El planeta entero está en plena crisis a causa de la pandemia de COVID-19 que amenaza nuestra salud. Esto nos ha obligado a permanecer en cuarentena durante varias semanas y nuestra vida de repente se ha quedado en pausa. Tenemos que aprender a lidiar con una nueva rutina y a manejar de la mejor manera posible una situación en la que jamás nos habíamos visto. Así las cosas, encerrados entre cuatro paredes y alejados de nuestros seres queridos, es perfectamente normal sentirse invadido por emociones negativas. La causa principal de la angustia de muchas personas es la falta de control sobre sus vidas y su futuro. Sin embargo, aún mantenemos el control sobre nosotros, sobre nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestros actos diarios. Si quieres cuidar tu salud y volver a salir a calle para disfrutar la primavera, estas son algunas cosas que no debes hacer.
SOBREINFORMARSE
Estar permanentemente pendientes de las últimas noticias sobre lo que está ocurriendo con el brote de coronavirus, terminará generándonos mucha preocupación, estrés y ansiedad. La propia OMS nos recomienda que recurramos solamente a información de fuentes oficiales del Estado y en momentos puntuales del día, por ejemplo por las mañanas o en mitad del día. Es normal querer saber como van evolucionando las cosas, pero es muy importante controlar el tiempo que dedicamos a ello.

NO TENER HORARIOS
Otra cosa muy importante es seguir un horario bien establecido y crearse una nueva rutina especial para el confinamiento. Dejar que los días vayan pasando, perdiendo casi la noción del tiempo, hará que nos sintamos aburridos, sin energía, incluso deprimidos. Por eso, hay que pautar actividades para cada momento del día, mantener los horarios de las comidas y respetar las horas de sueño. Evitemos dormir la siesta para que no afecte al sueño nocturno, de lo contrario podrían verse afectados nuestros ciclos biológicos.

COMER SIN CONTROL
En momentos de estrés y aburrimiento tendemos a hacer muchas más visitas a la cocina y generalmente optamos por alimentos insanos o excesivamente azucarados. Además, el estrés y la ansiedad afectan rápidamente a nuestra flora intestinal provocando un desequilibrio en sus bacterias, que son las que se encargan de la absorción de los nutrientes. Recordemos también que una gran parte de la serotonina se produce en el intestino, por lo que mantenerlo saludable, mejorará también nuestra salud emocional. Lo fundamental es aumentar el consumo de fruta y verdura, beber agua y evitar la comida basura. Los alimentos procesados y ricos en harinas y azúcares refinados, desgastan el sistema inmune, y eso no es nada conveniente en medio de una pandemia.

DEJARNOS LLEVAR POR EL ESTRÉS
El estrés baja las defensas porque aumenta la producción de cortisol y adrenalina y disminuyen los glóbulos blancos, que son las células que se encargan de protegernos contra los virus infecciosos por lo que nuestra salud se puede ver comprometida. Además puede provocar que bebamos y fumemos más o que caigamos en atracones. No podemos centrarnos en la angustia y en la miseria, más bien hay que confiar en que vamos a superar este obstáculo.

PASAR EL DÍA EN EL SOFÁ
Si pretendemos luchar contra el estrés, el ansia de comer y el descontrol horario, tenemos que movernos. Mantenerse activos es ahora más importante que nunca para cuidar nuestra salud. Además, el ejercicio produce endorfinas que también nos ayudará a mejorar el estado de ánimo. Por suerte contamos con un montó de opciones en streaming para ejercitarnos con un monitor en directo, casi como si estuviésemos en una clase presencial.










































