Que se iban a producir rebrotes era algo que se daba por sentado, pero no se había previsto que ocurriese tan pronto, casi inmediatamente después de finalizar el Estado de Alarma. A pesar de la obligatoriedad del uso de mascarilla y las recomendaciones como mantener la distancia de seguridad y extremar la higiene de manos, el coronavirus sigue propagándose como la pólvora por culpa de la irresponsabilidad de algunos ciudadanos.
Ante este panorama, la capacidad de reacción de algunas localidades es a veces cuestionable, al fin y al cabo es una situación tan excepcional e inimaginable que se escapa a nuestro control. Por eso, algunas prohibiciones que se han impuesto a la desesperada, rozan lo absurdo y lo incomprensible.
EL PROBLEMA DE LOS REBROTES
Ahora mismo España suma como mínimo 158 brotes activos de coronarios activos, con 1.993 personas afectadas. Estos son los datos que ha aportado Fernando Simón, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, basándose en los datos que han aportado las comunidades. Eso significa que estas cifras solo recogen los casos publicados, por lo que con total probabilidad, el número de rebrotes será muy superior. Desde el fin del estado de alarma se han registrado 244 rebrotes en distintos puntos del país. ¿Cómo están afrontándolo en los diferentes municipios?

PROHIBIDO COMER PIPAS
El alcalde de Deleitosa (Cáceres), Juan Pedro Domingo ha publicado un bando municipal en el que pide a los vecinos que salgan de casa solo para lo imprescindible y da la orden de que no se coman pipas en las calles del pueblo, como medida para extremar las precauciones. En la localidad aún no se ha identificado ningún positivo, pero sí se han localizado hasta 16 infectados en los municipios más cercanos como Peraleda de la Mata. El alcalde quiere evitar a toda costa que el virus se propague por el pueblo, evitando hasta el más mínimo riesgo con varias prohibiciones bastante surrealistas. ¿Vale más pecar de exceso que de defecto?

PROHIBIDO COMER CHUCHES
El mismo bando del Ayuntamiento de Deleitosa, se indica a los vecinos que se abstengan de consumir chuches en la calle, ya que se trata de golosinas que los más pequeños tienden a compartir, con el consiguiente riesgo que conlleva. El verano trae consigo un gran aumento de las interacciones sociales y esto significa que toda precaución es poca a la hora de contener la propagación de la pandemia, por lo que hay que recurrir a nueva prohibiciones.

PROHIBIDO EL BOTELLÓN
Los botellones entre la población más joven están siendo un importante foco de contagios en esta tanda de rebrotes, lo que está llevando a muchos municipios y comunidades, como Galicia y Toledo, a incluir entre sus prohibiciones este tipo de reuniones en lugares públicos. El consumo de alcohol, además, tiende a hacer que las personas se olviden de los riesgos y relajen o ignoren las precauciones. También es frecuente ver a jóvenes compartiendo bebida de manera totalmente irresponsable.

PROHIBIDO SALIR A LA CALLE SIN MASCARILLA
La obligación de usar mascarilla de manera continuada, se ha extendido en casi todas las provincias españolas (excepto Madrid y Canarias) y ahora se debe utilizar en cualquier espacio público aunque se pueda garantizar la distancia de seguridad. De esta forma, se pretende minimizar todo lo posible el riesgo de contagio y detener el avance de la covid-19. Sin embargo, al final, todo dependerá de la responsabilidad individual de cada ciudadano.



