La advertencia del defensor del oro Peter Schiff ha vuelto a sacudir a la comunidad cripto. A través de un mensaje en X el 27 de junio, el conocido detractor del bitcoin afirmó que una hipotética quiebra de Strategy (antes MicroStrategy) tendría consecuencias mucho más graves para el mercado de las criptomonedas que la caída de FTX en 2022. La compañía que dirige Michael Saylor posee más de 843.000 bitcoins, una cifra que representa cerca del 76% de todos los BTC en manos de empresas cotizadas, y arrastra pérdidas latentes de aproximadamente 14.000 millones de dólares.
La comparación de Schiff no es casual. En su tuit, Schiff señaló: ‘El colapso de Strategy presagia consecuencias negativas mucho mayores para Bitcoin y la industria cripto que el colapso de FTX. Por esa razón, Saylor será considerado pronto un villano aún mayor que SBF’. Y añadió que quienes han defendido públicamente a Saylor ‘tendrán mucho que explicar’.
La presión sobre Strategy: deuda, investigaciones y un margen que se encoge

Strategy no es un caso aislado de una empresa con bitcoins en balance. Es, con mucha diferencia, la mayor ballena corporativa del ecosistema. Su modelo se basa en emitir deuda y acciones para comprar bitcoin, confiando en que la revalorización de la criptomoneda cubra los costes financieros. Sin embargo, 2026 está poniendo a prueba ese castillo de naipes. El precio del bitcoin se mantiene muy por debajo de los máximos históricos, lo que ha generado minusvalías no realizadas de 14.000 millones de dólares, según datos recogidos por BeInCrypto.
La situación se agrava con la investigación abierta por el bufete Rosen Law Firm, que analiza si los directivos de Strategy realizaron declaraciones engañosas sobre cinco valores vinculados a la compañía. Además, la ventana de conversión de las acciones preferentes se ha reducido drásticamente: de más de siete años a solo 14 meses. Para algunos analistas, esto reduce el colchón financiero y aumenta el riesgo de una crisis de liquidez si el precio de BTC no remonta pronto.
La defensa de Saylor y las críticas al modelo
Michael Saylor ha salido al paso de los temores con un argumento técnico: el riesgo de liquidación masiva de los bitcoins de Strategy solo se activaría si el precio de la criptomoneda cayera por debajo de los 8.000 dólares, un nivel que considera improbable. El empresario insiste en que su plan es refinanciar la deuda sin vender BTC. Sin embargo, los críticos señalan que los márgenes financieros se han estrechado y que la confianza en ese escudo depende de que el mercado siga prestando dinero a la firma.
En paralelo, Schiff cargó contra una afirmación del programa Squawk Box de CNBC que vinculaba el valor de bitcoin al Proof of Work (la prueba de trabajo que requiere un enorme consumo energético). Schiff comparó la minería de bitcoin con cavar un agujero y volver a llenarlo: ‘Si puedo demostrar que cavé un hoyo y lo rellené con la misma tierra, ¿qué valor he creado?’. Para el defensor del oro, solo la minería de metales físicos, como el oro, genera un producto tangible con usos industriales reales.
No es el único que alza la voz. El multimillonario inversor Jeremy Grantham ya había calificado el bitcoin como una burbuja especulativa sin fundamento real. Y el propio Schiff vaticinó hace meses una ‘espiral de la muerte’ en la estructura de acciones preferentes de Strategy. Ahora, con la empresa en el punto de mira, esas advertencias cobran nueva fuerza.
Y el temor no es infundado. Bitcoin capitaliza hoy alrededor de 1,2 billones de dólares en momentos de estabilidad, pero una venta forzosa de solo una fracción de los BTC de Strategy inyectaría al mercado una presión vendedora comparable a la de los peores momentos de FTX. El efecto contagio podría alcanzar a todo el ecosistema, desde las finanzas descentralizadas hasta los productos cotizados en bolsa.
El tamaño de la apuesta de Strategy convierte cualquier tropiezo en un terremoto para todo el ecosistema Bitcoin.
Schiff no es ajeno a la polémica. Lleva una década advirtiendo del colapso inminente del bitcoin y, aunque muchas de sus predicciones no se han cumplido, su discurso resurge en los momentos de mayor debilidad del mercado. En esta ocasión, su crítica no es solo ideológica: apunta a un riesgo sistémico concreto que, si se materializa, podría cambiar la percepción pública sobre las criptomonedas de forma mucho más profunda que el caso SBF.
Lo que está en juego para el inversor particular
La discusión va más allá de un enfrentamiento entre un defensor del oro y un maximalista de bitcoin. Si Strategy se viera forzada a vender una parte significativa de sus 843.000 bitcoins, la presión vendedora podría arrastrar el precio de la criptomoneda a niveles no vistos desde el colapso de 2022. Y no solo afectaría a los tenedores directos de BTC: los fondos cotizados (ETF) al contado, los productos de inversión y hasta las stablecoins con reservas en bitcoin sentirían el impacto. La conexión entre las finanzas tradicionales y el mercado cripto es hoy mucho más profunda que en la era FTX.
Eso sí, conviene recordar que la quiebra de FTX fue el resultado de un fraude deliberado: se utilizaron fondos de clientes sin respaldo. Strategy, en cambio, sigue una estrategia de apalancamiento financiero legal, por muy arriesgada que sea. La empresa posee los bitcoins, no los debe a terceros. El riesgo no es que desaparezcan los activos, sino que una venta forzosa precipite una corrección en un mercado ya de por sí volátil.
Por el momento, el precio de bitcoin no ha roto a la baja y Saylor mantiene el control. Pero si los mercados de deuda se cerraran o una investigación destapara irregularidades, la historia podría dar un vuelco. El precedente de FTX dejó claro que, en el mundo cripto, un gigante puede caer en cuestión de días y arrastrar a todo el sector. Con Strategy, el tamaño de la caída potencial sería aún mayor.




