Ethereum retiene el 54% de las stablecoins emitidas mientras sus acciones tokenizadas crecen un 170%

La red alberga entre 162.500 y 163.000 millones de dólares en monedas estables, aunque solo el 47,69% de ese dinero permanece en ella por los puentes entre cadenas. BNB Chain lidera el crecimiento del mercado de acciones tokenizadas.

Las stablecoins en Ethereum suman entre 162.500 y 163.000 millones de dólares, cerca del 54,1% de todo el mercado registrado entre 47 cadenas. Son datos de cierre de octubre de 2026 y consolidan a la red como la principal infraestructura de dinero digital con paridad al dólar.

El segundo dato de la misma foto es mucho más pequeño, aunque crece más rápido. Las acciones tokenizadas emitidas sobre Ethereum —participaciones de empresas cotizadas convertidas en tokens negociables— alcanzaron entre 827 y 841 millones de dólares, un 170% más que un año antes.

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Dos mercados, dos velocidades. Y un matiz que casi ningún titular recoge: no es lo mismo emitir que retener.

Cómo se reparte el mercado de stablecoins en Ethereum

Las stablecoins son monedas digitales diseñadas para mantener paridad con una divisa, casi siempre el dólar. Y antes de comparar cuotas conviene distinguir dos métricas que se confunden a menudo. La emisión indica en qué red se crearon los tokens: ahí Ethereum se queda con el 54,1%. Las tenencias miden dónde están esos tokens en el momento del recuento: 143.760 millones, un 47,69%.

La brecha se explica por los puentes, la infraestructura que traslada activos de una cadena a otra y que deja el token fuera de su red de origen sin destruirlo. Funciona un poco como una transferencia bancaria internacional: el dinero sigue siendo tuyo, pero ya no está en el mismo banco. Ninguna de las dos cifras invalida a la otra. Responden a preguntas distintas.

Por emisión, Tron ocupa la segunda plaza con unos 94.000 millones, cerca del 31% del total. Detrás de las cifras están Tether y Circle, los emisores de USDT y USDC, que sostienen el grueso de la oferta y colocan buena parte de ella en Ethereum.

Más de la mitad del dinero estable del sector nace en Ethereum; seis puntos de esa cuota ya se han mudado a otras cadenas.

Qué hay detrás del 170% en acciones tokenizadas

El segmento de acciones tokenizadas es otra cosa. Aquí Ethereum no lidera: BNB Chain figura como el principal motor de crecimiento de la categoría, según la investigación citada por Crypto Briefing y recogida por DiarioBitcoin. El avance del 170% en Ethereum es real, pero se calcula sobre una base mínima.

La capitalización conjunta de esta categoría en todas las cadenas se mueve entre 3.800 y 4.400 millones de dólares, después de superar los 3.000 millones a comienzos de 2026. Los 841 millones de Ethereum son, por tanto, alrededor de una quinta parte del total. No el centro del mercado.

Ojo con los rangos. Que una métrica vaya de 827 a 841 millones, o que el agregado del sector se mueva entre 3.800 y 4.400, depende del proveedor consultado. El informe no detalla las metodologías de cada uno y eso obliga a leer las cifras como referencia de escala, no como valor exacto.

Para el lector que tiene ether en cartera, la lectura práctica es que la red sigue siendo el lugar donde el dinero estable se fabrica, pero deja de ser el único donde se usa. Si un emisor lanza producto en BNB Chain o en una capa 2, la liquidez se reparte y el usuario acaba eligiendo por comodidad, comisiones y confianza en el custodio.

El análisis: dos velocidades y un riesgo compartido

La foto recuerda a lo que ocurrió con las stablecoins entre 2019 y 2021. Entonces eran un experimento de nicho y hoy son 300.000 millones que sostienen la liquidez de DeFi, el conjunto de protocolos financieros que operan sin intermediarios. La tokenización de activos del mundo real —bonos, fondos, acciones— transita esa misma curva, con una diferencia de peso: ahora parte de un mercado institucional que exige custodios regulados y auditorías.

Hay motivos para un optimismo moderado. El upgrade Dencun, activado en marzo de 2024, abarató de forma notable la publicación de datos de las capas 2 y dejó la infraestructura lista para que un emisor colocara producto financiero on-chain sin pagar comisiones absurdas. Esa obra ya está hecha. Lo que falta es demanda regulada, y eso no lo resuelve un hard fork.

El riesgo, en cambio, es viejo conocido: la concentración. Dos emisores de stablecoins controlan el mercado y una parte creciente del staking de ETH —el mecanismo por el que se bloquean 32 ETH para validar transacciones a cambio de recompensas— sigue en manos de unos pocos operadores. Si la tokenización despega, crecerá también la dependencia de esas piezas. Un mercado grande montado sobre tres o cuatro actores no es un mercado maduro; es un mercado grande.

Queda una pregunta abierta y no tiene respuesta todavía: cuánto tarda la categoría pequeña en parecerse a la grande. Con estas cifras, nadie serio puede prometer que las acciones tokenizadas vayan a repetir el camino de las stablecoins, porque el mercado actual es casi doscientas veces menor. Lo que sí puede seguirse es la brecha entre emisión y tenencias en Ethereum. Mide cuánto dinero estable decide quedarse en lugar de cruzar un puente, y esa decisión dice más del futuro de la red que cualquier porcentaje aislado.


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