Letizia tiene controlada a toda la familia. Es más, podríamos decir que los tiene a todos tiesos como una vela, ¿No es cierto? Y es que nadie es capaz de saltarse esas normas que ella ha impuesto a lo largo de todos los años.
Ni Felipe, ni Sofía, ni Leonor. Ninguno ha sido capaz de plantarle cara a Letizia y decir ‘basta ya’. Prefieren seguir haciendo lo que ella tiene programado y evitar enfrentamientos. Pero, ¿Cuáles son esas obligaciones? Vamos a conocerlas.
«Déjame terminar», el día que todo comenzó en la Casa Real
Para contar bien una historia hay que comenzar desde el principio. Y el principio de la historia de Felipe y Letizia fue el día en el que anunciaron su compromiso. Ambos estaban muy enamorados, se les veía en las miradas, pero Letizia, como es habitual en ella, quería quedar por encima del que sería su marido.
Letizia estaba hablando con los periodistas y, en un momento dado, Felipe la interrumpió para aclarar algo, solo que ella le cortó antes de que dijera nada con un «Déjame terminar». ¿Empezaría ahí la época del terror de Felipe?
Suponemos que en esos momentos alguien le diría a Letizia que debía respetar siempre a Felipe, solo que dudamos de que fuese él mismo. Desde ese momento, Letizia notó que podía tener el control y se lanzó a por él, sin ninguna duda.
Por qué Felipe no se interpone entre Letizia, Sofía y las niñas

Letizia tiene una norma no escrita, y muy absurda, en la que dice que la reina emérita Sofía no puede ver a sus nietas. Desde hace ya unos años, Letizia no deja que Doña Sofía se quede con las niñas a solas, es más, parece que tampoco le permite la entrada a su casa. Si la abuela quiere ver a sus nietas, tiene que esperar a los actos oficiales.
No son pocos los testimonios que nos han llegado asegurando que Sofía ha comentado con lágrimas en los ojos este hecho con amigos y familiares. Y, ni aún así, Letizia ha dado su brazo a torcer. No quiere que sus hijas estén con su abuela paterna.
Pero, ¿No tiene nada que decir Felipe con respecto a esta situación? ¿Por qué no le dice a Letizia que su madre podrá ver a sus hijas cuando quiera? No podemos saber qué es lo que pasa exactamente dentro de la Casa Real, pero son estos detalles los que nos hacen pensar que Felipe tiene miedo.
Polémica en el bautizo de Irene Urdangarín

Ya sabemos que Letizia no se lleva precisamente bien con sus cuñadas, especialmente con la Infanta Cristina. Su mala relación con ella no solo se debe a la implicación de Elena y de su marido en el Caso Nóos, sino también a ciertos rumores que llegaron a los oídos de la que ahora es Reina de España.
Al parece, Cristina e Iñaki, habrían criticado por la espalda a Letizia, incluso se conoció el hecho de que Iñaki intentaba persuadir a su cuñado para que se divorciase de Letizia. Esta noticia no le sentó nada bien a Letizia, que decidió retirarle la palabra a ambos.
Es por eso mismo por lo que Letizia decidió negarles la entrada a la Casa Real a los padres de Iñaki Urdangarín. Cristina le habría preguntado a su hermano si sus suegros podían pasar la noche en su casa. Letizia respondió inmediatamente que no, sin dejar que Felipe lo pensara.
En esta ocasión tenemos que ponernos, en parte, de lado de la Reina Letizia y es que, probablemente, es lo que todos hubiésemos dicho. Aún así, Felipe podría haber decidido la situación y no lo hizo. No sabemos si por miedo o por respeto a su esposa.
Prohibido llorar en público

Una de las normas que más nos ha llamado la atención es que tanto la Princesa Leonor como Sofía tienen prohibido llorar en público. Es cierto que a nadie le gusta ver llorar a otra persona y, mucho menos, nos gusta que nos vean llorar, pero, ¿Es necesario realizar una prohibición sobre ello? Nosotros creemos que no.
¿Será por eso por lo que siempre vemos a las niñas sonrientes? Incluso en los momentos de más drama, como el último encuentro entre Doña Sofía y Letizia, vemos como ambas niñas esbozan una sonrisa de oreja a oreja. Realmente curioso e incluso tenebroso, ¿No crees?
Leonor y Sofía no pueden aceptar regalos

Otra de las estrictas normas de las niñas es que no pueden aceptar regalos. No importa de dónde vengan ni quién se lo haya comprado, Leonor y Sofía tienen prohibido aceptar regalos de los demás, especialmente de su abuela la reina emérita Doña Sofía. Si los aceptan, la madre se pone de los nervios.
Resulta curioso como pueden prohibir a unas niñas que no acepten regalos, especialmente teniendo en cuenta que una de ellas, Leonor, es la futura heredera de la corona y que no es extraño ver cómo le ofrecen regalos en diferentes situaciones. ¿Te imaginas ser niño y no poder aceptar un regalo?
La televisión no existe hasta los fines de semana

Los días de diario, Leonor y Sofía no tienen momentos de ocio. De lunes a viernes tienen prohibido ver la televisión, solo pueden ver algún que otro programa, los que Letizia quiera, claro está, los fines de semana ya que el resto de días deben dedicarlos al estudio y a otros quéhaceres reales.
Además, tampoco pueden usar ni tablets ni nada relacionado con la tecnología entre semana. Tienen apenas dos días para ponerse al día como cualquier niño de hoy en día. Eso sí, parece que a Sofía se le da muy bien eso de la tecnología, a pesar de que pasa poco tiempo con ella. Cuando tenía 7 años, grabó una lista de canciones en un iPad como regalo de cumpleaños a su padre. Ella sola.
Películas solo en versión original

Las niñas pueden ver todo el cine que quieran, mientras sea fin de semana, pero no pueden verlo en cualquier idioma, tiene que ser en el original. Es por eso por lo que las niñas tienen un dominio de las lenguas muy amplio ya que nunca, o casi nunca, ven películas en español.
Además, Leonor y Sofía estudian chino, inglés, gallego, euskera y catalán, aunque seguro que en unos años les picará la curiosidad por otros idiomas y seguirán aprendiendo. ¿Te sorprende que aprendan las diferentes lenguas de España? Es un requisito indispensable, especialmente para la futura Reina.
Nada de chucherías o snacks

Todos sabemos que Doña Letizia es muy estricta con la dieta de las niñas. Tienen que comer muy sano y todo natural, nada de procesados, fritos o dulces. Vamos, que las niñas de la Casa Real comen como si fueran adultas ya que no se les permite ningún capricho típico de los niños.
La Reina Letizia les tiene terminantemente prohibidas las chucherías o los snacks. Estos solo pueden tomarlos en ocasiones especiales como fiestas o cumpleaños, y algún que otro fin de semana, pero nada de comer chocolate todos los días, por ejemplo. Tienen que cuidar su alimentación y su madre se encarga de ello.
En la Casa Real se siguen unos horarios al pie de la letra

A Letizia le encantan los horarios y eso es precisamente lo que le está inculcando a las niñas. Leonor y Sofía siguen los horarios que su madre pone a rajatabla, no se salen ni un solo segundo de ellos. Entre el colegio, las actividades escolares y las actividades extraescolares, a las niñas apenas les da tiempo a respirar.
Es por eso por lo que los fines de semana, Doña Letizia les deja un poco más de tiempo para que se relajen y disfruten aunque, eso sí, la tecnología siempre en pequeñas dosis y muy controlada. No vaya a ser que las niñas entren en Merca2 y lean lo exigente que en realidad es su madre.
La hora de dormir es sagrada, según Letizia

Al igual que los horarios son sagrados para Letizia, la hora de dormir también lo es y es por eso por lo que las niñas tienen que estar metidas en la cama todos los días a las 21.00 horas. De esta forma podrán rendir al 100% al día siguiente y no se quedarán dormidas por donde quiera que pasen.
Claro está que esto ocurre en invierno y en época lectiva. Es cierto que en verano, e incluso los fines de semana, Letizia le da más libertad a las niñas para que puedan acostarse un poco más tarde y desarrollar alguna de las actividades que les gusten como, por ejemplo, la lectura.
Los cumpleaños de Leonor y Sofía están fuera de lo normal

Nada es normal en la vida de Leonor y Sofía, pero mucho menos sus cumpleaños. La Reina Letizia no les deja invitar a sus amigos y, mucho menos, organizar cumpleaños multitudinarios. Ellas disfrutan de una simple reunión familiar en la que solo están los cuatro.
Además, cuando van a un cumpleaños ajeno, las niñas llevan su propia comida y tienen terminantemente prohibido tirarse al suelo o hacerse fotos. Las niñas están muy controladas, de eso no cabe ningún tipo de duda, pero también es cierto que no son niñas de familias normales, sino niñas que provienen de la realeza.