Maxi Iglesias lleva casi dos décadas delante de las cámaras. Y aún así sigue cosechando éxito tras éxito. Eso sí, siempre que se le pregunta en las entrevistas para promocionar su trabajo del momento, insiste en que le gustaría hacer otro tipo de papeles y no encasillarse en el rol de chico guapo conquistador. Hasta ahora, pocos han sido los personajes que ha interpretado que se han alejado de cualquier carga de tensión sexual no resuelta. Para él es un pequeño ‘drama’ que confía superar con el paso de los años y que las propuestas vayan más allá de ser un ‘ligón’. Por ahora, el último proyecto en España, ‘La cocinera de Castamar’, sigue esta dinámica, multiplicada.
Resulta llamativo que el actor madrileño sea tan emparejable en la pantalla y haya conseguido ser un misterio en lo personal. Apenas se le conocen relaciones estables, y se muestra siempre muy reticente a hablar de su corazón. En los photocalls y alfombras rojas suele ir sólo o con algunos compañeros de reparto. Sólo algunos de los más avezados paparazis han conseguido alguna instantánea de un paseo romántico por su barrio.
MAXI IGLESIAS, EL JOVEN CABANO QUERIDO Y ODIADO POR IGUAL DE ‘FÍSICA O QUÍMICA’
Aunque hizo sus primeros cameos en series españolas desde 2005, Maxi Iglesias saltó de lleno a la fama gracias a su papel como Cabano en la serie ‘Física o Química’. Rápidamente llamó la atención por su rostro atractivos y sus ojos. En sus diferentes tramas, ha vivido relaciones con varias de las protagonistas y secundarias de la serie como Paula, interpretada por Angy Fernández, o Ruth, que el papel de Úrsula Corberó.
También con Andrea Duro como Yoli tuvo momentos de tensión sexual adolescente, que se ha visto amplificada en el reencuentro reciente, donde ambos comparten protagonismo con un final de película romántica como pocas. Desde entonces, la fama de actor ‘ligón’ no le ha abandonado, aunque para el sea un pequeño drama que no le permite mostrar todo su potencial.
EN ‘LOS PROTEGIDOS’ OTRA VEZ COMO CHICO GUAPO QUE SE ECHA NOVIA
El final de ‘Física o Química’ supuso para toda una generación de espectadores un drama. Sin embargo, para Maxi Iglesias fue el inicio de una larga y prolífica carrera como actor tanto en España como en Latinoamérica y Estados Unidos. Al año de finalizar la emisión, ya volvía a aparecer en pantalla en la serie de Antena 3 ‘Los Protegidos’, una suerte de jóvenes con ciertos poderes sobrenaturales. Como no podía ser de otra forma, terminó enredado sentimentalmente con otra de las protagonistas. En este caso con Ana Fernández. De nuevo, la misma rutina de chico simpático, que guarda secretos y que encuentra en su chica un apoyo para seguir adelante. ¿No iba a terminar nunca ese encasillamiento?
MAXI IGLESIAS ES MARTÍN EN LA SERIE HISTÓRICA ‘TOLEDO’
Después de probar en las temáticas sobrenaturales, con un sabor agridulce, ya que no renovó más allá de una temporada, anunció su participación en el rodaje de otra serie de Antena 3, y ya iban 3 precisamente. La serie en cuestión fue ‘Toledo’, una de aquellas series históricas que ahora nadie recuerda y que entonces no cosechó grandes audiencias.
En ella, Maxi Iglesias interpretaba un papel secundario, algo nuevo para él ya que siempre había estado en las tramas principales. Aquello ya suponía una novedad, igual que el set de grabación. Sin embargo, a pesar de que se muestra siempre favorable a cambiar su rol de chico guapo ligón, aquí no lo consiguió y el guion le impuso conquistar a una musulmana. Por supuesto, lo logró y vivió sus tramas románticas de besos infinitos y miradas fijas.
EL INOLVIDABLE MAX EN ‘VELVET’
Tras un breve periplo en Estados Unidos, donde participó en ‘¡Mira quién baila!’, Maxi Iglesias volvió a España para coger las riendas del segundo de sus grandes papeles para las audiencias femeninas: Max en la serie ‘Velvet’. De nuevo en Antena 3, con quien parece sentirse muy cómodo el actor a pesar de su traspiés con Pablo Motos. Coincidió con Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre, que sin embargo, no eclipsó su papel.
El guion sólo lo mantuvo dos temporadas en la serie, pero fueron suficientes para que su fama de ‘ligón’ se acrecentara: conquistó a Carmen, Patricia, la hija del dueño de las Galerías e incluso a Aitana Sánchez-Gijón, a la sazón en el papel de madura que encuentra un yogurín para avivar la pasión dormida.
EL SALTO AMERICANO DE MAXI IGLESIAS
Además de ser uno de los actores españoles con mayor proyección a futuro, Maxi Iglesias ha sabido elegir en qué mercados puede gustar más y cómo expandir sus oportunidades. Además de su aventura en el programa estadounidense ¡’Mira quién baila!’, ha participado en diversas series y telenovelas en Argentina y México con actores tan internacionales como Kate del Castillo.
En todos ellos también se aprovechan de su atractivo físico para colocarlo en el papel o bien de joven tímido pero guapo o en el de ligón sin parangón. Sólo en un proyecto, ‘Ingobernable’ ha conseguido que su personaje esté lejos de toda acción romántica. Aquí interpreta a un hacker que ayuda a la protagonista pero que no parece interesado especialmente por las mujeres. Seguro que Maxi Iglesias se sintió extraño a la par que agradecido. Era lo que siempre había soñado.
EN ESPAÑA, SIEMPRE CON PAPELES DE LIGÓN
Más allá de su aventura mexicana, todo regreso a España para un nuevo proyecto le ha sacado sin camisa y con escenas de cama o de miradas infinitas. Lo vimos en ‘La Embajada’, en ‘Valeria’, donde curiosamente sustituyó a un actor argentino que finalmente se cayó del proyecto. Entonces, Maxi Iglesias no tuvo más remedio que insistir en que era hacer de seductor en una comedia romántica, cuando en otras entrevistas ha demostrado su interés por papeles sutilmente diferentes.
En ‘Desaparecidos’ aunque hay una especie de trama amorosa entre la atracción y lo platónico con la protagonista, su papel va un poco más allá. Sin embargo, en ‘La cocinera de Castamar’, de nuevo en Antena 3, vuelve para atrás en sus propósitos de no ser siempre un personaje ligón.







































