El caso Huawei se ha convertido en todo un escándalo en lo que al mundo de la tecnología se refiere, dado que todo el público se ha visto perjudicado, de una u otra manera, directa o indirectamente. Y es que Donald Trump la ha puesto en su punto de mira y varias grandes compañías de firma americana que trabajaba con la marca china han empezado a vetarla, como Google o Android.
Porque si Huawei no hace grandes cambios (de aquí a unos años) su futuro se puede empezar a cuestionar dada la soledad en la que se encontrarían y sin apoyos que antes podrían encontrar. Miles de usuarios o han decidido deshacerse de sus productos de la marca o se lo están pensando. ¿Será la marca china la única tecnológica afectada por la guerra comercial entre el país asiático y Estados Unidos? Desde Merca2.es te contamos que no.
La lista negra, el origen del ‘caso Huawei’

A finales de 2018, comenzaron los rumores que apuntaban a una posible orden ejecutiva que limitaría la propagación del equipamiento fabricado por empresas extrajeras en pro de la seguridad nacional, algo que afectaría especialmente al despliegue del 5G. Esto hizo que la posible orden ejecutiva limitaría la propagación del equipamiento fabricado por empresas extrajeras en pro de la seguridad nacional, algo que afectaría especialmente al despliegue del 5G. Esa orden ejecutiva fue firmada e incluye la elaboración de una lista (Entiry List).
Esto embarcó a la figurativa origen del caso, la llamada ‘Entiry List’ (o lista negra). Por eso ninguna compañía americana puede hacer negocios con una empresa que figure en esa lista negra y Huawei, entre otras, está incluida en ella, por lo que las consecuencias para la marca china y, por consiguiente, para Honor y sus clientes no se han hecho esperar: Google ha suspendido sus negocios y, según informa Bloomberg, Intel, Qualcomm y otros grandes fabricantes de chips se unirán a este bloqueo que afecta a otras tantas marcas.
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Después de Huawei, empiezan a salir más nombres sospechosos

Se puede decir que, desde hace unos años, Huawei destapó la manta de varios nombres más que pueden resultar igual (o más) sospechosos de espiar a Estados Unidos, ya sea de una forma menor o mayor. Esto resulta de las presiones de Trump, donde el Departamento de Justicia de EEUU les emitió una acusación que sostenía que la compañía utiliza sus dispositivos para espiar para el régimen chino y proporcionar servicios financieros prohibidos a Irán.
Tras las múltiples acusaciones, llegó el primer veto (junto al posterior de Google y Android): no habrá 5G en Estados Unidos con equipamiento de Huawei, entrando así en la lista negra de comercio para el país americano; ahora han salido varios nombres que ya han empezado a salir a la luz y otros llevan tiempo en el disparadero, como ZTE, Xiaomi, Hikdivision o DJI, haciendo que las ventas de móviles chinos están bajando.
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ZTE, entre los nombres afectados

Las sospechas recuerdan a temores de épocas pasadas, pero adaptados al día de hoy: Estados Unidos piensa que China podría usar su poder como fábrica mundial de componentes electrónicos para espiar a cualquier ciudadano como poder del gobierno (régimen) chino. Así, un móvil de cual sea la marca, sea americana, europea o surcoreana, contará con una mayoría de componentes y datos transmitidos (placas y chips) de origen chino.
Desde entonces, EEUU obligó al operador AT&T a romper algunos acuerdos con la firma china protagonista, además de vetar a ZTE en el país, (de hecho casi provoca su quiebra) y en el pasado agosto, prohibió al Ejecutivo y a todas las empresas que tratan con instituciones gubernamentales usar tecnología de Huawei o ZTE. Por esto, los dirigentes de EEUU han hecho campaña para que muchos otros países no usen tecnología china.
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Tras Huawei, EEUU llevaba tiempo detrás de ZTE

En conjunto con Huawei, el país americano desde 2010 investigaba a una ZTE que, en un supuesto (porque no hay datos que lo confirmen), había mantenido acuerdos comerciales con países como Irán o Corea del Norte, algo que provocó las iras del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, que sancionó a la firma amenazando con restringir su acceso a componentes fabricados en en Estados Unidos.
Tras un año de intensas negociaciones, se hizo que ZTE acabara aceptando el pago de una multa de 1.200 millones de dólares por transgredir órdenes de comercio internacionales. Esto hacía de la mayor multa aplicada por EE.UU. en materia de control de exportaciones, pero eso aparentemente solucionaba el contencioso, pero no fue suficiente; en 2018 explotaba la bomba: ZTE se quedaría sin chips de Qualcomm y el veto, que durará siete años, afecta a otros componentes.
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Xiaomi sigue de cerca el conflicto

Xiaomi es la segunda en discordia y la marca que en los últimos años se ha convertido en el gran rival de Huawei en todos los dispositivos y firmas que les rodean. Si por el momento no parece que el problema le vaya a salpicar de la manera que lo han hecho con las otras dos mencionadas, algunos medios especializados apuntan a la incertidumbre y un poder de preocupación en la empresa.
Esto es debido a toda la tecnología dedicada a la domótica -sistemas capaces de automatizar una vivienda o edificación de cualquier tipo, aportando servicios de gestión energética- que tienen. Todavía es posible seguir confiando en esta marca dado que no tiene actividad comercial en EEUU, pero es difícil que veto les beneficie a nivel mundial. Por tanto, Xiaomi no está exenta de entrar en la ‘entry list’ americana.
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Motorola, de las más perjudicadas

En lo que se refiere a móviles y smarthpones, sale una marca que ha sido muy comercializada a principios de siglo y que ha pasado por varios continentes, del que desde hace unos años ya lleva sello chino (y que inicialmente fue estadounidense). Esta firma actualmente pertenece a Lenovo, otra que también está fuera de la diana de Trump, pero no se salva de las turbulencias del gobierno americano.
Esto, incluso, en su propio país, a lo que Motorola, recientemente, tuvo que desmentir una supuesta noticia que se vio propagada hasta hacerse casi popular, en la que se afirmaba que dejarían de dar soporte a la firma que el país americano puso el ojo y la diana, Huawei, donde desde Estados Unidos ya señalan que sería una de las más perjudicadas por el nivel de negocio que tiene en aquel país.
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Hikvision, castigada por colaboración

El medio The New York Times, citando a personas especializadas, aseguró que Estados Unidos pondría a la firma Hikvision Digital Technology en esta ‘lista negra’ que hemos mencionado de empresas vetadas. Un hecho del que serían hasta cinco empresas de tecnología de vigilancia las que podrían verse afectadas por el boicot declarado por parte de Trump, el Departamento de Justicia americano y otros controles.
Esto, de producirse, haría verse inflamada aún más la guerra comercial que mantienen entre China y Estados Unidos, quien se está encargando de poner una barrera a todo lo relacionado con estas empresas del país asiático. La medida tendría el objetivo de castigar a las compañías que colaboran con la vigilancia y represión de la minoría uigur, de confesión musulmana y localizada en el Oeste de China, como informan desde Europa Press.
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DJI, en el punto de mira por el ‘caso Huawei’

Una de las marcas de drones comerciales más conocidas del planeta también está en el punto de mira. Porque junto a otras marcas de drones del país chino, ya ha sido acusada de espionaje por el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU y podría entrar próximamente en la lista negra, en el que indica el DHS que los drones contienen componentes que pueden comprometer sus datos y compartir su información, según explica la CNN.
Por su parte, DJI emitió un comunicado confirmando la alerta y asegurando que sus clientes tienen un control sobre cómo se recopilan, almacenan y transmiten sus datos. Así, el Departamento de Seguridad Nacional advierte a los usuarios «los peligros de comprar drones chinos» y les sugiere desconectarlos de internet y retirarles las tarjetas de almacenamiento como medida de seguridad adicional.

































