Cada vez nos acercamos más a la que será la primera gran prueba automovilística del nuevo año: el Rally Dakar 2020. Un Rally Dakar que vuelve a su esencia de siempre, corriendo este próximo enero en el territorio árabe de Arabia Saudí. Y es que, si bien el trazado ha dejado a un lado el continente sudamericano de los últimos años, esta vez lo hará cambiando a los argentinos chilenos y peruanos por los asiáticos.
El Rally Dakar, la carrera más dura dentro de lo que es el deporte motor, ha cambiado a lo largo de los años por diversos motivos, siendo hasta el 1994 fiel a la ruta original: París, el inicio en Europa, y Dakar, el final en África. Entre todo esto conocemos que bien por sus grandes y dispares características frente a cualquier otra categoría, es un deporte que mueve cifras económicas millonarias; te lo contamos desde Merca2.es.
El Rally Dakar, la oportunidad en uno de los negocios más rentables

La última edición que se disputó hasta la etapa final de Dakar fue el recorrido Lisboa-Dakar del año 2007, en el que el ganador en la categoría de coches fue Stéphane Peterhansel a los mandos de su Mitsubishi.
Posteriormente, y debido a que en 2008 fue suspendido por recomendación del gobierno de Francia ante posibles atentados terroristas, desde 2009 el Rally Dakar más famoso del mundo se ha desarrollado entre Argentina y Chile.
Aunque en sus versiones de 2012 y 2013 también incluyó a Perú, y en 2014 y 2015 a Bolivia, cerrándose la última edición sólo en suelo peruano; lo que en un comienzo fue una aventura de un grupo de pilotos aficionados a vehículos todoterreno, pronto se convirtió en uno de los negocios más rentables del mundo y en una oportunidad para su promoción y venta.
El Rally Dakar, un escaparate entre las principales marcas

Es bien sabido que, con el paso de los años, el Rally Dakar se ha convertido en la excusa perfecta, no sólo para la aventura y el entretenimiento de unos cuantos pilotos durante unos días al año, sino también para poner a prueba las últimas tecnologías.
Éstas, sobre todo, de lo que atañen en la medida de los vehículos de producción en serie que conforman las distintas categorías que hacen de este prestigioso Rally Dakar, sabiendo que su escaparate puede ser máximo.
Para tal evento las principales marcas (Toyota, Peugeot, Mini…) de vehículos todoterreno, motos, camionetas y camiones contratan competidores profesionales de diferentes países para competir entre ellas y promocionarse a nivel internacional. Por su parte, el Rally Dakar que compitió en Sudámerica durante la última década fue más comercial que en la época africana.
El Rally Dakar, una prueba de resistencia con un impacto económico de 300 millones

Como tal, dicha competición es una prueba de resistencia en mayúsculas, donde solamente terminar ya es un logro, y que puede doblegar la voluntad de los pilotos más expertos y perseverantes. Sobre todo para lo más fuertes.
Afortunadamente para nuestros pilotos españoles, con Carlos Sainz en la cabeza de este Rally Dakar coches, y la mega incorporación de Fernando Alonso con Toyota, la perseverancia de cada uno forman parte de sus lemas.
Estos pilotos, además de los Nani Roma, Cristina Gutiérrez, Laia Sanz o Nasser Al-Attiyah, entre muchos otros, son la imagen de un Rally Dakar que se envuelve en un poderoso negocio: con cifras datadas del rally, en la pasada edición participaron 337 vehículos y 525 participantes que han atravesado Perú, Bolivia y Argentina; unos 9.000 km en total. ¿El impacto económico en estos países? unos 300 millones de dólares al año.
Las cifras de la competición aumentan año tras año

A nivel mediático, el pasado Rally Dakar lo congregaron un total de 1.460 periodistas de 32 nacionalidades distintas, donde solo localmente se estimaron que asistieron más de cuatro millones de espectadores.
A su vez, y a nivel mundial, lleva convirtiéndose desde hace bastantes años en el segundo evento del deporte motor más mediático, únicamente superado por la Fórmula 1 (lugar que ésta atesora desde la llegada de Liberty Media, sus nuevos dueños).
Además, en una era donde todo se consume en parte gracias a las redes sociales, la competición manda con cifras que aumentan año tras año, un fenómeno digno de estudio con más de 30 millones de asistentes. Así, en unos pocos meses, pilotos y fabricantes pugnarán por la victoria, y continuarán moviendo este gigantesco motor de marketing.
A razón de 13 millones anuales, recorrido en Arabia Saudí e íntegro sobre arena: el otro ‘Gran Circo’ del desierto

El otro ‘Gran Circo’ del desierto hará trasladar todo su espectáculo durante los primeros quince días de enero a las tierras de Arabia Saudí, después de una década viajando hacia el continente sudamericano.
Se trata de un acuerdo que alcanza las próximas cinco temporadas y que, más allá de las razones económicas de la mudanza, que son evidentes, garantiza algo que permite cierta reconciliación con el formato original: se disputará íntegramente sobre la arena.
La ASO, firma organizadora del Rally Dakar, se garantiza con este nuevo y potente aliado al gobierno saudí, mediante un contrato a razón de unos 13 millones de euros anuales hasta 2024. El país de Asia occidental será sede única para la edición próxima 2020, y a partir de 2021 se podrían ir sumando otros países limítrofes, como Omán o Yemen, lo que daría entrada al desierto de Rub al-Jal.
Espacios variados con un total de 9000 km en 12 etapas
Arabia Saudí será el trigésimo país que abra sus puertas al Dakar, donde ofrece espacios grandiosos y variados que permiten diseñar un recorrido muy completo. Esa misma diversidad se refleja en las tres ciudades que marcarán las fases decisivas del Rally Dakar.
Mientras que Jeddah simboliza las raíces históricas del país, la capital Riad evoca la fuerza de su reino. Flanqueado a sus lados por el mar Rojo y el golfo Pérsico, formará un total de 12 etapas; la salida tendrá lugar en Jeddah, para un recorrido de más de 9000 kilómetros.
De las que éstas obligarán a los pilotos a aplicarse a fondo en materia de navegación y pondrá duramente a prueba su resistencia física. Las zonas montañosas, cercanas a la frontera con Jordania, sumergirán a los aspirantes en valles laberínticos, mientras que las dunas de Rub al-Jali, que podrían alcanzar los 250 metros de altura, brindarán la ocasión de lucirse a los especialistas de la arena.
Premios de hasta 197.000 euros para el ganador

Estos pilotos compiten soportando grandes adversidades, llegan a su limite y viven una aventura única. Pero si además logran dar la vuelta completa, ya sean primeros o últimos, significa haber concluido una competencia en la que el porcentaje de abandonos es sorprendentemente del 60%.
Por ello, pertenecer a la lista de ganadores del Rally Dakar es el mayor premio para un piloto de competición, ya sea participante de motos, de coches, quads o camiones. Muchos de ellos invierten una gran suma de capital gracias a sus marcas y patrocinadores.
De la que al final reciben grandes remuneraciones: como tal, el ganador del Rally Dakar, recibe como premio unos 197.000€ distribuidos por cantidades por la ASO. También los hay aficionados que compiten contra los profesionales, quienes se llevan hasta 100.000 euros; los que consiguen llegar a destino se llevan un trofeo de la forma del símbolo del Dakar y otras distinciones, como el de los 1000 euros al ‘Juego limpio’.
Los pilotos del Rally Dakar invierten una gran suma de capital

Inscribirse para participar en el Rally Dakar no es fácil, pero tampoco imposible. No se necesita ser un experto en el deporte del motor. Por supuesto, se necesitan ganas de sentir el aire en la cara, mucha sed de aventura, cierta experiencia… y mucho dinero.
Por ejemplo; el pasado año, el argentino Orlando Terranova, invirtió un total de 1,5 millones de dólares en su participación del Rally Dakar sin mucha fortuna ya que no pudo finalizar; sin embargo, en 2013 logró una victoria de etapa y concluyó la aventura como quinto clasificado.
Otro caso distinto es Sebastián Guayasamín, piloto que cumple su cuarta participación. En la última edición, y tras buenas carreras, consiguió mejoras económicas; su presupuesto para iniciar la edición ronda los 500 mil dólares. En definitiva, se reconoce que presupuesto real para participar en motos está en los 180.000 dólares, mientras que en coches hay que gastar 300.000 y en camiones, 500.000.

















































































































