El estrés, junto con el insomnio y la ansiedad, son los trastornos por los que más personas acuden a las consultas de los especialistas. Y eso teniendo en cuenta que se sigue pensando que son enfermedades que se deben pasar solas y la mayoría no les presta atención hasta que ya están a punto de explotar.
Estar en un estado de estrés constante no solo te deja secuelas psicológicas, también tiene efectos físicos negativos que pueden hacer que veas alterada tu rutina diaria. Hay algunos síntomas de que estás pasando por un alto nivel de estrés que seguramente desconozcas.
Al estar en tensión, tu cuerpo reacciona mandando mensajes de amenaza al cerebro con lo que este empieza a hacer sonar las alarmas del resto del organismo: Primero, el hipotálamo manda la señal de que algo anda mal mediante el sistema nervioso y moviliza a las hormonas, adrenalina y cortisol. La primera acelera tus pulsaciones y tu tensión; y el segundo hace que el azúcar del organismo aumente su producción, además de trastornar a tu sistema digestivo, reproductor y autoinmune.
Te diré qué más efectos físicos acarrea estar estresado todo el día para que te empieces a tomar la vida con un poco más de calma.
Insomnio por estrés

El insomnio es un síntoma que tienen en común todos los trastornos mentales. El estrés hace que sufras insomnio al mantenerte todo el día en alerta. Si no puedes relajarte mientras trabajas, una vez que estás tumbado mirando el techo mucho menos.
El estrés provoca que la calidad de descanso que puedas tener mientras duermes sea considerablemente menor a cuando estás en un estado de nervios normal.
La piel

Es habitual que, cuando te encuentras bajo estados de estrés considerable, te salgan ronchas en la cara, y lo peor es que no puedes dejar de rascarlas, por lo que se ponen más rojas y tú te estresas todavía más.
El desequilibrio hormonal hace que te salgan barrillos, manchas o ronchas en la piel. El cortisol generado por tu cuerpo para combatir la posible amenaza hace que la grasa de tu cuerpo aumente.
Además, también liberas una cantidad superior de histamina y esto colabora a que te dé urticaria o eccemas. Se reduce la producción de colágeno y elastina y esto provoca que tengas más arrugas y la piel seca.
Te sientes raro y sin memoria a causa del estrés

Puede ser que pienses que tienes la cabeza en mil cosas y que por eso no recuerdas la mitad de ellas. Sin embargo, la falta de memoria es un claro síntoma de estrés. Eso se debe a que el hipocampo está ocupado mandando señales de alerta como un loco por culpa del cortisol del estrés y eso hace que tu memoria a corto plazo falle.
También puedes notar que tienes la libido por los suelos y que no te apetece ni que te toquen con un palo. Las hormonas, como ya te he dicho, se ven afectadas cuando estás estresado y esas son las encargadas de indicarte que tienes ganas de sexo.
Enfermedades

El sistema inmunitario se ve afectado por culpa del estrés y eso hace que tengas muchos más resfriados de lo habitual.
También se ha demostrado que las personas que viven estresadas tienen muchas más posibilidades de sufrir neuralgias, migrañas o cefaleas.
El estómago

Los dolores de barriga también son muy comunes cuando te sientes estresado. El aparato digestivo se ve comprometido por culpa del estrés, ya que este está ligado al sistema nervioso central. El síndrome del intestino irritable es la enfermedad más genérica entre las personas que sufren estrés.
Ten en cuenta que lo de decir “tengo mariposas en el estómago” cuando se está enamorado tiene una buena base fundamentada.
El estómago funciona mejor o peor según tu estado de ánimo.
Si estás bajo tensión, el movimiento intestinal varía y eso causa trastornos como la diarrea o el estreñimiento, la acidez o úlceras de estómago o los gases entre otros.
Salud bucal

Tu boca también es el reflejo de que algo en tu cabeza no anda del todo bien. Cuando se debilita el sistema inmunitario, este produce menos saliva de lo habitual y los ácidos aumentan y se ceban con los dientes y con las encías.
El desagradable síntoma de chirriar los dientes, bruxismo, también es un signo de estrés lo que hace que tus dientes se desgasten.
Si las defensas están por las nubes, las infecciones están a la orden de día, por lo que las caries, inflamación y el sangrado de encías son muy comunes.
El pelo

Es probable que, cuando más nervioso estés, es cuando notes que pierdes más pelo. El estrés hace que la asimilación de algunos aminoácidos y oligoelementos disminuya y los dos son imprescindibles para que el pelo crezca.
Por otra parte, también es posible que las arterias se hayan estrechado y que la sangre no llegue correctamente, con lo que el pelo se termina muriendo. Así que ya sabes que eso de que tienes el pelo blanco o estás calvo por culpa de estar estresado, es totalmente cierto.
Los dolores cervicales y musculares por estrés

Otra causa del estrés es que los músculos se contraigan y que te duela la espalda por culpa de esta rigidez. Al tener los músculos más tensos, oprimen las vértebras y te provocan dolor.
En la zona cervical, el cuello y los hombros es donde más tensión se acumula por culpa de los problemas diarios, el trabajo y las discusiones.
Si crees que tienes todos estos síntomas de estrés es preciso que acudas a tu médico y que él te derive al especialista si lo viese oportuno.
Pero lo más importante para tratar este trastorno es que pienses que vida solo hay UNA y que cada uno la vive como quiere, así que pega un carpetazo y vete a un spa, aunque solo sea un rato.




























































