La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado una campaña de vigilancia intensiva de motoristas que se mantendrá hasta el próximo mes de octubre. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil refuerza los controles en las carreteras convencionales, especialmente durante los fines de semana.
La medida responde al aumento de la siniestralidad en moto: hasta el 31 de mayo se contabilizan 104 víctimas mortales en vías interurbanas, siete más que en el mismo periodo de 2025. De ellas, 58 fallecieron entre las 15:00 horas del viernes y la medianoche del domingo. Más de la mitad de los accidentes mortales se concentran en apenas dos días y medio. El mes de mayo cerró con 31 motoristas fallecidos, siete más que en mayo de 2025, lo que confirma que la tendencia al alza no remite.
Los comportamientos que la DGT pone bajo la lupa
Los agentes vigilarán de cerca las infracciones más letales al manillar. Según ha confirmado la DGT, la campaña persigue los excesos de velocidad los adelantamientos antirreglamentarios, el consumo de alcohol y drogas, y la circulación sin casco o sin los elementos de protección obligatorios.
El perfil de riesgo identificado por la DGT es el de un varón de entre 45 y 64 años, que acapara el 48% de los fallecidos, seguido de los motoristas de entre 35 y 44 años. Y según la cilindrada, las motos de 501 a 1.000 cc son las más implicadas en siniestros mortales, con 41 víctimas.
- Exceso de velocidad: multa de hasta 600 euros y retirada de hasta 6 puntos.
- Adelantamiento antirreglamentario: 200 euros y 4 puntos.
- Alcohol o drogas: entre 500 y 1.000 euros y de 4 a 6 puntos.
- Sin casco o protecciones: 200 euros y 3 puntos.
La DGT recuerda que muchas de estas conductas suponen además la pérdida de puntos del carné, por lo que un conductor que acumule varias infracciones en poco tiempo podría ver suspendido su permiso.
Dónde y cuándo se intensifican los controles
La campaña se desarrolla en carreteras convencionales, el escenario de 8 de cada 10 fallecidos en moto. Según los datos provisionales de la DGT, 77 de los 104 motoristas muertos hasta mayo perdieron la vida en vías secundarias. Las salidas de vía son el siniestro más común, con 46 víctimas, aunque las colisiones frontales y múltiples están aumentando de forma preocupante. De los 77 fallecidos, 46 se salieron de la vía sin implicar a otros vehículos, cifra que refleja errores de trazada o velocidad inadecuada.
Los controles se concentrarán los fines de semana, franja en la que se disparan los trayectos de ocio sobre dos ruedas. El dispositivo se mantendrá activo todos los sábados y domingos hasta el 31 de octubre.

No se trata solo de evitar la multa: ocho de cada diez motoristas fallecidos pierden la vida en carreteras convencionales, muchas veces por una salida de vía.
Cómo protegerse y evitar sanciones en la campaña
Más allá de respetar las normas para sortear las multas, la DGT insiste en la importancia de la conducción preventiva y el equipamiento. Un casco homologado reduce el riesgo de muerte un 42% y las lesiones craneales un 69%, según datos del INSIA. Los sistemas de airbag para motorista, la ropa con protecciones, los guantes y las botas específicas minimizan aún más las consecuencias de un accidente. Las chaquetas con protectores reducen entre un 23% y un 45% la probabilidad de lesiones, y hasta un 90% las abrasiones. Los guantes evitan la mitad de las lesiones en las manos, y las botas específicas, un tercio de las de pies y tobillos.
También se recomienda revisar a fondo la moto antes de cada salida: neumáticos, frenos, luces y niveles de líquido. Y durante la marcha, mantener una distancia de seguridad suficiente, adaptar la velocidad al firme y a la visibilidad, y evitar cualquier distracción.
Análisis: la vulnerabilidad del motorista en las carreteras secundarias
El refuerzo anunciado por la DGT es coherente con el perfil de riesgo que los propios datos de siniestralidad dibujan. El motorista no se accidenta más en autopista; el verdadero peligro está en la carretera convencional, donde la combinación de curvas, trazados imprevisibles y la fragilidad de la moto elevan de forma exponencial la letalidad de cualquier error.
Llama la atención que el colectivo con mayor mortalidad sea el de varones de 45 a 64 años, usuarios con años de experiencia y, a menudo, con motos de media y alta cilindrada. Tráfico señala que las motos de entre 501 y 1.000 cc acumulan 41 fallecidos, lo que apunta a una falsa sensación de seguridad ligada a la potencia y a la confianza en el dominio técnico. Aquí, los cursos voluntarios de conducción segura —que permiten recuperar dos puntos del carné— podrían ser una herramienta más útil de lo que parece.
Sin embargo, la campaña de vigilancia no deja de ser una respuesta reactiva. Mientras no se mejore el estado de muchas carreteras secundarias y no se generalicen las medidas de protección pasiva (guardarraíles con protección para motoristas), la presión recaerá sobre el conductor. Eso no exime de responsabilidad, pero conviene recordar que la seguridad vial es un sistema, no solo un compendio de infracciones.
Mientras tanto, quien circule en moto durante los próximos meses hará bien en extremar la prudencia los fines de semana y en revisar que todo el equipo de protección esté en regla. El radar no es el único riesgo: el arcén y la curva ciega tampoco avisan.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Campaña de vigilancia intensiva de motoristas en carreteras convencionales, con controles de velocidad, alcohol, drogas, adelantamientos y uso de protecciones.
- Sanción económica: Variable según la infracción (desde 200 euros por no llevar casco hasta 600 euros o más por exceso de velocidad o alcoholemia).
- Puntos del carnet: Pérdida de entre 3 y 6 puntos en función de la infracción cometida.
- Entrada en vigor: Ya activa desde junio de 2026 y vigente hasta el 31 de octubre de 2026.





