OpenAI negocia una ronda de 30.000 millones a 1,4 billones de valoración mientras Anthropic prepara su OPV

La ronda elevaría al desarrollador de ChatGPT por encima de los 852.000 millones de dólares de su última valoración. Su rival afronta el debut con 16.800 millones facturados en el tercer trimestre.

OpenAI acelera una ronda de 30.000 millones de dólares a una valoración de 1,4 billones para firmar los compromisos antes de la OPV de Anthropic, una lección de calendario para cualquier founder que negocie capital.

La operación, adelantada por Reuters y sin confirmación oficial, situaría al desarrollador de ChatGPT muy por encima de los 852.000 millones de dólares de su última valoración, fijada en marzo tras una ampliación récord en la que Amazon se comprometió a aportar hasta 50.000 millones. Vamos a los números.

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El calendario es la noticia. Anthropic prevé debutar en bolsa a mediados de noviembre y OpenAI quiere tener las firmas antes de que los inversores puedan comparar ambas cuentas con el mismo rasero. Es la diferencia entre negociar con datos propios o negociar con los del vecino ya publicados.

En la puja aparecen SoftBank y MGX, el fondo de Abu Dhabi, además de otros socios que ya están en el capital. Las conversaciones se han celebrado en las últimas semanas con fondos de largo plazo (long-only), y fondos soberanos, según las fuentes citadas por la agencia. OpenAI y SoftBank declinaron comentar; Anthropic y MGX no respondieron a las peticiones.

El calendario como arma: por qué la prisa vale dinero

Una ronda de este tamaño suele negociarse durante meses. Aquí se habla de semanas. Ese ritmo comprimido no responde a una urgencia de caja, sino a una ventana de comparación: mientras Anthropic no publique sus estados financieros, OpenAI negocia con su propio relato de crecimiento; cuando los publique, cada inversor tendrá dos juegos de cuentas sobre la mesa y preguntará lo mismo a los dos.

En una megaronda, el calendario pesa tanto como el precio: quien firma primero fija el marco con el que el mercado juzgará a su rival.

Hay un segundo motivo, menos épico y más contable. La compañía necesita reforzar su balance por si el mercado público se complica y retrasa su propia salida a bolsa, prevista para 2027. Ese colchón no se levanta en un trimestre.

El ingreso anualizado se ha convertido en el currículum de la IA: sin esa cifra, una valoración es solo una promesa bien maquetada.

Dos modelos de ingresos y una pelea contable que el inversor debe mirar

OpenAI está vendiendo a los inversores un ingreso anualizado de 50.000 millones de dólares, que espera elevar hasta 70.000 millones al cierre del año. Atribuye parte de la aceleración al lanzamiento de su modelo GPT-6 Astra y a las rebajas de precio en sus modelos más baratos, que según la compañía han disparado el uso. El detalle que importa: bajar precio para crecer obliga a que el margen aguante el volumen.

Anthropic llega con otra fotografía. Facturó 16.800 millones en el tercer trimestre, frente a 11.600 millones en el segundo y 4.700 en el primero, y su ingreso anualizado rondaba los 65.000 millones en julio. El crecimiento es enorme, pero la expansión mes a mes se ha frenado, y ahí han aparecido las dudas: algunos inversores sostienen que una valoración de 1,5 billones encaja mejor que los 2 billones que la compañía ha buscado.

📦 Caso de estudio: Anthropic

  • El reto: Salir a bolsa con un crecimiento trimestral que ya desacelera y defender un techo de valoración discutido.
  • La jugada: Celebrar su investor day antes que el rival y poner cifras auditables sobre la mesa.
  • El resultado: 16.800 millones facturados en el tercer trimestre y 65.000 millones anualizados en julio.
  • La lección: En una OPV, la transparencia sobre el crecimiento sostenible pesa más que el techo de la cifra.

Y luego está la pelea contable, que suena técnica pero decide valoraciones. OpenAI registra ingresos en neto, descontando por adelantado la parte de sus socios, y acusa a Anthropic de inflar su cifra al contar el valor bruto de los contratos vendidos a través de proveedores cloud de terceros. Anthropic defiende que aplica prácticas estándar. La pregunta para el inversor es simple: ¿cuánto de ese crecimiento es caja propia y cuánto es dinero que solo pasa por tu cuenta?

Ambas compañías estudian además fórmulas para que parte del capital acabe en manos del público, según Fast Company, un movimiento que busca legitimidad en un sector bajo escrutinio por su concentración de riqueza.

Lo que el mercado empieza a descontar (y no es optimismo)

El contexto no ayuda. CoreWeave, proveedor de computación que creció a golpe de carga de trabajo de IA, vio tensionarse sus acciones y su deuda mientras los inversores revisaban cerca de 50.000 millones en préstamos. Varias salidas a bolsa se han aparcado: el REIT AirTrunk (respaldado por Blackstone), Firmus (Nvidia) y SB Energy (SoftBank) han pausado o retirado sus ofertas, y la nuclear Holtec canceló su debut en Estados Unidos. El índice de semiconductores de Filadelfia, termómetro de la demanda de chips, ha perdido 1,6 billones de dólares de capitalización en menos de dos semanas.

A efectos prácticos, el dinero ya no entra por el relato. Cuando el mercado aprieta, el capital se concentra en quien tiene ingresos demostrables y balance para aguantar un año malo. Y ahí la comparación con Anthropic se vuelve incómoda para los dos.

La ronda de OpenAI se explica menos por lo que la compañía vale que por lo que necesita: capacidad de cómputo contratada, centros de datos que se financian con deuda y un colchón para llegar a 2027 sin depender de una ventana de OPV que hoy nadie garantiza. Sarah Friar, su directora financiera, tendrá que responder preguntas que hasta ahora no estaban en el guion.

Para un emprendedor español o latinoamericano la distancia con estas cifras es abismal, pero la lógica del capital riesgo es idéntica a la de una seed de tres millones. El inversor compara, y compara con prisa cuando hay dos oportunidades parecidas en el mismo vertical. Si tu ronda compite contra otra del sector, el orden de firma importa: quien cierra primero no solo consigue el dinero, también fija el marco de valoración con el que se leerá al segundo. Puedes seguir el histórico de operaciones en la ficha de Crunchbase de OpenAI.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Fija el calendario antes que el precio: si tu ronda compite con otra del sector, comunica al lead investor una fecha de cierre y cúmplela.
  • Vende ingreso recurrente, no promesas: lleva a la primera reunión un cuadro con MRR, retención y margen bruto de los últimos seis meses.
  • Calcula el runway en el peor escenario: proyecta cuántos meses aguantas si la ronda se retrasa dos trimestres y ajusta el gasto a esa hipótesis.
  • Blinda tu contabilidad: decide si reconoces ingresos netos o brutos, documéntalo y tenlo listo antes de la due diligence.

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