Los mejillones se caracterizan por pertenecer a la familia de las almejas y moluscos de hábitats de agua salada y agua dulce. Pueden ser considerados como los hermanos pobres de otros grandes maricos. Se pueden comer de distintas formas; tanto cocidos, ahumados, fritos, a la parrilla, al vapor… y son bastante populares en los países de Europa y el Pacífico.
En España, además, contamos con zonas naturales protegidas y orgánicas que les confieren un altísimo valor nutricional, por lo que son muy beneficiosos para la salud. En esas, y justamente siendo un estupendo entrante con el que preparar diferentes platos, también los tenemos muy bien como entrantes. Entre ellos, los mejillones gratinados. ¿Quieres saber cómo puedes hacer esta deliciosa receta? Te la presentamos desde MERCA2.
Los mejillones gratinados: una receta sencilla como entrante y apta para todos

Su comedido precio hace que los mejillones sean un marisco apto para todos los bolsillos. Precisamente su buen precio hace que muchas veces ni siquiera merezca la pena optar por producto congelado, de ahí que lo obtengamos en distintas formas y formatos. Con ello, si optamos por comprar producto fresco, los mejillones gallegos son de fantástica calidad y no son difíciles de encontrar.
Esto tanto en mercados como en las pescaderías de las grandes superficies. Así, y vistos muy bien para ser preparados en formas variadas, existen entrantes como los mejillones gratinados que se dan como la gran solución para preparar un aperitivo delicioso, fácil y muy apto para todos en casa. Es más; sabemos que con ellos nunca vas a fallar. Sigue leyendo, conocemos su receta.
La salsa alioli, el complemento perfecto para nuestros mejillones gratinados; estos son sus ingredientes

Como decimos, la gran mayoría de los mejillones que llegan a nuestras mesas proceden de la acuicultura, es por ello que los podemos consumir en cualquier época del año. Sin embargo, si lo que queremos es consumir un buen mejillón, lo más razonable es comprobar que estos vengan directamente de la zona costera de Galicia, preferiblemente.
Y es que toda esta zona es donde vamos a encontrar, sin lugar a dudas, uno de los mejores mejillones extraordinarios de roca. Por ello, y para hacerlos de manera gratinada, contamos con una receta muy hábil y que consiste, básicamente, en completarlos con salsa alioli, que es lo que le dará ese último gusto más que sabroso. Estos son sus ingredientes:
- Mejillones cocidos en su jugo de Aguinamar.
- Dos cucharadas de pan rallado.
- Una ramita de perejil.
- Dos dientes de ajo.
- 200 ml de aceite.
- Sal.
Es importante que nuestros mejillones estén bien limpios antes de ser gratinados

Muy valorados en las cocinas por su calidad e intenso sabor, estos mejillones gratinados que vamos a preparar tienen un montón de propiedades nutritivas que los convierten en auténticos tesoros gastronómicos. De hecho, no nos sorprendería en absoluto que, tras probar este plato como entrante o aperitivo, lo podamos convertir en la mejor manera como un plato principal.
En esas, a la hora de ponernos manos al marisco, tenemos que tener bien en cuenta que están limpios. Bien lo podemos hacer nosotros, como también se puede pedir a nuestro pescadero de confianza que nos los limpien en su totalidad. El motivo no es otro que porque es importante que luego no nos encontremos restos del mismo a la hora de su cocinado.
Abrimos los mejillones en una cazuela al vapor

Así, antes de preparar su cocinado de la mano del pan rallado o del alioli que más tarde entrará en escena, te decimos que estos mejillones deben estar limpios, lo cual es esencial haber retirado las barbas y las posibles incrustaciones de los mimos. Una vez hecho este proceso, los vamos a abrir.
Para ello, lo hacemos en una cazuela al vapor, esto durante un tiempo de unos cuatro o cinco minutos, y mejor que sea a fuego fuerte. Se puede hacer a fuego medio durante ocho minutos, aproximadamente, pero obtendremos los mejores resultados si lo hacemos a fuego fuerte. Una vez hecho esto, será el turno de la cazuela.
Antes de preparar el alioli, colocamos los mejillones en una fuente refractaria

A continuación, y siguiendo para hacer unos riquísimos mejillones gratinados, habrá que ponerlos en una cazuela en abundante agua. Estarán limpios, raspados y con la cáscara lisa, por lo que tendrán luego un estado y presentación muy atractivo. Así, cuando hierva, los incorporamos y los dejamos allí hasta que veamos que se han abierto.
Después, y con cuidado de no quemarnos, pues estarán recién con el vapor exprimido en su totalidad, los retiramos del fuego para finalmente dejar el primer proceso al completo. Así, al sacarlos de la cazuela, los terminaremos de colocar en una fuente refractaria, sin la valva vacía. Eso nos llevará hasta el otro protagonista: el alioli.
Para el alioli, pela los ajos y mezcla con huevo y sal (mejor con la batidora)

Posteriormente, y dejando aparte unos instantes a nuestros mejillones, tenemos que hacer la salsa alioli, la cual será la otra acompañante de nuestra receta como entrante, y que se reflejará perfectamente en casa. Es verdad que podemos hacerla de la forma tradicional, en un mortero y solo poniéndole ajo y aceite como su nombre indica.
Pero también podemos realizar esta salsa de la mano de una batidora, que es la que mejor se va a adaptar al plato, sobre todo, al ser mejillones gratinados. A su resultado, empezaremos por pelar los ajos y ponerlos en el vaso de la batidora con el huevo y una pizca de sal.
No hay que subir la batidora hasta que veamos que va ligando bien la emulsión de nuestro alioli

Así, lo que haremos será poner en el vaso de la batidora el ajo, junto con el huevo. Son muchos los que usan el huevo directamente sacado de la nevera, pero también es cierto que para que emulsione el alioli (y su mayonesa) es mejor es que los alimentos estén todos a una temperatura similar rondando los 20º C.
No obstante, ahora con el uso de las batidoras no es necesario sacar los huevos antes. Posteriormente, toca el turno de echar nuestro aceite de oliva (unos 200 ml), una pizca de sal, y comenzamos a batir. Aquí es cuando más delicado está el hacer la emulsión, no hay que subir la batidora hasta que veamos que va ligando bien. A ello, cuando vaya ligando, iremos añadiendo el resto del aceite poco a poco. El alioli será lo que lé de ese toque original a nuestros mejillones gratinados.
Rellenamos cada concha con su mezcla y pan rallado: ¡y al horno!

Opcionalmente, también podemos picar la carne del mejillón, mezclarla con el ajo picado y el perejil, y poner todo a calentar en una sartén añadiendo un poco de vino blanco, hasta que éste se reduzca. Pero eso es a cada gusto. En su caso, posteriormente lo que haremos será rellenar cada concha con esta mezcla e incorporamos un poco de pan rallado antes de meterlos al horno.
Cuando veamos que los mejillones están hechos, los sacamos del horno y servimos, con unas rodajas de limón a modo decorativo. Además, y como un truco muy viable para nuestro entrante, podemos preparar un sofrito de tomate, cebolla y pimiento verde para repartirlo de la misma en las conchas junto con los mejillones. Luego los gratinamos con el propio alioli. ¡Ambas formas son una delicia!