España se ha convertido en uno de los países más deseados por los turistas por el buen clima, el ambiente, los bares… Y la comida. Chefs de altura y productos de primera categoría han catapultado a nuestro país a nivel gastronómico. Platos como la paella o el cocido han adquirido fama internacional. Sin embargo, en la mayoría de los hogares tiende a caerse en la rutina a la hora de cocinar. También en las fechas especiales, como la Navidad, que está al caer. Platos más especiales, pero siempre los mismos. Por eso en MERCA2 os traemos una receta fácil, pero diferente, con un sabor muy festivo: croquetas de langostinos.
LAS CROQUETAS, UNA COMIDA EN AUGE
Las croquetas se han convertido con el paso de los años en un producto ‘gourmet’, por la amplia variedad de ingredientes que acepta. Las de jamón siguen a la orden del día, pero ahora también encontramos de queso, de boletus… También podemos adaptarlas a las fechas navideñas que se aproximan. Hace poco os mostramos cómo preparar las croquetas de mejillones. En esta ocasión vamos a hacer lo propio con las de langostinos, que son sin duda un manjar inigualable. Pueden prepararse en pequeñas bolitas, como entrante, para gozar con el bocado más exquisito de esta Navidad. A continuación, te desvelamos los ingredientes y cómo preparar esta suculenta receta.

INGREDIENTES
- 250 g langostinos frescos o congelados.
- 425 ml leche
- 4 cucharadas harina
- 4 cucharadas aceite de oliva
- 2 dientes ajo
- Pan rallado (para empanar)
- Huevos (para empanar)
- Aceite de oliva para freír
- Sal
Este sería el listado de ingredientes para cuatro comensales. Al margen de los langostinos, el resto de ingredientes suelen estar en los hogares comúnmente. De no ser así se pueden adquirir en cualquier supermercado y a un precio bastante asequible. Es difícil encontrar una receta más innovadora, rica, fácil y barata para Navidad. Te enseñamos cómo preparar la receta.

CÓMO HACER LA BECHAMEL DE LANGOSTINOS
Lo primero que hay que hacer es pelar los langostinos. Las cabezas y las cáscaras, en lugar de desecharlas, las cocemos a fuego medio en la leche que utilizaremos después la bechamel.
Mientras, en otra cazuela agregamos un chorro de aceite y doramos los ajos, previamente picados. Después agregamos los langostinos, también troceados. Dejamos que se sofría todo, pero no demasiado tiempo. Después reservamos todo.
En la misma sartén o cazuela que hemos usado, echamos cuatro cucharadas de aceite y cuatro de harina (puede usarse mantequilla, siempre en las mismas proporciones que la harina) y aprovechamos el jugo que hayan soltado los langostinos. Cocinamos bien la harina unos minutos para que no sepa a crudo y después agregamos poco a poco la leche, caliente, con cuidado de no echar las cabezas y las cáscaras de los langostinos. Tendremos que remover mucho para evitar que se formen grumos. Salpimentamos y cuando esté lista echamos la masa sobre una bandeja y dejamos que enfríe con un papel film para que no quede costra.

FORMAR Y FREÍR LAS CROQUETAS
Cuando la masa esté bien fría, será el momento de dar forma a las croquetas. Para que queden más resultonas para Navidad, lo más propicio es formar unas pequeñas bolas para que se coman de un bocado. Las pasamos por huevo y pan rallado y las freímos en una sartén con abundante aceite. El necesario para que las cubra por completo. Y tiene que estar muy caliente para conseguir que se doren bien por fuera, pero que mantengan su jugosidad por dentro. De verdad, el resultado es absolutamente espectacular. Y lo mejor, podemos dejar la masa lista el día antes. Ahora te enseñamos la ventaja de consumir los langostinos y con qué acompañarlos.

PROPIEDADES DE LOS LANGOSTINOS
Lo primero de todo, no se trata de una receta saludable. Aunque los langostinos son buenos, la bechamel contiene mantequilla (o aceite) frito y harina. De todas formas, en pequeñas cantidades y de forma ocasional, se puede consumir sin problemas. Lo más importante es que el producto estrella, los langostinos, destacan por su contenido en ácidos grasos Omega-3. También aporta otros nutrientes como el yodo, el fósforo, el selenio, el calcio, el magnesio y el zinc, además de las vitaminas B12 y B3. Ahora te desvelamos con qué acompañarlos.

CON QUÉ ACOMPAÑAR ESTE ENTRANTE
Lo mejor de este entrante, de estas croquetas de langostinos, es que no rechazan ninguna otra elaboración de la mesa. Por eso acostumbran a comerse los langostinos cocidos junto a canapés o embutidos ibéricos. El sabor de la croqueta es suave y puede compaginarse después con un plato principal de pescado o carne. Sin lugar a dudas, se trata de una receta por la que podéis apostar. Tanto para un día cualquiera, como para Navidad. Es una forma diferente de degustar los langostinos. Y tus familiares o invitados, desde luego, no se lo van a esperar. ¡Pruébalo y verás cómo repites!
























