Ucrania ataca refinería rusa con drones y Putin admite ‘período difícil’ por escasez de combustible

Los drones ucranianos alcanzaron dos refinerías, una a 700 kilómetros de la frontera, mientras las reservas de gasolina rusas caen un 4%. La escalada golpea la logística energética de Moscú y añade presión sobre los precios del petróleo en Europa.

He analizado la nueva escalada en la guerra de Ucrania que esta madrugada ha golpeado directamente el corazón energético de Rusia. Los drones ucranianos han atacado dos refinerías de petróleo en territorio ruso, una de ellas a 700 kilómetros de la frontera, y Vladímir Putin ha admitido por primera vez que el país atraviesa un ‘período difícil’ a causa de la escasez de combustible. Las reservas de gasolina rusas han caído un 4%, mientras el Kremlin promete reforzar su defensa aérea.

Ataques simultáneos contra dos refinerías estratégicas

El presidente ucraniano Volodímir Zelenskyy ha confirmado en X los ataques contra la refinería de Slavyansk, en la región meridional de Krasnodar, a 300 kilómetros del frente, y contra otra refinería en la región de Yaroslavl, al norte de Moscú y a unos 700 kilómetros de la frontera ucraniana. El gobernador de Krasnodar, Veniamín Kondratyev, informó de un fallecido a causa de la ofensiva.

Publicidad

Según las fuentes oficiales, esta operación se enmarca en una campaña de largo alcance que Kiev ha intensificado para dañar la logística energética rusa. El pasado 18 de junio Ucrania lanzó el mayor ataque con drones sobre Moscú desde el inicio de la guerra, impactando una refinería clave que obligó a suspender vuelos en los aeropuertos de la capital y generó episodios de ‘lluvia de petróleo’ entre los residentes.

Putin reconoce las dificultades y exige más defensa aérea

Horas después de los ataques, Putin compareció ante el congreso de su partido, Rusia Unida, con un discurso que rompe el tono triunfal de meses anteriores.

‘Sí, vemos los problemas, somos conscientes de ellos y estamos respondiendo, pero garantizaremos la seguridad de nuestro país y de nuestros ciudadanos, así como la inviolabilidad de nuestras fronteras.’ — Vladímir Putin, presidente de Rusia, 28 de junio de 2026

El mandatario ruso restó importancia al impacto en el frente —’todos los golpes no afectan en absoluto a la situación en la línea de contacto’— pero pidió aumentar rápidamente la producción de los sistemas antiaéreos más necesarios y rechazó la propuesta de Kiev de detener los ataques mutuos de largo alcance como paso hacia nuevas negociaciones de paz.

El tablero energético global se recalienta

Lo que observo en este nuevo capítulo es un salto cualitativo en la estrategia ucraniana. Golpear una refinería a 700 kilómetros de su frontera pone en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura energética rusa y coloca al Kremlin ante un dilema: desviar recursos ya escasos para proteger cientos de instalaciones o asumir un goteo de daños que lastra la capacidad de refino. Las reservas de gasolina rusas ya caen al 4% y, aunque el impacto inmediato sobre el suministro interior parece contenido, la reiteración de los ataques amenaza con distorsionar los flujos de exportación y añadir presión alcista a los precios internacionales del crudo.

La conexión con el mercado global es directa: una menor capacidad de refino rusa contrae la oferta mundial de diésel y gasóleo, productos que Europa sigue necesitando pese a la diversificación de proveedores. Los futuros del Brent ya han mostrado una reacción tímida, pero si la campaña de drones se prolonga, el spread con los crudos de referencia podría ampliarse, alimentando la inflación subyacente y encareciendo el coste de la vida también en España.

🌍 El impacto en España y Europa

El conflicto energético entre Ucrania y Rusia mantiene a los hogares y empresas españolas en una situación de incertidumbre. Un encarecimiento del petróleo —incluso moderado— se traslada a los combustibles de automoción y a los costes logísticos, lo que suma presión a una inflación que aún no ha vuelto al objetivo del 2% en la eurozona. Aunque la exposición directa al crudo ruso es baja, los precios internacionales dictan los surtidores en la Península. Además, una posible distorsión en el mercado de diésel europeo reavivaría los temores del BCE sobre una reactivación de la inflación, postergando eventuales recortes de tipos más profundos y manteniendo elevado el Euríbor, con el consiguiente encarecimiento de las hipotecas variables. En el plano industrial, las grandes empresas exportadoras del IBEX 35 —automoción, turismo, alimentación— verían erosionados sus márgenes si persisten los sobresaltos en los mercados energéticos.


Publicidad