Las personas que viven en áreas con agua dura saben muy bien que el aspecto del pelo no es el mismo que cuando se lava con agua blanda. El término «agua dura» se refiere a aquella con una alta concentración de sales minerales, como calcio, hierro, zinc, magnesio y manganeso. Se identifica fácilmente, porque hace que resulte más difícil obtener espuma al usar champú en la ducha. Además, los residuos minerales presentes en el agua dejan marca en las superficies y con el paso del tiempo pueden llegar a obstruir los conductos de electrodomésticos como lavadoras, lavavajillas, cafeteras, etc.
RESIDUOS MINERALES EN EL PELO

Estos mismos residuos minerales presentes en el agua dura son los responsables de dejar el cabello opaco, sin brillo y ligeramente apelmazado después del lavado. De hecho, unas pocas horas después de lavarlo con agua dura, el cabello puede tener la sensación de necesitar otro lavado. Incluso se ha observado que el lavado frecuente con agua dura puede alterar el tono de la coloración, especialmente en cabellos con tintes pelirrojos o rubios.
¿Hay algo que se pueda hacer? Por suerte hay algunos trucos que podemos aplicar para cuidar de nuestro pelo y mantenerlo limpio y bonito incluso viviendo en zonas de aguas duras y con mucha cal.
CUIDADO CON LA CANTIDAD DE CHAMPÚ

Uno de los errores comunes que las personas cometen al lavarse el cabello con agua dura es utilizar demasiado champú. La razón es simple: como los jabones tienden a generar menos espuma con este tipo de agua, puede dar la impresión de que necesitamos más cantidad.
Sin embargo, esto puede provocar que queden residuos de producto en el cuero cabelludo, además de resecar en exceso. El resultado es un cabello apagado, seco y sin brillo. Por lo tanto, es importante recordar enjuagar a fondo el cabello cuando se use agua dura para el lavado.
USAR UN PRODUCTO «DE ARRASTRE»

En los salones de belleza, los estilistas que trabajan con aguas con mucha cal, a menudo recurren a un truco que consiste en utilizar un champú clarificante o «de arrastre». Estos champús están especialmente formulados para eliminar residuos del cabello, como aceites, contaminantes ambientales, productos de fijación y restos de minerales presentes en el agua dura.
Son productos ideales para usar antes de aplicar coloraciones, ya que ayudan a «reiniciar» el cabello. Sin embargo, este tipo de champú puede tener un efecto resecante en el pelo, por lo que es imprescindible complementarlo con un buen acondicionador. Su uso es especialmente beneficioso para cueros cabelludos con exceso de sebo. También se puede utilizar de forma puntual, una o dos veces al mes.
UN FILTRO ANTICAL PARA LA DUCHA

Pero la mejor solución contra el agua con cal, es invertir en un buen filtro de ducha que esté diseñado específicamente para suavizar el agua dura. Estos filtros logran reducir significativamente la cantidad de residuos que quedan en el cabello después de lavarlo con agua dura. También son beneficiosos para la piel, ya que reducen su sequedad después de la ducha y previenen la sensación de picor, especialmente cuando se utilizan geles «syndet» que respetan la barrera hidrolipídica de la piel.
Si te encuentras de viaje y te enfrentas al problema del agua dura, un truco recomendable para lucir un cabello limpio, suelto y brillante es utilizar agua embotellada para el aclarado.
VINAGRE EN EL AGUA

Un truco casero adicional para proteger el cabello de la cal consiste en llenar una botella de 1 litro con agua del grifo y agregar ¼ de taza de vinagre. Agita bien la mezcla y guárdala. Después de lavar tu cabello, realiza un último enjuague con esta mezcla. El vinagre ayuda a neutralizar la cal y, además, deja el cabello más brillante. No te preocupes por que no deja ningún resto de olor.
APORTAR HIDRATACIÓN EXTRA

Dado que la cal afecta la hidratación de tu cabello de manera significativa, es crucial incluir productos que contrarresten la sequedad. Estas son algunas recomendaciones útiles:
• Utiliza acondicionador tras cada lavado para hidratar tu cabello. Las mascarillas también son una excelente opción para cabellos muy secos, ya que son más untuosas y nutritivas.
• Las mascarillas naturales son excelentes aliadas para mejorar la hidratación de tu pelo y darle mejor aspecto. La mascarilla de aceite de coco y la de aguacate son muy efectivas. Así mismo también se pueden incorporar aceites como el de oliva, argán, jojoba o almendras dulces.
• Incorpora a tu rutina una crema hidratante para peinar, ya que ayudará a hidratar tu cabello y reducir la sequedad causada por la cal de las aguas duras. Si tienes el cabello rizado, notarás mucho la diferencia.







































































































