que la lleva). Si llevan válvula de exhalación, solo protegen a la persona que la lleva, pero no evitan que dicha persona emita potencialmente patógenos en caso de estar enferma.




















