Para desayunar, para merendar, si hay un plato típico de nuestra gastronomía son los churros, las porras y los tejeringos. Light no son, pero están deliciosos y es imposible resistirse a ellos. ¿Sabes distinguirlos? Te ayudamos a distinguir cuál es cuál y dónde comprarlos para saborearlos como se merecen.
Una receta tradicional que se puede hacer en casa, pero que nos gusta más cuando la degustamos en la calle, recién hechos. Comemos churros en el bar de debajo de la esquina, los probamos también en las fiestas populares y nos acompañan muchas tardes de invierno con un buen chocolate caliente. Descúbrelo todo sobre los churros, las porras y los tejeringos.
Churros, la receta más castiza

El churro es una masa a base de harina cocinada en aceite, pero no solo son populares en España. También se comen en Portugal, Francia, Latinoamérica, Filipinas, Bélgica e incluso en Estados Unidos. Los ingredientes son muy fáciles de encontrar: agua, harina, aceite, sal y azúcar.
El origen de los churros es desconocido. Una teoría dice que fueron exportados desde China hacia Europa, por los portugueses.
Otra teoría sostiene que los churros fueron inventados por pastores españoles para sustituir el pan fresco. La masa de los churros es fácil de producir y freír en un fuego abierto en las montañas.
Dónde comprar churros

En muchos bares españoles ofrecen churros para desayunar. También es muy habitual ver casetas itinerantes en fiestas de los pueblos y locales especializados, las churrerías.
Lo cierto es que es muy distinto tomarlos recién hechos en un lugar que sepan hacerlos bien que tomarlos ya fríos y blandos.
Si quieres comer churros en casa puedes hacer la masa, darles forma con una churrera o manga pasteleras y luego freírlos en abundante aceite hasta que queden crujientes.
También puedes comprarlos congelados en muchos supermercados como Mercadona o Carrefour y solo tendrás que freírlos sin descongelarlos previamente.
Las porras, la versión XL de los churros

Las porras es otro dulce típico española de tamaño más ancho que los churros. También está hecho con masa de harina y se fríe en aceite. Los ingredientes son los mismos que los del churro, pero lleva algo de bicarbonato sódico (o levadura) y algo más de harina.
La porra necesita agua templada para permitir que la levadura reaccione, proporcionándole una textura esponjosa. Además, la masa debe dejarse reposar durante diez minutos antes de freírse.
Las porras se fríen durante más tiempo que los churros al ser más grandes, y después la espiral se trocea en porciones. Muchas veces suelen estar rellenas, de chocolate o crema.
Dónde comprar porras

Al igual que los churros, las porras también se consumen en bares y churrerías. Lo ideal es acompañarlas de un buen tazón de chocolate caliente para entrar en calor en invierno.
En las fiestas de verano se suelen tomar rellenas en grandes cucuruchos que nos preparan al momento las churrerías.
También se pueden consumir en casa ya que muchas supermercados las tienen congeladas ya listas para freír. En solo 10 minutos podremos estar degustando nuestras porras.
Se venden en Mercadona, El Corte Inglés, Día y Eroski para todos aquellos que prefieran las porras. También se pueden comprar fritas en el supermercado y solo las tendrás que calentar.
Tejeringos, los churros malagueños

Si los madrileños desayunan churros, los malagueños desayunan tejeringos. Se hacen con una masa de harina parecida a la de los buñuelos, a la que se da una forma alargada con un aparato especial y se fríe en aceite. Quedan más esponjosos que los churros y se toman también con chocolate o café caliente.
Su nombre es muy curioso y se debe a la especie de jeringa por donde se echa la masa a la sartén. Los tejeringos es la forma más tradicional y artesanal de hacerlos, ya que es una variedad de churro de elaboración más compleja.
La masa de los churros se puede congelar, a diferencia de la masa del tejeringo, una masa fresca que no se puede ni reservar ni refrigerar en la nevera.
Dónde comprar tejeringos

Aunque es fácil encontrar churros y porras por todo España, te costará más probar los tejeringos. Tendrás que ir hasta Málaga para probar este dulce típico. Allí lo venden en bares y cafeterías especializadas.
Los tejeringos son hoy un producto que solo se puede degustar en algunas churrerías concretas de la provincia debido a la enorme inversión de tiempo que requiere su elaboración.
La tradición de los tejeringos en Málaga se remonta a la década de los 60. Esta variedad de churro malagueño tiene una masa mucho más consistente que la de los churros tradicionales. Así las familias se saciaban antes y gastaban menos. Los tejeringos se fabricaban con forma de lazo para facilitar su transporte.
Un dulce muy calórico

Aunque nos guste tomar churros o porras para desayunar o merendar, no es algo que deberíamos comer todos los días si queremos mantener nuestra línea.
Al estar realizado con harina, freírse en aceite luego espolvorear azúcar por encima, suman bastante calorías, pero quizás no tantas como otros desayunos de bollería.
Los churros aportan unas 380 kilocalorías por cada cien gramos, que pueden verse aumentadas si añadimos una taza de chocolate de acompañamiento. También las porras suman más calorías si están rellenas de crema de cacao, crema pastelera o nata. Si queremos darnos un capricho, no pasa nada por comerlos un día, pero siempre con moderación.
Variedades de churros

En España son habituales los churros bañados o rellenos de chocolate, con la opción de cambiar el cacao por crema, mermelada o nata, pero en Latinoamérica son aún más originales con sus recetas.
Los churros rellenos de guayaba, son muy populares en Argentina, y los brasileños llevan coco o leche condensada. Y en México podemos encontrar churros bañados, con salsas o rellenos más bien picantes.
También muchos llevan dulce de leche, una receta típica de la zona. Además, los suelen rebozar con azúcar o canela. También se pueden tomar salados, con diversas salsas o un relleno de queso. Hay mini churros rellenos con diferentes sabores, como jamón, queso, berenjena, roquefort, atún, tomate con anchoas, o incluso con sabor a pollo.










































































