La dieta de shock, también llamada dieta metabólica, tiene el objetivo de estimular el metabolismo a través de un cambio radical de los hábitos de alimentación durante un breve periodo de tiempo. Gracias a una selección específica de alimentos, se obliga al organismo a quemar más calorías de lo habitual, lo que da lugar a una pérdida de peso muy rápida. La dieta shock funciona porque, como decíamos, estimula al metabolismo para quemar más calorías durante varios días y sin problemas de estancamiento. Además es muy fácil de seguir porque no se pasa hambre y podemos crear un menú diario para ajustarse a las indicaciones y que sea todo más sencillo.
Se puede hacer hasta cumplir el objetivo de kilos a perder, que, por recomendación, no deberían ser más de 8. Después de haber alcanzado nuestro peso ideal podemos aplicar la dieta shock de manera puntual, en esas épocas en las que vemos que estamos ganando unos kilos de más. Es un plan apto para todas las personas que tengan buena salud. Para empezar, el consejo es hacer dos días de shock por que notarás los resultados.
POR QUÉ DOS DÍAS
El planteamiento de la dieta shock o dieta metabólica es básicamente comer fruta, caldo y crema de verduras y yogur durante un día, repartidos a lo largo del día de manera que podamos ir saciando nuestro apetito. El consumo calórico diario queda reducido a 600-700 kcal. Se recomienda hacer solo durante dos días porque disminuimos las calorías pero durante el tiempo justo para evitar que el metabolismo se ralentice que es lo que sucede en las dietas clásicas hipocalóricas, que ponen al organismo en modo ahorro y deja que quemar y consumir energía. Además de estancarse, luego se produce un efecto rebote.
Además, durante estos dos días de shock, se siguen quemando calorías, incluso más de las habituales. ¿Por qué? Al principio de cualquier dieta hipocalórica el cuerpo recurre rápidamente a la combustión de reservas, pero como, durante estos dos días estamos aportando los nutrientes necesarios para la jornada, el metabolismo percibe que tiene recursos suficientes y no es necesario activar el modo ’stand by’.

EJEMPLO DE MENÚ
El menú para los dos días de ‘Shock’ es muy sencillo, y es una selección de alimentos que suman entre 650 y 750 kcal.
- Desayuno: una fruta y un yogur
- Media mañana: una fruta
- Almuerzo: una fruta y un yogur
- Merienda: un yogur
- Cena: crema de verduras casera
A lo largo del día hay que ir tomando hasta 1,5 litro de caldo vegetal, casero o bien de tetra brick, rebajado en medio litro de agua y bajo en sal. Si optamos por el calor casero lo prepararemos con col, zanahoria, apio y cebolla, con especias si queremos, pero sin sal.

MÁS RECOMENDACIONES
Para que el ‘Shock’ es más eficaz y fácil de seguir se deben seguir otras recomendaciones. Por ejemplo, es aconsejable optar por frutas dulces, mejor que las ácidas, porque resultan más saciantes y sientan mejor cuando el estómago está vacío. Para hacer la crema podemos usar las verduras del caldo, pero eso si, no añadiremos nada de grasas, tipo quesitos o nata. También se aconseja tomar el caldo caliente y beberlo poco a poco, como una infusión porque la sensación de hambre se calma durante más tiempo. Por último, el yogur puede ser entero, desnatado o vegetal, pero siempre natural y sin edulcorar.

¿Y DESPUÉS QUÉ?
Como con cada dieta, una vez que hemos alcanzado nuestro peso ideal, es fundamental implementar cambios en nuestros hábitos de vida. Seguir una alimentación equilibrada, dando protagonismo al las frutas y las verduras; hacer algo de actividad física diaria y dormir bien, son algunas de las pautas que proponen los expertos para mantener el peso adecuado. Si necesitamos ayuda profesional para conseguir estilo de vida a nivel nutricional, no debe ser un problema reconocerlo. Generalmente tendemos a creer que lo estamos haciendo bien pero si estamos siempre en lucha con dietas y efectos rebote, lo ideal es recurrir a la supervisión de un experto. Lo que nos enseñe será para toda la vida.
























