5Consejos para el puente: aparcamiento, hora de llegada y dónde comer
Los fines de semana largos convierten Navalafuente en una parada muy solicitada, y el aparcamiento es el primer punto crítico: el municipio no dispone de grandes bolsas de estacionamiento. La referencia es el aparcamiento público del Parque de las Eras, entre las calles Eras de Arriba y Eras de Abajo, junto a la M-625 y a la entrada del casco urbano. Es gratuito, pero pequeño —ronda la veintena de plazas, en explanada de tierra y sin apenas sombra—, así que a media mañana suele estar completo. La recomendación es llegar antes de las 10:00 y, si el plan es de domingo, todavía más temprano: el mercadillo ocupa ese mismo parque de 09:00 a 14:00 con una treintena de puestos. Desde allí se arranca a pie hacia el arroyo Gargüeña y la cascada del Cancho, a menos de un kilómetro, y ese paseo es el que justifica la escapada.
Comer exige también algo de previsión, porque la oferta del casco urbano es corta para el volumen de visitantes de un puente. La opción más asentada es El Tirol, en la calle Eras de Abajo, 1, a escasos metros del aparcamiento: cocina castellana, carnes y menú del día, con terraza y perros admitidos. Conviene comprobar horarios antes de salir, porque abre de jueves a domingo y cierra el resto de la semana. Para tapear, La Taberna de Nava funciona como segunda parada clásica, y el Bar Los Ángeles (Cuatro Caminos, 1) cubre el café y el aperitivo. Si se busca más variedad, Guadalix de la Sierra queda a pocos minutos en coche y cuenta con varios mesones de cocina casera; también es buena idea reservar mesa a primera hora de la mañana y, como plan B, llevar comida y comer en el Parque de las Eras, ya que en el monte no se permite hacer fuego.



