Huelga de Renfe y Adif el 17-N: concentración ante el Congreso y pulso por la seguridad ferroviaria

El comité de Adif integra a CCOO, UGT, CGT, SF y SCF, con CSIF ya sumado a los paros. La convocatoria aún no está registrada formalmente y no hay servicios mínimos publicados a seis días del primer paro de Semaf.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El comité de empresa de Adif, con CCOO, UGT, CGT, Sindicato Ferroviario y SCF, ha acordado una huelga para el 17 de noviembre y una concentración ante el Congreso el 16. La convocatoria aún no está registrada formalmente.
  • ¿Quién está detrás? Los comités de Adif y Renfe, con CSIF sumado a los paros y Semaf abriendo fuego el 10 y el 12 de noviembre. Enfrente, el Ministerio de Transportes de Óscar Puente.
  • ¿Qué impacto tiene? Cercanías, Media Distancia y AVE afrontan un noviembre con tres jornadas de paro y un cuadro de servicios mínimos que nadie ha publicado.

Los comités de Renfe y Adif acuerdan una huelga el 17 de noviembre y una protesta ante el Congreso el día anterior. El detonante es la seguridad ferroviaria tras el choque de Urda, con 69 muertos.

La decisión salió del comité de empresa del gestor de infraestructuras, donde conviven CCOO, UGT, CGT, el Sindicato Ferroviario y el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF). Los cinco comparten diagnóstico y exigencia: cambio de modelo y medidas urgentes. El matiz importa: la huelga está acordada, pero todavía no formalizada ante la autoridad laboral. El calendario, por tanto, puede moverse.

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Del 10-N al 17-N: tres citas y ningún servicio mínimo publicado

El mes arranca con Semaf. El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios mantiene un paro total el 10 de noviembre y paros parciales el 12, con el mismo pliego de la huelga del 29 de octubre: avances en seguridad, revisión de los tiempos de conducción y protocolos de alerta meteorológica. Aquella jornada, según los convocantes, tuvo un seguimiento del 100%. Conviene recordarlo: el conflicto no nace en Urda, pero Urda lo ha multiplicado.

La segunda cita es la del 17-N, ya con Adif y Renfe en el mismo cartel. La tercera, si se cumplen los plazos, será la negociación. Hasta hoy no hay servicios mínimos publicados ni mesa abierta. El 16 de noviembre los comités se concentrarán frente al Congreso de los Diputados, escenario elegido a propósito para forzar comparecencia parlamentaria.

El frente sindical se ensancha. CSIF ha anunciado que secundará todas las huelgas y movilizaciones convocadas en Renfe y Adif y describe el de Urda como el resultado de un sistema fallido: falta de inversión en infraestructuras, protocolos sin revisar, plantillas cortas y formación justa.

Para el viajero, la traducción es sencilla. Noviembre llega con tres jornadas de paro sin cuadro de mínimos, y sin ese cuadro no hay forma de saber qué tren circula. Los abonos recurrentes de Cercanías y Media Distancia son los más expuestos. Desde la liberalización del AVE en 2021, España pasó de un operador a tres sobre la misma vía, y eso cambia la naturaleza del paro.

Una huelga sin servicios mínimos publicados no es una advertencia: es un apagón de información para el usuario.

El precedente inmediato está en los tribunales. La Audiencia Nacional ha suspendido de forma cautelar los servicios mínimos que Ouigo había fijado para la convocatoria de Semaf, tras admitir la medida solicitada por el sindicato por incumplimientos del convenio colectivo. El operador francés ya había cancelado circulaciones el 30 de octubre y el 2 de noviembre. Que un juez tumbe los mínimos de un operador privado mientras los de Renfe siguen sin publicarse dice bastante del desorden procedimental.

El fondo del conflicto: quién responde cuando falla la comunicación entre operadores

CCOO no se queda en la protesta y apunta arriba. Sostiene que la situación es consecuencia del modelo impuesto por las directivas europeas, que a su juicio han fragmentado el sistema al separar la gestión de la infraestructura de la prestación del servicio. Su propuesta es un grupo público de empresas que recupere la coordinación entre Adif y Renfe. Es la lectura clásica del sector y choca con la arquitectura que Bruselas exige desde hace dos décadas.

El argumento tiene una derivada técnica que nos parece la más relevante. Con varios operadores sobre la misma vía, los protocolos de comunicación, ante incidencias y circulación degradada dejan de ser un asunto interno. El Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha, el puesto desde el que se coordina la circulación, se convierte en el nodo crítico. Y de ahí sale el segundo frente.

CCOO y Alternativa Ferroviaria (Alferro) han denunciado en la vía penal la filtración a medios de las grabaciones entre el CRC y los maquinistas implicados, bajo secreto de sumario en los juzgados de Orgaz. CCOO ha requerido al delegado de Protección de Datos de Adif y ha denunciado ante la Agencia Española de Protección de Datos. Alferro ha llevado a la Fiscalía del Supremo al ministro Óscar Puente por presunta revelación de conversaciones. El portavoz de Semaf, Diego Martín, calificó de ‘irresponsable’ el señalamiento de culpables antes de que concluyan las investigaciones independientes.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

Impacto: el bolsillo de quien vive del abono y la planificación de quien viaja por trabajo. Sin mínimos publicados, la recomendación práctica es no cerrar desplazamientos de ida y vuelta en la misma jornada del 10, el 12 o el 17 de noviembre, y consultar los avisos de Renfe y de Adif en los días previos. Los billetes de AVE tienen menor exposición directa, porque el paro del gestor golpea sobre todo la circulación y los puestos de control.

Zona cero: las redes de Cercanías de Madrid y Barcelona, y el corredor Madrid-Sevilla por el efecto sobre los protocolos del CRC. El acto político, el Congreso. El expediente judicial, Orgaz (Toledo). El dato que resume la pieza no es una tarifa, sino 69 víctimas mortales y cero cuadros de servicios mínimos a seis días del primer paro.

El pulso real es de relatos. Los sindicatos exigen que se depuren responsabilidades sin señalar a los trabajadores; el ministerio calla; los operadores privados miran cómo un juez les corrige los mínimos. Observamos un patrón conocido en el ferrocarril español: cada siniestro grave abre una discusión de modelo que se cierra en falso cuando baja la marea informativa. El riesgo evidente es que la huelga del 17-N se lea solo como conflicto laboral y no como lo que es, una moción de censura técnica sobre la coordinación entre Adif y las operadoras.

Los próximos hitos son concretos: la concentración del 16-N, la eventual formalización de la convocatoria ante la autoridad laboral y el avance de la instrucción de Orgaz. Cualquiera de los tres puede reventar el calendario. Cosas que pasan en noviembre.


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