La consultora de asuntos públicos Political Intelligence pasa a operar como Public Impact en España. El cambio de marca coincide con el 25 aniversario de la firma en el país y no altera ni la propiedad ni el equipo directivo.
De Political Intelligence a Public Impact
El movimiento no implica cambios en la estructura societaria ni en el accionariado. Los socios directores Javier Valiente, María Rosa Rotondo y Daniel Mehrad mantienen sus funciones al frente de la compañía, y la firma subraya que la nueva identidad no altera sus valores: rigor en el análisis, transparencia en las relaciones y asesoramiento independiente. ‘Political Intelligence ha sido el reflejo de nuestra capacidad para interpretar el entorno político y convertir información en conocimiento útil para nuestros clientes’, ha explicado Valiente, socio director de PI España.
La nueva identidad se apoya en una oferta que combina asuntos públicos, estrategia regulatoria, policy communications, análisis político y comunicación estratégica. Se trata de un enfoque multidisciplinar dirigido a empresas, asociaciones e instituciones que operan en entornos condicionados por la regulación y por las decisiones públicas. ‘Public Impact expresa mejor el valor que buscamos aportar’, ha apuntado Mehrad, socio y director de la compañía, para quien el objetivo final es transformar el conocimiento regulatorio en decisiones con impacto tangible.
‘Las organizaciones se enfrentan hoy a un entorno regulatorio, político y social mucho más complejo, interconectado y exigente que hace unos años’, ha señalado María Rosa Rotondo, socia y fundadora de la firma. En su lectura, los clientes ya no solo necesitan comprender qué está ocurriendo, sino anticipar escenarios, evaluar riesgos e identificar oportunidades con mayor rapidez.
El cambio de nombre no toca la propiedad ni la estructura: es una operación de posicionamiento de marca, no una reorganización societaria.
Veinticinco años de trayectoria y cuatro equipos integrados
La nueva identidad coincide con un hito para el equipo español: un cuarto de siglo acompañando a empresas y organizaciones en su relación con las instituciones. Desde su nacimiento en 2001, la firma ha ampliado de forma progresiva sus capacidades y su equipo hasta configurar una oferta integral. Estos son los hitos principales de esa trayectoria:
- Origen (2001): arranque de la actividad en España bajo la marca Political Intelligence, centrada en el análisis del entorno político.
- Especialización: incorporación progresiva de análisis, incidencia, asesoramiento estratégico, advocacy y construcción de coaliciones.
- Equipo directivo: Javier Valiente, María Rosa Rotondo —socia y fundadora— y Daniel Mehrad, socio y director de la compañía.
- Huella geográfica: integración cada vez más estrecha entre los equipos de Lisboa, Madrid, Barcelona y Bruselas.

El anuncio se produce en un contexto de reordenación del negocio de la consultoría de comunicación en España. El segmento de asuntos públicos, el que conecta a las empresas con la administración y con la actividad de los grupos de interés, se ha convertido en uno de los más disputados del mercado. LLYC, Atrevia o Kreab han reforzado sus áreas de regulación y policy, y las firmas de tamaño medio compiten por cuentas cada vez más especializadas.
La razón es el marco normativo. La legislación europea se traslada después a la normativa nacional y obliga a las compañías a seguir de cerca cada trámite, lo que ha elevado la demanda de perfiles que combinen conocimiento institucional, lectura de negocio y capacidad de anticipación.
En Bruselas, la relación con las instituciones comunitarias pasa por un registro de transparencia que condiciona el acceso a determinados interlocutores, y esa realidad ha convertido la interlocución institucional en una disciplina técnica. La firma sostiene que su trayectoria se ha construido sobre tres principios intactos: rigor e independencia en el análisis, integridad en las relaciones y confianza a largo plazo.
El reto de una marca nueva en un mercado maduro
El nombre anterior acotaba la actividad a una sola dimensión. Political Intelligence describía con precisión la fase inicial de la firma, pero se quedaba corto ante un catálogo que hoy incluye estrategia regulatoria, policy communications y construcción de coaliciones. El movimiento sigue una pauta conocida en el sector: agrupar asuntos públicos y comunicación corporativa bajo una marca única para presentar una oferta integral.
La ventaja es comercial: permite vender capacidades combinadas a un cliente que antes podía fragmentar el encargo entre varias firmas. El riesgo es de reconocimiento, porque el cambio supone renunciar a 25 años de notoriedad y reconstruir esa percepción en un mercado donde la confianza se mide en décadas.
La integración de los equipos de Madrid, Barcelona, Lisboa y Bruselas actúa como palanca en esa dirección, al permitir presentar una capacidad única en cuatro plazas donde se decide buena parte de la regulación que afecta a las empresas españolas. El equipo directivo, con Valiente, Rotondo y Mehrad al frente, sostiene que el análisis independiente sigue siendo el núcleo del negocio.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: Una marca única que ordena una oferta hoy repartida entre asuntos públicos, estrategia regulatoria y comunicación estratégica.
- El reto por delante: Trasladar a un nombre nuevo 25 años de notoriedad y conservar la confianza de clientes e instituciones.
- El tablero competitivo: Un segmento disputado por LLYC, Atrevia o Kreab, donde la especialización regulatoria marca diferencias.




