2023 ha llegado y con él, empieza un nuevo año fiscal. Por ello, hay que ir pensando en ahorrar para pagar cuando hagamos la declaración anual del IRPF en primavera, ya que está a la vuelta de la esquina. En Navidades se producen algunos ingresos inesperados, como el aguinaldo o las pagas extras, cosas que Hacienda vigila muy de cerca, aunque no lo creamos.
De hecho, lo vigila tan de cerca que podría multarte si no declaras el aguinaldo. Hoy veremos cómo lo vigila, además de otras sanciones por ingresos que no suelen declararse, pero sí que se deberían hacer para evitar problemas. Enumeraremos los mecanismos de la Agencia Tributaria para pillarte en cada caso.
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Hacienda y su forma de vigilar el aguinaldo

En esta época del año, se suele dar el aguinaldo, que es un pequeño ingreso dado por las empresas a sus trabajadores. A veces se da en especie, algo difícil de rastrear, pero otras veces se prefiere el dinero. Para la AEAT, este dinero se considera un rendimiento del trabajo y debe tributar en el IRPF junto a todo tu salario, ya que se considera de la misma forma.
Si es un ingreso pequeño, de unos 50 euros, no se suele perseguir por cuestiones prácticas (aunque por ley, hay que declarar desde el principio). Donde suele poner más la mira es en los regalos más caros, de 500 euros para arriba. Es más, incluso en efectivo podrían pillarte, porque solamente los sectores profesionales tienen derecho a utilizar estos billetes y dárselos a los clientes, así que saben dónde están y quiénes los usan.
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Los premios de concursos deben declararse

En Navidad es típico jugar a concursos de todo tipo, como la Lotería de Navidad, la Lotería del Niño y otros concursos privados. En el caso de la lotería estatal, no deberías preocuparte mucho si te ha tocado, ya que se descuenta al cobrarlo y ya lo recibes en neto. La única preocupación es si te toca un premio muy grande por el Impuesto del Patrimonio, que deberás empezar a pagar al año siguiente, pero nada más.
Donde sí que deberías tener cuidado es en los concursos privados, los cuáles muchas veces no se declaran. Ha habido muchas personas que han sido sancionadas por Hacienda por no declarar estos concursos, los cuáles se consideran rendimientos y pueden llegar a tributar al tipo máximo del IRPF en los casos donde ganes más dinero, es decir, que recaudarán aproximadamente la mitad del premio. Más vale pagar ahora que luego esperar una inspección y pagar lo no declarado más una fuerte multa.
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Hacienda también vigila regalos de bodas, bautizos y aniversarios

Además del aguinaldo, la AEAT se ha pronunciado con respecto al resto de regalos que se hacen. Indica que los regalos de bodas, bautizos y aniversarios se consideran donaciones, así que deben tributarse bajo ese impuesto. De nuevo, por temas prácticos no suelen mirar cantidades pequeñas, pero sí que empiezan a sospechar a partir de 3000 euros.
Generalmente, estos regalos se dan en sobres que no pasan por el banco, pero la Agencia Tributaria tiene trucos para pillarte. Por ejemplo, si no tocas el dinero que tienes en el banco y gastas el efectivo, sospechará y te hará un requerimiento. Eso es porque tienen información de todos tus movimientos bancarios, así como de lo que tienes y dejas de tener.
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Debes declarar los beneficios de las ventas online

Hoy en día, se utilizan mucho las plataformas de venta online como eBay, Vinted o Wallapop, para sacar un dinerillo extra por las cosas de segunda mano. Al ser poco dinero, generalmente no se declara, pero Hacienda exige que lo hagas de forma obligatoria. En este caso, se tributa por el beneficio, es decir, el precio de venta, menos el precio de compra.
Si has tenido beneficios y no sale negativo, tributas al 19% hasta 6000 euros anuales, al 21% de 6001 a 50.000 euros de ganancia anual y al 23% si has ganado de 50.000 en adelante. No hacerlo conlleva una cuantiosa multa. Es más, podrías tener problemas con la Seguridad Social si lo haces habitualmente, ya que necesitarías darte de alta como revendedor.
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Hacienda pone el ojo en los ingresos en el extranjero

Hay personas que aprovechan una fiscalidad favorable para tener ingresos en el extranjero. La AEAT los está vigilando con lupa, comprobando si una persona no está declarando lo que ha ganado fuera de España. Eso ocurre con los ingresos, salarios e incluso con las pensiones, los cuales se deben declarar.
¿Qué pasa si el país donde lo estoy cobrando tiene tratado de doble imposición? Ahí ya estarás pagando impuestos en el país de origen, así que no tendrás que pagar en España; sin embargo, debes declararlo igualmente. Eso se hace para demostrar al organismo que de verdad esos ingresos están en un país con doble imposición. Si no lo haces, te podrías enfrentar a cuantiosas multas.
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No olvides declarar las subvenciones y ayudas

En estos tiempos que corren, se piden muchas subvenciones y ayudas. Eso incluye el Plan PIVE, subvenciones para colocar una placa solar, ayudas para comprar libros, etc. Hacienda también te obliga a declarar estos ingresos, considerándolos como una ganancia patrimonial del IRPF. En algunos casos, hay excepciones, con ingresos exentos, pero otros sí que son obligatorios. De todos modos, es tu deber informarte sobre cuáles de tus ingresos debes o no declarar.
Aquí también incluimos las indemnizaciones por despido, las cuales están exentas de tributar hasta 180.000 euros en despido improcedente con acto de conciliación. Con mutuo acuerdo, hay una reducción del 30% (hasta 300.000 euros), mientras que los procedentes se declaran. Finalmente, si has cobrado el paro o algún subsidio, te tocará pagar más en el IPRF, debido a que estos ingresos no tienen retención, además de obligarte casi seguro a hacer la declaración al tener más de un pagador.