La Fed se prepara para subir tipos y lanza una amenaza a Bolsa, bonos y dólar

El mensaje que acompañe a la decisión será tan importante como la propia subida: una Fed demasiado dura podría tensionar bonos, dólar y Bolsa, mientras que un tono excesivamente prudente podría poner en duda su compromiso con la estabilidad de precios.

Las principales gestoras coinciden en que la Reserva Federal elevará los tipos en 25 puntos básicos, pero la unanimidad termina ahí. La inflación, el petróleo y el tono de Kevin Warsh en Jackson Hole apuntan a una política más dura, mientras la división interna del banco central y la incertidumbre sobre el próximo movimiento amenazan con disparar la volatilidad en los mercados.

De lo primero hay poco que decir: la herramienta CME FedWatch daba ayer martes por la mañana una probabilidad del 92,5% de que la Reserva Federal subiría tipos en su reunión de hoy. De lo segundo hay un poco más que contar, porque el consenso ya no es tan unánime. Esto es lo que nos han contado los analistas a los que hemos consultado:

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Tras Jackson Hole, los analistas ven un riesgo creciente de que la Fed suba los tipos en septiembre

Ideas de consenso ante la reunión de la Fed

  • Alta probabilidad de una subida de tipos de 25 pb: Existe un consenso mayoritario entre las firmas (LBP AM, Generali Investments, TwentyFour AM/Vontobel, AllianzGI, DWS y Crédit Mutuel) de que la Fed elevará el tipo de referencia en 25 puntos básicos. La principal voz disonante proviene de Roger Rüegg (Zürcher Kantonalbank), quien señala que el consenso general de los economistas prefiere una pausa, aunque el mercado ya descuenta una subida.
  • Persistencia de la inflación y presión energética: Todos los análisis coinciden en que los datos de inflación (situados en el 3,4% interanual) se mantienen por encima del objetivo del 2%. Además, concuerdan en que los riesgos geopolíticos y las tensiones en Oriente Medio (conflicto EE. UU. – Irán) han impulsado el precio del petróleo y la energía, añadiendo presiones inflacionistas adicionales.
  • El mensaje de Jackson Hole como detonante: Hay una coincidencia absoluta en señalar el discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en Jackson Hole como el punto de inflexión. Los analistas destacan que su firme compromiso con la estabilidad de precios restableció las expectativas hawkish (agresivas), obligando a la Fed a actuar para preservar su credibilidad.
  • Falta de visibilidad a medio plazo: Las firmas coinciden en que la reunión de septiembre presenta un elevado riesgo de volatilidad. Existe división interna en el FOMC y dudas sobre la trayectoria posterior. LBP AM prevé una segunda subida en diciembre (alcanzando tipos por encima del 4%), mientras que DWS y AllianzGI cuestionan si existe realmente un ciclo largo de endurecimiento o si se trata de un ajuste para controlar shocks externos de oferta.
Imagen: Dólar estadounidense. Fuente: Pexels
Imagen: Dólar estadounidense. Fuente: Pexels

Opiniones de cada experto

  • Roger Rüegg (Zürcher Kantonalbank / Swisscanto): Señala que el doble mandato de la Fed genera un equilibrio complejo ante los sólidos datos de empleo (162.000) y la inflación en el 3,4%. Destaca la división en el FOMC y la desconexión entre el mercado (que descuenta una subida) y los economistas (que prefieren mantener tipos). Anticipa volatilidad: mantener tipos aliviaría a la renta variable, mientras que una subida favorecería al dólar y a las rentabilidades de los bonos.
  • Sebastian Paris Horvitz (LBP AM / LFDE): Prevé una subida de 25 pb en la reunión inmediata y otra en diciembre (superando el 4%), estimando que el conflicto en Ormuz mantendrá alta la energía (Brent por encima de los 105 dólares). Considera que las previsiones del mercado son demasiado agresivas a largo plazo, por lo que es optimista en los tramos cortos de deuda, pero mantiene la prudencia en activos de riesgo, el bono a 10 años (por encima del 5%) y la deuda pública francesa.
  • Paolo Zanghieri (Generali Investments): Ve muy probable una subida de tipos en septiembre impulsada por la inflación de agosto. Advierte sobre la falta de guía clara por parte de Kevin Warsh y señala que el mercado se centrará en el dot plot. Alerta de riesgos si el mensaje es demasiado cauteloso (pérdida de credibilidad) o excesivamente duro (temor a un ciclo largo).
  • Felipe Villarroel (TwentyFour AM / Vontobel): Considera que el resultado más probable es un alza de 25 pb dada la resistencia económica y los riesgos en el petróleo. Destaca que lo crucial será evitar que las expectativas de inflación se consoliden y señala que el repunte en la rentabilidad de los bonos refleja tanto mayor inflación como un aumento del endeudamiento público y la incertidumbre política.
  • Jenny Zeng (Allianz Global Investors): Espera una subida de 25 pb argumentando que la inflación de agosto eliminó cualquier razón para posponer la decisión. Sostiene que la política monetaria aún es acomodaticia. Recomienda posicionarse en bonos ligados a la inflación (TIPS), deuda soberana alemana frente a la estadounidense en el tramo corto y divisas procíclicas.
  • Christian Scherrmann (DWS): Considera altamente probable el alza de 25 pb tras el tono hawkish de Warsh en Jackson Hole, aunque matiza que la subida no resolverá los shocks externos de la energía. Advierte del peligro de comunicación: subir tipos sin guía clara puede interpretarse como un ciclo de ajuste prolongado, mientras que la pausa podría parecer una falta de compromiso contra la inflación.
  • François Rimeu (Crédit Mutuel Asset Management): Espera un incremento de 25 pb (hasta el rango 3,75%-4%) impulsado por el IPC subyacente (0,3% mensual) y el mercado laboral en pleno empleo. Argumenta que no actuar pondría en duda la credibilidad del mensaje transmitido por Warsh en Jackson Hole, pudiendo debilitar al dólar y elevar los rendimientos a largo plazo.
  • Marco Giordano (Wellington Management): Destaca que el discurso de Warsh en Jackson Hole reorientó la prioridad hacia la estabilidad de precios y la credibilidad de la Fed, rebajando el umbral para aplicar nuevos ajustes. Subraya que las palabras deberán respaldarse con hechos concretos sobre los tipos para convencer plenamente al mercado de bonos.
Imagen: Fed Kevin Warsh, presidente de la Fed. EP
Imagen: Fed Kevin Warsh, presidente de la Fed. EP

La reunión de la Fed llega con una decisión que parece prácticamente descontada: una subida de 25 puntos básicos. Sin embargo, el verdadero foco estará en lo que ocurra después. La persistencia de la inflación, el encarecimiento de la energía y el giro más agresivo tras Jackson Hole han reducido el margen para que la Reserva Federal relaje su postura, pero la división dentro del FOMC impide anticipar con claridad la duración del ciclo.

IPC subyacente EE.UU. repunta y anticipa una Fed más agresiva con los tipos

Por ello, el mensaje que acompañe a la decisión será tan importante como la propia subida: una entidad demasiado dura podría tensionar bonos, dólar y Bolsa, mientras que un tono excesivamente prudente podría poner en duda su compromiso con la estabilidad de precios. El mercado se enfrenta así a una reunión en la que los 25 puntos básicos parecen ser lo fácil; lo difícil será saber cuál será el siguiente paso.


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