Si se quiere alentar la penetración de las renovables en el mercado eléctrico, el límite a la inversión en redes eléctricas tiene que flexibilizarse, sí o sí. Ésta es la postura expresada por los líderes de Naturgy y Endesa en la apertura del VIII Foro de Energía, argumentando que el flujo inversionista es imprescindible para la instalación de las infraestructuras eólicas y solares que las compañías tienen en cartera.
Francisco Reynés, presidente de Naturgy, y José Bogas, consejero delegado de Endesa, coincidieron el pasado jueves 7 de septiembre en el foro, organizado por el medio elEconomista. En su intervención, Reynés recalcó que «es fundamental que la red de distribución y transporte se refuerce», lo que solo será posible «con mucha más inversión».
LÍMITE OBSOLETO
En la actualidad, el tope máximo de inversión en las redes de distribución eléctrica se encuentra fijado en el 0,13% del Producto Interior Bruto (PIB), lo que despierta la oposición mayoritaria del sector. Iberdrola, Endesa y Naturgy son las compañías encargadas del desarrollo de las redes eléctricas, pero los recursos que pueden dedicar a este área tienen impuesta esa restricción; lo que les impide, denuncian, la completa integración del parque renovable en el sistema.
Se deben adecuar los límites de inversión y la regulación actual para que se pueda invertir más y se invierta más rápido», insistió Reynés.
«Se deben adecuar los límites de inversión y la regulación actual para que se pueda invertir más y más rápido»
Francisco Reynés, presidente de Naturgy
Las palabras del presidente de Naturgy fueron secundadas por Bogas, quien opinó que la normativa actual «está pensada para otro momento». El CEO de Endesa considera que la regulación se ha quedado obsoleta, puesto que fue concebida para una época «en la que se controlaba muchísimo lo que se hacía y se desincentivaba la inversión en infraestructura», explicó. Exactamente lo opuesto a lo que a su juicio exige la coyuntura actual: «Hay que incentivarla y subir los límites».
Bogas remarcó que lo que se juega España en el envite es nada menos que el cumplimiento de las metas de electrificación y descarbonización. Lamentó, asimismo, la condición de «gran olvidado» que aqueja al sector de la distribución energética -el de Endesa y Naturgy en los planes estratégicos como el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Respecto al PNIEC, Reynés utilizó el altavoz que le brindaba el Foro para demandar más ambición para los gases renovables en el programa, remarcando que una parte importante del actual ‘mix’ gasista se puede abastecer con gases renovables, alrededor de un 40% del gas que se usa hoy.
UN PNIEC AMBICIOSO
Los reproches del presidente de Naturgy al Plan de Energía y Clima no acabaron ahí; también expresó su disgusto con el apartado dedicado a la electrificación, exponiendo que el cumplimiento de los objetivos de renovables para 2030 exige una media de instalación anual de 10.000 megavatios (MW) al año, cuando en 2022 esa cifra se quedó en 6.000 MW.
Reynés añadió que estas infraestructuras deben sacarse adelante en un momento de altos costes financieros y escasez de recursos humanos y materiales. Esta situación es agravada por el rechazo social a la instalación de renovables, además de las trabas burocráticas.
A pesar de todo, consideró que, en líneas generales, el PNIEC es ambicioso y apoyarlo es «muy positivo».
Hubo otras intervenciones destacadas como la de Mario Ruiz-Tagle, consejero delegado de Iberdrola España, quien recordó que «la manera de que las renovables lleguen al consumidor es a través de las redes de transporte y distribución», por lo que en este ámbito «es necesario hacer un esfuerzo y anticiparse».

